Negociación de reforma política entra a fase final

Se analiza aún la “determinancia” en los rebases de topes de campaña para anular una elección; rechaza PRI segunda vuelta.
El senador perredista Alejandro Encinas dijo que se ha avanzado en el proyecto para el Distrito Federal.
El senador perredista Alejandro Encinas dijo que se ha avanzado en el proyecto para el Distrito Federal. (Daniel Cruz)

México

El Senado entró en la fase final de la negociación de la reforma política, con la intención de debatirla esta semana en comisiones y llevarla al pleno, al aceptar las bancadas de PRI y PAN incluir la reforma del Distrito Federal para convertirlo en ciudad capital, con autonomía, Constitución y Congreso propios.

Los grupos parlamentarios conocerán los textos a partir de hoy para tomar acuerdos internos, toda vez que se negocian todavía particularidades como la “determinancia” en los rebases de campaña para anular una elección.

Mientras que en el tema de segunda vuelta, el PRI mantuvo su rechazo, por lo que se analiza todavía la opción propuesta por Acción Nacional de “coaliciones flexibles” en las campañas, definidas por una encuesta.

En paralelo, la oposición y el PRI acordaron destrabar el tema del órgano anticorrupción, al determinar que una vez que esta reforma dotará de autonomía a la Procuraduría General de la República (PGR) será el Ministerio Público el que cree sus propias fiscalías también con carácter de autónomas, entre éstas la comisión nacional anticorrupción.

Senadores consultados dijeron que entre hoy y mañana la propuesta será presentada a las bancadas.

Acción Nacional tendrá hoy una reunión a las 3 de la tarde para conocer los detalles, mientras que el PRD y el PRI lo analizarán en sus plenarias de mañana.

En el caso de la chequera única, el coordinador panista Jorge Luis Preciado dijo a MILENIO que “es uno de los temas que van a pasar”, para fiscalizar en tiempo real los gastos de los partidos y serán información pública.

Confirmó que hay acuerdo también para que haya auditorías externas durante el curso de la contienda.

— ¿La segunda vuelta pasa?

—Estamos todavía en discusión de ella y aunque no se nos dé la segunda vuelta, todavía estaríamos discutiendo coaliciones flexibles. Es decir, la segunda vuelta es una coalición después de un primer round, por decirlo así, pero si nosotros sabemos a través de una encuesta quién va a ganar el round, pues entonces podemos coaligarnos antes de llegar al primer round y entonces a eso le llamamos coalición flexible. Que no te tienes que coaligar en todas las candidaturas.

—¿Tampoco va a pasar eso?

—Vamos avanzaditos, esperamos que nos la acepten.

En entrevista, el senador perredista Alejandro Encinas detalló ayer los avances y dijo que “se ha avanzado tanto en la reforma política general, como en la del Distrito Federal”, por lo que es probable convocar a comisiones el miércoles, con posibles sesiones ante el pleno viernes o sábado.

Explicó que el PRI aceptó regular la publicidad engañosa, a fin de impedir que publicaciones como gacetillas o entrevistas no se cuenten como publicidad, aunque ello se llevará a la ley secundaria y no estará en esta reforma constitucional.

Por lo que toca al rebase en los topes de campaña, se discute la “determinancia”, es decir hasta cuánto se puede rebasar un tope de campaña sin llegar al extremo de anular una elección.

Encinas refirió que ahí el PRD no está de acuerdo, porque en la elección de 2006 el Tribunal Electoral argumentó que el gobierno de Vicente Fox y organismos empresariales sí intervinieron indebidamente, que se rebasó el tope de campaña y que hubo presencia de recursos públicos, pero no afectó la elección, aun cuando la diferencia fue menor a 0.5%.

“Ya se aceptó por fin, después de semanas de discusión, que el rebase de topes sea causa de nulidad, pero estamos discutiéndolo, porque el PRI quiere incluir ese concepto de determinancia y eso el PRD no lo puede aceptar”.

Por lo que toca a la reforma del DF, detalló que se convierte en Ciudad Capital con facultades para convocar a un Constituyente que le dé su autonomía, su propio Congreso y al jefe de gobierno todas las potestades que tienen hoy los gobernadores.

PROPUESTAS Y ACUERDOS

Según los avances, la autonomía de la Procuraduría General de la República (PGR) se daría a partir del año 2018 y la del Coneval sería inmediata, aunque si el presidente Enrique Peña decide cambiar titular en este sexenio, la autonomía del Ministerio Público entraría en operación inmediata.

La reelección de diputados sería hasta por 9 años; la de senadores hasta por 12 años; los gobiernos de coalición serían optativos.

Se acorta la fecha de transición de poderes, para que el presidente de la República asuma el 1 de octubre y no hasta el 1 de diciembre. Mientras la fecha de elecciones se corre de julio a junio para dar tiempo a las impugnaciones.

Se propone integrar el INE con 11 consejeros, en vez de los 9 que tiene hoy el IFE, con periodos homologados (ahí se revisa aún si es de 7 o 9 años); y los consejeros que elija la Cámara de Diputados actualmente serán de transición.

El INE podrá organizar elecciones locales si hay evidencia de manipulación en los estados. Los 32 consejos estatales permanecen y sus integrantes serán electos como el modelo aplicado al IFAI, es decir, desde el INE una vez que formen parte del servicio profesional de carrera.

Hay acuerdo para que el Congreso ratifique a algunos integrantes del gabinete. En el caso del titular de Hacienda, lo haría la Cámara de Diputados y al canciller el Senado, además de otros nombramientos del área de seguridad.