Legionarios también son víctimas de Maciel: cardenal

Velasio de Paolis aseguró que los actos del fundador de la congregación no fueron encubiertos por ellos, por lo que no tienen responsabilidad en el asunto.
Marcial Maciel fundador de los legionarios de Cristo, junto a el Papa Juan Pablo II
Marcial Maciel fundador de los legionarios de Cristo, junto a el Papa Juan Pablo II (Notimex)

Ciudad de México

Al concluir el Capítulo General de los Legionarios de Cristo se consideró que no hay responsables por encubrir los actos cometidos por el fundador Marcial Maciel, el cardenal Velasio de Paolis delegado pontificio de esta congregación afirmó que los hechos personales del fundador "no pueden ser vistos como culpas personales de los Legionarios hasta el punto de que éstos puedan ser considerados responsables de los actos de Maciel"

En la homilía que presidió en Roma para concluir los trabajos de los legionarios, señaló que "la misma Legión se puede considerar una víctima del actuar equivocado del Fundador".

Y "no obstante, identifica también algunas responsabilidades de los mismos superiores, particularmente por los retrasos que se dieron en su actuación. El Capítulo, mientras pide perdón a las víctimas de Maciel, toma conciencia de que los Legionarios están llamados a asumir sobre sí las consecuencias de las culpas de Maciel a imagen de nuestro Señor Jesucristo, que ha tomado sobre sí el pecado del mundo, y a expiarlas en cuanto sea posible. Se descubre así un camino penitencial de purificación y de renovación y se acepta el recorrerlo".

Por lo que asegura que "así los Legionarios se han reconciliado consigo mismos, con la historia, con el mundo y con la Iglesia. Con ojos nuevos y purificados han mirado su interior para examinar su presente y descubrir eventuales huellas de contaminación dejadas por su fundador en la Legión: en su ser, en su actuar, en su legislación y en su modo de obrar".

Además, De Paolis consideró que "en el redescubrimiento de la propia vocación, se han liberado del peso que cargaban sobre sus espaldas, han salido de sí mismos y se han encontrado en el grande movimiento del Regnum Christi, partícipes de una vocación común en un movimiento de laicos que viven su bautismo y dan testimonio de su fe con la vida, en su propia profesión, particularmente en el mundo de la familia y de la cultura; en un movimiento de laicos y laicas que refuerzan su actividad en el Regnum Christi en el mundo también con el testimonio de la profesión de los consejos evangélicos. El camino de los Legionarios también lo han recorrido los hermanos y hermanas del Regnum Christi.

Los legionarios se reencuentran así en el corazón del mundo y de la Iglesia para instaurar todas las cosas en Cristo, para trabajar junto a los hermanos laicos y a los hermanos consagrados y consagradas en el Regnum Christi."