Entre pleitos, aprueba Senado último dictamen energético

El dictamen en materia fiscal fue aprobado en lo general con 90 votos a favor y 27 en contra. La discusión en lo particular se dividirá en tres temáticas.
La discusión en lo particular se dividirá en tres temáticas.
La discusión en lo particular se dividirá en tres temáticas. (Tomada de Flickr / senadopri)

Ciudad de México

El Senado aprobó en lo general con 90 votos a favor y 27 en contra el último dictamen de la reforma energética, en materia fiscal, en medio de un debate que se calentó cuando el perredista Benjamín Robles, desde tribuna, puso en duda el origen de los bienes del senador priista David Penchyn y acusó a su recién fallecido padre, José Penchyna, de haber defraudado al Banjo Ejidal.

El hidalguense montó en cólera y pidió la palabra en más de una ocasión, lo que generó un caldeado ambiente donde PRI y PAN arroparon al priista que durante más de 14 meses coordinó los trabajos de discusión de esta reforma.

La discusión fue tan álgida, que el PRD en voz de su cooridnador, Miguel Barbosa, retiró el dicho de Robles Montoya y ofreció una disculpa pública a Penchyna y su familia, aunque no la acusación de que en todo momento violó la ley y el reglamento durante la discusión de esta reforma.

Robles Montoya acusó a los priistas de vender a la patria al extranjero y de traidores a la patria. Volvió a mostrar el vale presentado en la mañana, según el cual Pemex le otorgó al sindicato petrolero 500 millones de pesos para apoyo de viviendas, fuera del contrato laboral y aprovechó para insistir en que ahí hay hechos de corrupción.

“Yo espero que Penchyna sí le acepte el reto a Armando Ríos Piter, pues queremos escuchar que tiene que decir respecto a este atropello más,  este acto que estamos evidenciando cómo los recursos del pueblo se van a las campañas políticas y que todo México pague”.

Penchyna subió a tribuna a explicar gastos y reprochó las descalificaciones del PRD, al señalar que son argumentos tramposos y falta de argumento. Previo, el hidalguense había leído en tribuna parte de la iniciativa del PRD, avalada por el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, para impulsar un régimen fiscal que comprendía resolver los pasivos laborales.

De acuerdo al priista, el PRD muestra contradicciones en ese tema.

“Yo no lanzo la piedra sin tierras y no migro de un partido a otro”, dijo en alusión al petista Manuel Bartlett.

“¡Y le voy a contestar hoy al senador Bartlett. No soy una gente confusa, esta generación prefiere hacer bien las cosas!”, aseveró Penchyna, al defender al presidente Enrique Peña Nieto y su compromiso con reformas como la energética, para que el país sea mejor “y tenemos las manos limpias y la frente en alto para poderlo demostrar”.

Bartlett pidió la palabra, pero el perredista Robles estaba inscrito ya en la lista de oradores y aprovechó para aclarar que él dejó el PRI “precisamente por personas como usted”.

Para luego, arremeter contra la vida personal de Penchyna.

“¿Quiere descalificar personalmente? ¡Pues yo le voy a entrar a este tema! Voy a recordar la memoria de su padre, que defraudó el banco ejidal o de la gente que murió allá…”

No pudo terminar, porque la bancada priista levantó la voz a coro para repudiar a gritos los señalamientos del perredista. Y desde su escaño el coordinador Emilio Gamboa exigió , a voz en cuello, el uso de la palabra.

Robles continuaba en tribuna: “¡A mí no me han acusado de andar dando dinero para comprar el voto…”, insistía, pero el panista José Rosas Aispuro le dio la palabra a Gamboa.

La burbuja tricolor, con Miguel Romo, René Juárez, Ismael Hernández, Patricio Martínez arropaban a Penchyna y rodeaban a Gamboa, cuando éste exigió respeto.

“Con todo respeto al pleno, hemos discutido por más de 100 horas. Nunca en la historia del Congreso mexicano se había discutido un tema con tanta vehemencia, con tanta pasión, entrega y convencimiento, con la reflexión de que cada quien está en su derecho de pensar si está de acuerdo no con una reforma del ejecutivo y se transforma en este Legislativo”.

“Yo sí le pido que regresemos a los temas, que desde luego se desbordan a veces las pasiones en un debate político ¡No se vale de ninguna manera meterse con ningún padre de un senador y menos con un hombre que no vive¡ Se le falta el respeto a este Senado”,  manifestaba el alterado coordinador tricolor, manoteando en el aire.

Rápidamente el presidente de la Mesa, Raúl Cervantes, retomó su lugar en la mesa. El coordinador perredista Miguel Barbosa, junto con todos los perredistas, de pie, se sumaron a los reclamos de Penchyna para señalarle que fue “un violentador de la ley”.

No obstante, el propio Robles pidió retirar del diario de debate la alusión al padre de Penchyna.

Cervantes pasó a dos oradores más, para darle luego la palabra a Penchyna Grub, quien visiblemente molesto expuso:

“El 27 de diciembre pasado pereció José Penchyna Brigthman y esa es la única razón, porque él no puede hablar. Fue servidor público de 57 años, nunca trabajó en el Banco Ejidal, para quienes vienen a insultar y a aprovecharse de su ausencia. Vienen a argumentar un falso debate, fue un administrador que entregó su vida al pueblo de México, lo puedo demostrar”, manifestaba en tono pausado, con las facciones endurecidas en el rostro.

Para abundar que quien venga a hablar aquí de él “ojala tenga la calidad moral, la estatura y el suficiente valor para poder aportar una sola prueba, que muestre una persona deshonesta”.

Ante el pleno en silencio, Penchyna hizo notar que era evidente que en 14 no se iban a poner de acuerdo y seguramente él tuvo errores, pero “lo que no puedo permitir es tratar de desacreditar sin pruebas. Venir a hablar de mi padre no es mi función como legislador, pero les voy a o compartir compartir algo. Se ha retirado del diario de los debates, pero para mí no es suficiente, porque sí reto públicamente a quien tenga una acusación de mi padre que está obilgado a probarla, o que soy sujeto de corrupciones o enriquecimientos ilegítimos, ojala tenga la calidad moral para un día lavar su cara y poderlo demostrar”.

Barbosa pidió la palabra para tranquilizar los ánimos.

“Podría ser natural las tensiones en más de un mes de debate interno de los órganos del Senado. Primero, senador Penchyna lleve para su familia y usted y todos los seres queridos de la rama de su señor padre una disculpa del grupo parlamentario del PRD, por las referencias hechas en el calor de los discursos y que se aplique la solicitud del senador Robles de que se retire del Diario de los Debates, lo dicho en relación a su señor padre, que por cierto cuando falleció le comuniqué mi pésame”.

Diría que, no obstante ello, el PRD insiste en que el hidalguense sí fue un violentador de la ley.

Y el pleno estalló en un aplauso. Mientras que Penchyna se levantó desde su lugar y antes de que Barbosa llegara a su escaño, lo interceptó en el pasillo para ofrecerle un abrazo.

Enseguida, PRI, PAN y PVEM avalaron sin cambios el dictamen de reformas a la Ley de Presupuesto y Ley de Deuda Pública, que se debate en lo particular para concluir hoy la discusión de esta reforma.

Se continúo de inmediato con el debate de las reservas presentadas por los legisladores; la discusión en lo particular se dividirá en tres temáticas: autonomía sindical y derecho de los trabajadores; utilización de los ingresos petroleros y política de subsidios de tarifas eléctricas.