Mejor distribución de ingreso, prevé Nuño

Lo importante ahora es aplicar ya los cambios aprobados para transformar al país, expresa el jefe de la Oficina de la Presidencia.
Aurelio Nuño fue entrevistado por Carlos Puig en su programa "En 15", de MILENIO Televisión.
Aurelio Nuño fue entrevistado por Carlos Puig en su programa "En 15", de MILENIO Televisión. (Especial)

México

El balance tras la aprobación de las reformas estructurales es satisfactorio, aunque sin triunfalismos, afirmó Aurelio Nuño, jefe de la Oficina de la Presidencia de la República.

Aseveró que las modificaciones constitucionales en materia financiera, hacendaria y laboral permitirán una mejor distribución del ingreso en el país, en comparación con países como Chile y Corea del Sur.

Nuño explicó que para materializar estos cambios, en lo que resta del año se desarrollarán 36 acciones para ejecutar las primeras políticas públicas producto de estas reformas.

“De aquí a que termine el año tenemos calendarizadas ya 36 acciones de distintas reformas con fecha, para ir empezando la ejecución de todas estas reformas. ¿Qué son esas acciones? Son políticas públicas concretas, son la entrada de reglamentos y todo el marco que va a permitir aterrizar el trabajo legislativo.

“El juego a partir de ahora se llama ejecución”, acotó.

En entrevista con Carlos Puig, el funcionario insistió que lo importante es la aplicación inmediata de las reformas para la transformación del país y abatir la profunda desigualdad.

“Estas reformas nos dan las bases para ir caminando y construir un nuevo México. Eso no quiere decir que no haya otras reformas u otros cambios legislativos que se tendrán que hacer para ser más eficientes y que estas reformas u otras puedan caminar mejor”, señaló.

Nuño añadió que aunque los cambios se verán desde este sexenio, el objetivo es que trasciendan más allá del fin de la administración.

“Esto será un proceso gradual, estamos convencidos que hacia el 2018 vamos a estar frente a un país distinto en donde va a haber mayor crecimiento económico, va a haber reducción de la pobreza, va a haber reducción de la desigualdad”, indicó.

La prioridad del gobierno de la República, recordó, era concretar las reformas, sin importar los costos o qué intereses estuvieran de por medio, privilegiando en todo momento las negociaciones y los acuerdos en el Congreso de la Unión.

Cuestionado sobre el rechazo de la reforma energética por parte de la izquierda y la división tras la disolución del Pacto por México, el jefe de la Oficina de la Presidencia manifestó que todas las fuerzas políticas conocían desde un principio la posición del presidente Enrique Peña Nieto sobre la apertura del sector energético.

Recalcó que al final, la iniciativa se fue alimentando de diferentes propuestas y se obtuvo un buen resultado, principalmente con el consenso del PAN.

“En el caso de la reforma energética, eso es lo que sucedió, tuvo un punto de entrada y tuvo un punto de salida totalmente enriquecido, un resultado con el que nos sentimos muy satisfechos.

“No era un misterio para nadie que el presidente quería una reforma constitucional, quería abrir el sector energético y todos sabíamos que era un punto complicado con la izquierda y en ese sentido fuimos en el pacto”, dijo.

 El funcionario abundó que las reformas permitirán abatir la informalidad, ya que políticas de seguridad social como la pensión universal y el seguro de empleo generarán incentivos para el sector económico.

 Nuño destacó que el campo mexicano es una prioridad dentro de las diferentes reformas estructurales.

Incluso, adelantó, que en los próximos días, el Jefe del Ejecutivo presentará un paquete de crédito para el campo como parte de la reforma financiera.

“Será un paquete muy potente, va a cambiar estructuralmente la manera de financiar al campo y eso le va a dar un cambio enorme al campo mexicano, particularmente quienes no han tenido acceso a crédito, que son los productores medianos y pequeños del país”, expresó.