Ingresa Javier Quijano a Academia Mexicana de Jurisprudencia

El abogado dijo que es urgente definir y delimitar la abogacía para dejar las bases que impidan la intrusión de quienes no sean sus pares y les permita exigir un adecuado desempeño.
Javier Quijano ingresó a la Academia Mexicana de Jurisprudencia y Legislación.
Javier Quijano ingresó a la Academia Mexicana de Jurisprudencia y Legislación. (Jorge Carballo)

Ciudad de México

El abogado Javier Quijano Baz, quien ha asumido casos que han marcado una época de nuestro país -como la defensa del ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, durante su juicio de procedencia, y el conflicto del Canal 40-, ingresó como académico numérico a la Academia Mexicana de Jurisprudencia y Legislación.

Al tomar la palabra para dictar la conferencia magistral "Los Privilegios de la Abogacía", Javier Quijano rememoró diversas etapas de la historia del derecho, no sólo a nivel mundial, sino también el impacto que éste ha tenido en la historia de nuestro país.

Durante su exposición, dijo que nuestro pueblo, en su condición más que milenaria, carece de toda experiencia democrática, ya que en su vertiente indígena los tloatanis (gobernantes) eran demasiado evidentes, y en su vertiente Europea no eran menos los romanos como déspotas, por citar algunos casos.

"La democracia española tiene apenas unos años, o si se prefiere la nuestra perdón, no existe; o si prefiere nació muerta o murió al nacer: hace un siglo con el asesinato del prócer (Francisco I. Madero) que puso fin al Porfiriato y recientemente con el suicidio de quien dijo (el ex presidente Vicente Fox) haber acabado con 70 años de partido único (el PRI). ¿Y yo por qué? Fueron sus últimas palabras, epitafio histórico", expresó el abogado, provocando risas entre los asistentes.

En el Club de Industriales, donde acudieron políticos como el ex presidente del PAN, Germán Martínez Cazarez; el ex rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente y el ex candidato presidencial López Obrador, hoy dirigente del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Quijano dijo que es urgente definir y delimitar la abogacía para dejar las bases que impidan la intrusión de quienes no sean sus pares y esos les permita exigir un adecuado desempeño ético y práctico, es decir, la debida actuación prudente y diligente de sus integrantes.

Acompañado de reconocidos abogados como Alonso Aguilar Zínser y Agustín Acosta, éste último quien liberó a la francesa Florence Cassez; de historiadores, escritores y de empresarios, como el director general de Grupo Milenio, Francisco D. González, el litigante comentó que es imperativo que los litigantes tengan una decisión participativa, tanto en la capacidad y actitud para encabezar la profesión.

"La independencia de la abogacía constituye una garantía esencial para la promoción y protección de los derechos del hombre y una garantía fundamental para de la independencia de la judicatura. Sin una abogacía libre y autónoma no habrá autonomía ni libertad del Poder Judicial, sin lo cual no habrá división de poderes, sin lo cual no habrá democracia", apuntó.

En la ceremonia a la que también asistió el ex presidente del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI), Gerardo Laveaga, el nuevo integrante de la Academia Mexicana de Jurisprudencia subrayó que en la segunda década del Siglo XXI se siguen confundiendo las profesiones jurídicas.

"Seguimos hablando de los jueces y de los abogados notarios, de los abogados agentes del Ministerio Público y de los abogados profesores o investigadores; por tanto, hemos tenido que acuñar el término abogados litigantes, como si actuáramos siempre en propia causa. Hemos llegado al extremo de contar con un llamado Colegio de Abogados Litigantes que no se sabe si se trata de una corporación de postulantes que excluye a los consejeros o de quien se patrocina única y permanentemente a sí mismos. Esta agrupación, que no colegio, tiene como lema El Litigio por Vocación, así como no puede proponérseles una solución transaccional", abundó.