Niños migrantes mexicanos: los detienen y lo intentan otra vez

Tres de cada cuatro niños mexicanos aprehendidos en Estados Unidos ya habían cruzado la frontera por lo menos una vez, informó el Pew Research Center.
El año pasado, los agentes estadunidenses encontraron a más de 24 mil niños sin acompañante en la frontera sur del país.
Tres de cada cuatro niños mexicanos aprehendidos en Estados Unidos ya habían intentado cruzar la frontera, informó el Pew Research Center. Archivo. (Reuters)

Ciudad de México

La Patrulla Fronteriza los agarra, los entrega a las autoridades mexicanas, y ellos lo vuelven a intentar. Los vuelven a agarrar, los regresan y los niños migrantes mexicanos lo vuelven a intentar. Una, dos, tres, seis... muchas veces.

Tres de cada cuatro niños migrantes aprehendidos cuando intentan cruzar la frontera con Estados Unidos, son reincidentes: habían sido detenidos al menos una vez intentando el pase "al otro lado", según un reporte del Pew Research Center.

De octubre de 2013 a mayo de este año hubieron 11 mil aprehensiones de niños mexicanos, pero sólo 2 mil 700 casos eran niños que nunca antes habían sido arrestados al intentar cruzar la frontera. Pero 15 de cada 100 niños detenidos por la Patrulla Fronteriza, van por lo menos, en su sexto intento.

"Como resultado de estas múltiples detenciones, el número total de niños mexicanos capturados en la frontera es más bajo que de las estadísticas de aprehensiones", publica el Pew Research Center.

La migración de niños no acompañados en Estados Unidos se convirtió en crisis luego de que el gobierno estadunidense dio a conocer que 57 mil niños centroamericanos cruzaron ilegalmente la frontera desde octubre de 2013 hasta junio de 2014.

Una de las razones por las que los niños migrantes mexicanos intentan cruzar la frontera varias veces es que su proceso de repatriación es más rápido que el de los centroamericanos.

El 95 por ciento de los niños no acompañados de México fueron repatriados casi inmediatamente después de su aprehensión. Los menores centroamericanos son enviados a albergues, sus casos son remitidos a una corte migratoria y en la mayoría de los casos enviados con un familiar en Estados Unidos, donde pueden permanecer legalmente hasta que el juez resuelva su caso.