Margarita minimiza ‘chapulineo’

La alcaldesa de Monterrey con licencia aseguró que las promesas de campaña obedecen a las circunstancias, mismas que pueden cambiar.
La alcaldesa con licencia asegura contar con firmas de 12 mil panistas, de los 28 mil ciudadanos afiliados al partido.
La alcaldesa con licencia asegura contar con firmas de 12 mil panistas, de los 28 mil ciudadanos afiliados al partido. (Carlos Rangel )

Monterrey

La precandidata del PAN a la gubernatura, Margarita Arellanes Cervantes, aseguró que las promesas de campaña obedecen a las "circunstancias de la vida" y minimizó el hecho de no cumplirlas, así mismo lo hizo con las voces ciudadanas que critican y denuncian el "chapulineo".

"Si recuerdan cual fue el resultado", cuestionó, aludiendo a la resolución de la Suprema Corte que ponderó el derecho "a ser votado" por encima de la obligación de los políticos a terminar los cargos para los que la ciudadanía los voto en las urnas.

Ya con su registro como precandidata en mano y asegurando contar con firmas de 12 mil panistas, de los 28 mil ciudadanos afiliados al partido, la alcaldesa con licencia minimizó las palabras que utilizó hace casi tres años durante su campaña a la alcaldía regia: "No soy chapulina, voy a terminar los tres años de mi mandato", dijo en aquella ocasión a diversos medios de comunicación.

Este lunes al acudir a apoyar el registro de Iván Garza, quien busca la alcaldía de Monterrey, Arellanes Cervantes señaló que las promesas de campaña obedecen a circunstancias, mismas que pueden cambiar como en este momento, en que dijo: tiene la oportunidad de dar "una nueva historia a Nuevo León".

Incluso, la edil indicó que las encuestas que los medios de comunicación han dado a conocer la sitúan como favorita ante el electorado, pese a las promesas incumplidas de terminar su gestión.

"Yo agradezco mucho, ustedes mismos han dado cuenta de las encuestas en donde los mismos nuevoleoneses me señalan como favorita para poder contender por la gubernatura estatal", dijo.

Por otro lado, también minimizó el hecho de que ciudadanos pudieran exigir mediante tribunales que se respeten los resultados de 2012, donde Margarita Arellanes fue electa alcaldesa por un periodo de tres años, tal y como ocurrió con los ex alcaldes de Monterrey y Guadalupe, Fernando Larrazábal e Ivonne Álvarez.

Incluso se mostró confiada por la resolución en que la Suprema Corte sentó jurisprudencia señalando que es más importante el derecho a "votar y ser votado" por encima de la obligación de cumplir con la voluntad de los electores que los eligen por algún cargo.

"Mis respetos para todos, pero bueno pues ya vimos en esa ocasión cuál fue el resultado, el resultado legal, ¿sí recuerdas cuál fue?... ¿cuál?...", dijo, cuestionando al entrevistador.

Hay todavía un proceso judicial en que la Suprema Corte no se ha manifestado sobre la legalidad o ilegalidad de abandonar un cargo público de elección, los cuales según la Constitución también son irrenunciables, se le cuestionó.

"Porque se fue por otra vía y tuvo jurisdicción otro tribunal, pero pues cuál fue el resultado, vaya, al final de cuentas dentro de todas las etapas procesales ustedes vieron cual fue el resultado", insistió.

Finalmente respecto a las amenazas del PRI, quienes denunciaron que su licencia es ilegal y podrían interponer recursos legales contra la misma, la edil las calificó como "patadas de ahogado".

"Es parte del pataleo que está haciendo el PRI, ya ante el apuro, ante la desesperación que tienen ya simplemente quieren con marrullerías, con artimañas legales, quieren defender lo que no supieron defender ante la ciudadanía, con sus gobiernos inseguros, con sus gobiernos insensibles", señaló.

El colectivo Antichapulinazo que hace tres años denunció a varios políticos que abandonaron sus cargos en busca de otros de elección, ya anunció que en esta ocasión intentarán de nueva cuenta complicar el camino a los "chapulines", como se le denomina ahora a los políticos que abandonan sus cargos para participar en las elecciones.