“Necesitamos leyes bien hechas y pronto”

“Tenemos que construir una autoridad más exhaustiva, pero que tenga la capacidad de explicar procesos muy complejos”, señala.
Lorenzo Córdova Vianello, consejero presidente provisional del IFE.
Lorenzo Córdova Vianello, consejero presidente del INE. (Tomada de Facebook / IFEMexico)

México

Luego de haber integrado por poco más de dos años el Instituto Federal Electoral (IFE), Lorenzo Córdova se convirtió este viernes en el primer presidente del recién transformado Instituto Nacional Electoral (INE), luego de una reforma electoral.

Con su llegada y la conformación del nuevo Consejo General inicia una nueva era de la democracia mexicana, en la que Córdova consideró fundamental que se complete con una legislación secundaria que garantice el éxito de la nueva institución en la organización de los procesos electorales.

Aseguró que el principal reto será no solo la instrumentación de la reforma constitucional que aprobaron los legisladores, sino consolidar la confianza de los ciudadanos en la nueva institución electoral.

—¿Con los retrasos legislativos y la premura en su integración, el INE realmente podrá sacar adelante la elección del 2015?

—Sí, pero queremos hacerlo en el mejor contexto, porque estaríamos conjuntamente claudicando respecto a las razones que llevaron a una reforma tan importante, tan profunda, tan radical; es decir, ir a una elección con una ley que no habla de lo que hoy dice la Constitución, aunque está previsto como una posibilidad, no es definitivamente conveniente, por eso lo importante es que podamos tener una legislación pronto y bien hecha.

“La fecha límite que se ha fijado la reforma constitucional es el 30 de abril, nosotros ofrecimos en el IFE la interlocución técnica para que la legislación pudiera salir lo mejor posible y ahora hemos ya ofrecido que el INE contribuya en este tramo final, cada vez más estrecho, para que la reforma electoral salga en tiempo, pero sobre todo muy bien hecha y que nos dé un contexto muy consistente para que las elecciones de 2015, las 17 locales y la federal, sean un éxito.”

—¿Cuál será su sello particular, ya que lo identifican mucho con la escuela de Woldenberg?

—En efecto trabajé un par de ocasiones con Woldenberg, pero  esta va ser una institución que va tener su propia identidad, una identidad que se tiene que construir, no de la nada, sino de abrevando las cosas más positivas que se fueron construyendo y consolidando en el propio IFE.

“Esta institución también tiene diferencias en las atribuciones. Tenemos que construir una autoridad mucho más exhaustiva, comprometida con los principios constitucionales de la función electoral, pero que pretende ser muy transparente, muy auditada y, sobre todo, que tenga la capacidad de explicar procesos que en ocasiones son muy complejos, porque esa es la manera más fácil de ganar la confianza y por ende la credibilidad de los ciudadanos.” 

—¿El que la consejera María Marván haya quedado fuera del INE no pone en riesgo esta transición sin sobresaltos que tanto buscaron?

—En riesgo no, yo lo lamento profundamente. La consejera Marván es una funcionaria ejemplar, para mí ha sido un privilegio ser su amigo y haber podido compartir experiencias y sobre todo decisiones; lamentablemente el consenso político no contribuyó a su permanencia.

—¿No estaría algo cojo el INE sin la consejera?

—No creo que cojo, porque entiendo que vuelve a la academia y será una aliada formidable desde otra trinchera para el INE; en todo caso, confío en que la figura de la consejera Marván inspirará a muchos de los colegas que hoy se integran por primera ocasión a los organismos electorales y me encantaría decirles que su figura es angular en el INE.

—¿Cómo visualiza Córdova su papel en la historia democrática?

—Espero ser recordado en su momento como un buen consejero presidente y alguien que supo presidir una institución en los momentos críticos que van a venir; pero sobre todo que supo dirigir al INE en la etapa de instrumentación y consagración de la reforma.