Modelo energético de Brasil, fruto de la pluralidad política

La elección del próximo 5 de octubre abrió un debate sobre el futuro de Petrobras; Rousseff busca transformaciones internas, pero sus opositores exigen más apertura a los mercados.
Instalaciones marítimas de la petrolera brasileña.
Instalaciones marítimas de la petrolera brasileña. (Felipe Dana/AP)

Brasil

El modelo de exploración y explotación petrolera de Brasil, dotado de cuantiosas reservas descubiertas siete años atrás, es el resultado de medidas adoptadas en los últimas dos décadas por gobiernos de diverso signo político, como el Partido de los Trabajadores (PT), de la presidenta Dilma Rousseff, y el opositor Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), de Fernando Henrique Cardoso.

Aunque ambos postulan, en el fragor de las elecciones presidenciales del 5 de octubre, puntos de vista irreconciliables sobre la política petrolera, el sistema en vigor contiene ingredientes aportados por las dos agrupaciones.

La característica que distingue al caso brasileño es el régimen de reparto, establecido a través de dos leyes aprobadas en 2010, cuando Rousseff era ministra de Minas y Energía con Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011).

La nueva legislación restituyó a Petrobras su papel preponderante, pues pasó a ser propietaria de todos los recursos alojados debajo de una capa de sal y roca a 5 mil metros de profundidad, conocida como área de “presal”, lo cual representó un cambio frente al anterior régimen de concesión, donde las petroleras privadas eran propietarias del crudo extraído.

Siendo Petrobras la propietaria de casi todo el crudo, ya que una parte se destina al pago de servicios prestados por petroleras privadas, esto le permite planificar la política energética y hasta regular el precio de la gasolina como ocurre hoy que el gobierno la mantiene a un precio bajo para evitar un repunte inflacionario antes de los comicios.

“Dios es brasileño”, dijo Lula en 2007, tras saber del hallazgo de reservas en aguas ultraprofundas, con lo que Brasil quedó en condiciones de alcanzar su autonomía energética en pocos años.

Esos yacimientos con 50 mil millones de barriles de crudo recuperables constituyen un parteaguas en la historia de la compañía brasileña, cuyas acciones se han revalorizado 23 por ciento este año, según la consultora Economática.

Hasta ahora la explotación en la zona de “presal”, que requiere tecnología sofisticada y mucha inversión, ha sido eficaz, pues superó 450 mil barriles diarios, casi 25 por ciento del total producido en el país.

“Se dice que el reparto es una estatización; esto es errado: en todos los países donde hay reservas probadas se aplica el reparto, porque el riesgo que corren las empresas privadas es bajo”, explicó Maria das Gracas Foster, titular de Petrobras.

“El candidato presidencial Aecio Neves (del PSDB) critica a Petrobras con acusaciones livianas; le hace el juego a los mercados. Hay una campaña para desprestigiar a la empresa y a veces creo que hay gente que quiere privatizarla”, aseguró meses atrás Rui Falcao, titular del PT.

Más allá de la riña entre oficialismo y oposición, la reforma aplicada en los gobiernos del PT, defendida por Gracas Foster, trajo cambios importantes, sin que eso signifique enterrar la herencia de los dos mandatos presidenciales del PSDB entre 1995 y 2003.

En rigor, los gobiernos de Lula y Dilma respetaron aspectos neurálgicos consagrados en la gestión de su rivales (PSDB), como el fin del monopolio de Petrobas. De hecho, hace 10 meses un consorcio de cinco petroleras privadas de Holanda, Inglaterra y Francia ganaron una subasta histórica por el campo de Libra, que tiene 12 mil millones de barriles. El PT tampoco reestatizó la composición accionaria, ya que Petrobras sigue siendo una empresa de capital mixto, con acciones cotizadas en Nueva York y San Pablo.

El modelo brasileño es menos estatista que el de Venezuela y menos privatista que el aplicado en los años 90 por el ex presidente argentino Carlos Menem, quien enajenó la estatal YPF en favor de la española Repsol.

¿Por qué entonces este duelo entre Rousseff y Aecio Neves? Porque está a discusión la posibilidad de profundizar los cambios realizados por el PT o retomar el diseño más abierto al mercado de los socialdemócratas.

“Este gobierno puso a Petrobras al servicio del PT; fue una forma de privatizarla y por eso es necesario sanearla”, dijo Aecio Neves, quien reclama que el Congreso brasileño investigue los números de la compañía.

En el primer semestre del año las utilidades de la empresa fueron de 4 mil 800 millones de dólares, 25 por ciento menos que en el mismo periodo de 2013.

Para los grupos privados, es “hora de que se realice una reflexión” sobre el destino de la empresa y se restrinjan las atribuciones “casi monopólicas” de Petrobras para recuperar el interés de los inversionistas extranjeros.

:CLAVES

EU APOYA A MÉXICO

El gobierno de Estados Unidos apoyará las reformas estructurales y trabajará para elevar la competitividad de América del Norte, señaló el embajador de ese país en México, Anthony Wayne.

El diplomático dijo que Estados Unidos está contento con las reformas impulsadas por el gobierno mexicano y el Congreso de la Unión, que permitirán la participación de la iniciativa privada en el sector.

Anthony Wayne recibió un reconocimiento de la Secretaría de Economía por promover iniciativas clave para el desarrollo de la relación bilateral.