“Adolescentes sí migran solos, los niños no”, dicen migrantes y encargados de albergues

Por el aumento de los niños que acompañan a sus padres, algunos albergues han tenido que acondicionar un área de juego, modificar la dieta y asignar voluntarios para su cuidado.
40 mil niños migrantes cruzan México para llegar a Estados Unidos.
Niños migrantes. Archivo. (Notimex)

Ciudad de México

Jazmín lleva un mes viajando rumbo a Estados Unidos. Tiene 9 años y dice que va a aquel país porque quiere "ser feliz".

Sentada junto a su madre en La Casa del Migrante de Saltillo, Coahuila, contesta el teléfono sin miedo de dar razones por las que salió de su país.

"Donde nosotros vivimos, en ese departamento, asesinaban mucho", dice.

A Jazmín y a su mamá ya las deportaron en su primer intento por llegar a Estados Unidos, se quedaron sin dinero y ahora esperan en ese albergue a que sus familiares en Estados Unidos o los de Honduras les sugieran qué hacer.

Jazmín ha visto algunos niños en su camino hacia Estados Unidos, de 10, 9, 8, 7 y 6 años. Todos ellos, dice, iban acompañados de sus padres.

Los que van solos, cuenta la mamá de Jazmín, son más grandes.

"Nosotros ya fuimos deportadas de Laredo, allá estuvimos 15 días en migración. En Laredo íbamos en un camión donde venía un niño de 15 años, en un retén nos detuvieron y bajaron a 12. Él iba sin familiares. Lo dejaron ahí en Laredo porque no tenía con quién regresar. Yo pregunté qué le harían porque somos del mismo barrio, me dijeron que lo iban a mandar en avión y quedó ahí solo", dice.

De acuerdo con el Sistema de Protección de Aduanas y Fronteras de Estados Unidos (US Customs and Border Protection) de octubre de 2013 a junio de 2014 ha retenido a 52 mil 193 menores indocumentados solos de estos, 12 mil 146 son menores mexicanos, 15 mil 27 son hondureños, 12 mil 670 de Guatemala y 11 mil 436 menores de El Salvador.

Al lado de Jazmín y su madre en La Casa del Migrante, José Luis Manzo, el encargado en ese momento, toma el teléfono para aclarar que en esa "como en otras organizaciones de migrantes a nivel internacional" les llama mucho la atención el hecho de que Estados Unidos declare que hay 52 mil niños migrantes no acompañados.

"Es realmente difícil que un niño de 6, 7, 8 años viaje 3 mil 500 kilómetros desde Tabasco hasta la frontera norte, solo para llegar a Estados Unidos sin ninguna compañía. Lo que pensamos es que esos niños que están en los centros de detención reportados por el estado de Texas son niños que pudieron ser separados de sus papás una vez que cruzaron la frontera", piensa.

Manzo aclara que los menores que sí han pasado por La Casa del Migrante tienen entre 16 y 17 años, pero que es difícil tener una estadística certera, puesto que al llegar "mienten sobre su edad, aseguran tener 18".

Por separado llegan a confesar su verdadera edad y cuentan su historia.

"Salieron de su lugar de origen porque no tenían trabajo o tenían trabajo pero ganaban el equivalente a 100 pesos a la semana. Te das cuenta que es realmente complicado vivir en un país con esas condiciones laborales", dice.

En otro punto de la República mexicana, el padre Alejandro Solalinde, encargado del albergue Hermanos en el Camino de Ixtepec, Oaxaca, dice que desde octubre de 2013 ha notado un incremento en el número de niños que viajan hacia Estados Unidos, aunque aclara que los que van solos tienen más de 13 años.

"Empezó a cambiar la migración en octubre del año pasado, no solo en nuestro albergue sino en todos. Llegan menores de 13 años, algunos con mamá y papá, otros solo con la mamá, y algunos adolescentes solos. En los últimos 6 meses de los migrantes que hemos recibido 25 por ciento son niños no acompañados", dice.

Solalinde detalla que por el incremento en el número de menores que visitan su albergue rumbo a Estados Unidos han tenido que hacer algunos cambios como acondicionar una zona de juegos, menús de comida para niños y adolescentes y asignar voluntarios exclusivamente para el cuidado de los menores.

Para el padre Solalinde, de acuerdo a lo que ha platicado con los migrantes, el fenómeno del incremento de menores que vayan a Estados Unidos se debe a varias razones: que son los únicos integrantes de su familia por llegar a Estados Unidos, que tienen una vida insoportable en sus países por la violencia o que sus madres temen que "se los lleven los maras".

Le queda claro que los menores que cruzan solos son adolescentes, pero los niños, reitera, sí van con sus papás.