Pide Norberto Rivera evitar la "desesperanza"

El cardenal convocó a los fieles a seguir el camino de la paciencia en momentos difíciles que se viven en México.
El cardenal Norberto Rivera Carrera.
El cardenal Norberto Rivera Carrera.

Ciudad de México

La Iglesia Católica convocó a los fieles a seguir el camino de la paciencia en momentos difíciles que se viven en México, a evitar el derrotismo y en la desesperanza, a días de celebrarse la celebración de la Navidad.

"La paciencia pone al cristiano en camino, le infunde un nuevo ardor, lo capacita para la lucha constante y lo vuelve resistente y tenaz hasta alcanzar los objetivos. Ante circunstancias difíciles al cristiano no le es permitido decir "yo no sé, yo no puedo", y mucho menos le es permitida la huida o esconder el denario que le ha sido entregado, por el contrario, debe "dar razón de su esperanza", dijo el Cardenal Norberto Rivera Carrera.

Durante la homilía dominical en la Catedral Metropolitana y a nueve días de la celebración de la Navidad, el arzobispo primado de México agregó que "el cristianismo bien entendido es amor a la vida en su doble vertiente, temporal y eterna".

El Arzobispo Primado de México refirió que "todo cristiano que quiera aceptar esta invitación del Apóstol a la paciencia y a mantener firme el ánimo, debe "fortalecer las manos cansadas, afianzar las rodillas vacilantes, infundir ánimo a los de corazón apocado".

"Estas expresiones nos llevan a entender la paciencia como virtud activa, que nada tiene que ver con la indiferencia, las posturas derrotistas o la abdicación".

Rivera Carrera añadió que "sabedores de los problemas que nos rodean por todas partes y conscientes de nuestras responsabilidades, no caigamos en la desesperanza ni en el derrotismo, más bien dejémonos invadir de la alegría y de la esperanza, confiemos en la vida y en la historia ya que han sido penetradas por la salvación traída por ese Niño nacido en Belén.

"El cristianismo bien entendido es amor a la vida en su doble vertiente, temporal y eterna. Si el Verbo Eterno de Dios se encarnó, entró a nuestra historia, puso su tienda de campaña en medio a la nuestra, lo menos que podemos hacer nosotros es amar la existencia humana que se nos ha concedido sujeta al calendario, pero además, debemos proclamar nuestra fe y nuestra esperanza en una vida eterna que nos mereció Jesús con su nacimiento en Belén y su muerte en el calvario".