Justifican diputadas nepotismo en el Congreso local

Diputadas del PRI y PAN mencionaron que la Ley Orgánica del Congreso del Estado permite contratar a familiares y ex candidatos
Ana María Jiménez ha recomendado a dos de sus sobrinos.
Ana María Jiménez ha recomendado a dos de sus sobrinos. (Foto: Ana María Arroyo)

Puebla

Con el argumento de que no violentan la ley, las diputadas locales Elvia Suárez Ramírez (PRI) y Ana María Jiménez Ortiz (PAN), justificaron que el Congreso del Estado pague los salarios de un ex candidato y un sobrino, respectivamente, quienes se desempeñan como sus asistentes.

Luego de que Milenio Puebla dio a conocer que sobrinos, hijos y ex candidatos trabajan como asistentes en el Poder Legislativo con cargo al erario, la diputada Ana María Jiménez sostuvo que la Ley Orgánica del Congreso del Estado no prohíbe contratar a familiares.

"Al no estar prohibido por la ley no es una práctica ilegal", sostuvo la panista, quien explicó que contrató a su sobrino, Juan Antonio Ramírez Jiménez, como su asistente a mediados de este año para que sustituyera dos personas que dejaron el puesto.

Jiménez Ortiz reiteró que no incurrió en un acto ilegal, puesto que la norma que regula la vida del Poder Legislativo lo permite, sin embargo dijo que apoyaría reformas para no permitir que diputados contraten a familiares.

A pesar de que el salario de 7 mil 500 pesos que cobra su sobrino provienen de recursos públicos del Congreso local, la legisladora de Acción Nacional puntualizó "que cuando se manejan recursos públicos es cuando se debe tener cuidado de contratar o de gestionar algún asunto de interés personal, pero no es el caso", dijo.

Por su parte, la priista Elvia Suárez defendió la contratación de Miguel Sánchez Reyes como su asistente debido a su capacidad, a pesar de haber contendido como candidato de la coalición Puebla Unida en las pasadas elecciones.

Ante las críticas por apoyar a una fuerza política contraria al PRI, Suárez Ramírez mencionó que las diferencias políticas en su partido se derivaron porque su cuñado participó como candidato a presidente municipal de Rafael Lara Grajales por la coalición Puebla Unida.

Consideró que incurriría en discriminación si despide a su asistente con el argumento de no simpatizar con su partido, el Revolucionario Institucional.