Ejército y MPG acuerdan iniciar mesa de diálogo

La carretera Cruz Grande-Ayutla permaneció bloqueada 6 horas.
Padres de alumnos de Ayotzinapa protestaron en Coyoacán.
Padres de alumnos de Ayotzinapa protestaron en Coyoacán. (Javier Ríos)

Guerrero

Tras mantener cerrada la carretera por espacio de seis horas, autoridades de 70 comunidades mixtecas y tlapanecas de Ayutla de los Libres y el comandante de la 27 Zona Militar acordaron establecer una mesa de diálogo en Acapulco.

A las 18:45 horas comisarios municipales y ejidales, así como representantes del Movimiento Popular Guerrerense, cetegistas, padres de familia y el general Mario González acordaron que se levantara el bloqueo y reunirse.

Los manifestantes exigen el retiro de retenes en comunidades y caminos, además de la salida de un cuartel del Ejército mexicano, ubicado a la vera de la carretera interestatal.

Unos 3 mil integrantes del movimiento popular marcharon por la carretera interestatal Cruz Grande-Ayutla con el objetivo de pedir el desalojo de las fuerzas castrenses.

Setenta autoridades comunitarias de las 108 que integran el municipio Ayutla de los Libres, a través de un escrito, pidieron la salida del Ejército mexicano de esa comunidad.

De acuerdo con integrantes del movimiento, lo que buscan es diálogo y que de forma pacífica se dé la salida de los militares. Aseguran que nada tienen qué hacer cuando el municipio ya es seguro.

Desde las 13:25 horas, manifestantes cerraron la vía para marchar a lo largo de dos kilómetros hasta llegar casi al cuartel militar, donde decenas de soldados los esperaban sobre la carretera.

Llegaron encabezados por Luis Salgado y el abogado del Centro de Derechos Humanos de Tlachinollan Vidulfo Rosales y autoridades de comunidades indígenas, las cuales buscaron entregar un documento para exigir la salida de los militares.

Conato de enfrentamiento

Efectivos de la Policía Federal estuvieron a punto de sostener un enfrentamiento con integrantes del Frente Unico de Normales Públicas del Estado de Guerrero, cuando éstos boteaban en la caseta de cobro de la autopista Iguala-Cuernavaca, en el norte de Guerrero.

El hecho ocurrió ayer alrededor de las 10:00 horas en Iguala, cuando estudiantes de diferentes normales públicas de la entidad boteaban y sustraían combustible de camiones de carga y pasajeros.

Hasta el lugar llegó una patrulla de la Gendarmería, los elementos bajaron de la unidad y encararon al primer grupo de estudiantes que se encontraba en la caseta.

Los integrantes del frente se agruparon y llegaron a reunirse por lo menos 50, los gendarmes mostraron sus armas y llegaron a cortar cartucho, pero ante su inferioridad numérica optaron por retirarse.

En la caseta, los estudiantes sustrajeron mercancía de unidades de diferentes empresas privadas, reclamando la presentación con vida de los normalistas desaparecidos la noche del 26 de septiembre.

El contingente estuvo integrado principalmente por alumnos del Centro Regional de Educación Normal de Iguala, que tiene tres meses de paro.

Cobraron una cooperación voluntaria a todos los usuarios de la carretera mientras realizaban su plan de acción llegaron policías federales que se detuvieron frente a los autobuses estacionados.

Solo estaban los choferes y una pequeña comisión de organización, les apuntaron y cortaron cartucho.

Al percatarse de la situación, los demás estudiantes dejaron de botear y se dirigieron a los camiones para encarar a los policías federales, quienes iban a bordo de la patrulla 16054; sin embargo, los uniformados optaron por retirarse.

Manifestación

-Frente a la iglesia de Cristo, en Pedregal de Santo Domingo, Coyoacán, padres de los normalistas de Ayotzinapa recibieron el apoyo de vecinos en su exigencia de justicia por la desaparición de los jóvenes.

-Más de 200 personas se unieron a la protesta que siguió a una marcha en la que se lanzaron consignas como "¡Estamos en pie de lucha, no nos van a detener!"

-La movilización fue nombrada Dignidad de los Pedregales, en la que participaron familiares de los estudiantes Adán Abraján de la Cruz, Julio César López Palotzin y Mauricio Ortega Valero.