México, primero de la OCDE en el abuso a infantes

En el día internacional para la prevención de ese delito, diputados apoyan impulsar acciones jurídicas, políticas y económicas para proteger a menores.
Violencia sexual.
Los menores de 14 años sufren violencia sexual, física y homicidio, según datos de la organización. (Shutterstock)

México

De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, México es primer lugar entre los países de la OCDE en abuso sexual, violencia física y homicidios de menores de 14 años, destacó la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) al unirse a la conmemoración del Día Internacional para la Prevención del Abuso Infantil.

En un comunicado, la CDHDF celebró los esfuerzos realizados para legislar en favor de los niños y externó su preocupación porque México es el país con más violencia y abusos sexuales contra infantes.

El organismo recordó que de acuerdo con la Convención Internacional de los Derechos del Niño, los Estados Partes deben adoptar medidas para proteger a sus niños y adolescentes contra cualquier abuso o explotación.

Por ello destaca que México haya adoptado la Ley para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, para cuidar la integridad de los menores de edad.

No obstante, la CDHDF se sumó a las exigencias presentadas por diversos sectores para construir una sociedad sin violencia, donde se haga visible la necesidad de la protección conjunta a este grupo social.

Además exhortó a organizaciones sociales, autoridades y población en general a trabajar por la influencia en la línea del respeto a sus derechos humanos.

Mientras tanto, en la Cámara de Diputados, las fracciones parlamentarias asumieron la responsabilidad moral y legal de impulsar acciones jurídicas, políticas y económicas para la protección a los menores, al conmemorar el Día Internacional para la Prevención del Abuso Infantil.

A propuesta de la legisladora panista Mariana Arámbula, los diputados federales dieron la bienvenida a la propuesta de instaurar el 19 de noviembre como Día contra el abuso sexual infantil.

La diputada blanquiazul señaló que “no debemos permanecer inmóviles” frente a las cifras de la OCDE sobre abuso sexual infantil en México.

Por el PRI, la legisladora Julieta Fernández alertó sobre los altos niveles de mortalidad de niñas y niños en México por abuso y maltratos, aunque los agentes del Ministerio Público clasifican 85 por ciento de esos casos como decesos accidentales.

Sostuvo que la Ley General de Niños, Niñas y Adolescentes impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto representa un excelente comienzo, pero advirtió que esa legislación no debe ser “letra muerta”.

Hizo por ello un llamado a la Secretaría de Gobernación para materializar la nueva Procuraduría de los Derechos de Niños y Niñas, además de ejecutar y dar seguimiento a la ley para que ésta “baje” a cada uno de los estados y municipios.

El perredista Rafael Hernández subrayó que la Unicef ha documentado hasta cuatro casos de agresiones contra menores cada minuto y, al menos en América Latina, 75 por ciento de las víctimas son niñas y la mayoría de ellas no logra recuperarse del trauma generado por el maltrato en el círculo familiar, principalmente.

Secundó a las diputadas Arámbula y Fernández, al subrayar que el Día Internacional para la Prevención del Abuso Infantil representa la ocasión para tomar conciencia y para que las instancias correspondientes otorguen el presupuesto necesario para ese rubro.

“Estamos muy preocupados por el presente del país, que son las niñas, los niños y adolescentes, y con su futuro. Hacemos votos para que los discursos sean una realidad y se reflejen en acciones de este Congreso, para que en verdad hagamos realidad lo que dice la Ley General de Protección de los Derechos, de que este Congreso y el país defiendan el interés superior de la niñez”, puntualizó.

:CLAVES

VIOLENCIA A MUJERES

En su agenda Post-2015, en el tema de violencia contra las mujeres y las niñas, la OCDE destacó que es un fenómeno universal enraizado en la persistente discriminación y en las desigualdades que históricamente se han dado entre mujeres y hombres.

“No hace distinciones entre culturas, países, regiones y generaciones, y daña la salud y el bienestar de las mujeres, vulnera sus derechos humanos y las empobrece, así como a sus familias y a la sociedad en su conjunto. La doméstica es la forma de violencia más común en el mundo”, destaca la agenda.