Fuerte operativo de seguridad en visita presidencial

En la revisión a fondo de bolsos, mochilas y maletines, los asistentes al evento tuvieron que dejar plumas, lápices o bolígrafos, por que representan un riesgo potencial.
Los asistentes, incluídos los medios de comunicación, tuvieron que dejar atrás todos las plumas, lápices o bolígrafos.
Los asistentes, incluídos los medios de comunicación, tuvieron que dejar atrás todos las plumas, lápices o bolígrafos. (Milenio Digital)

Durango, Durango

Como en todas las giras presidenciales, es normal para los asistentes y medios de comunicación observar y cumplir las estrictas reglas que elementos del Estado Mayor Presidencial.

Aplica como operativo de seguridad durante la estancia del Ejecutivo Federal, que van desde llegar con bastante tiempo de anticipación para poder ingresar al sitio del evento oficial.

No llevar objetos o artículos que puedan representar peligro para el presidente, como son botellas de agua o de cualquier otro líquido, así como cualquier tipo de herramienta.

Sin embargo en esta sexta gira presidencial por tierras duranguenses se agregó una disposición más.

Y es que al momento de llegar al lugar donde sería la inauguración de la Nueva Terminal Ferroviaria en Durango, los asistentes fueron recibidos con esta nueva regla.

Tenían que dejar, sin excepción alguna, todas las plumas, lápices o bolígrafos sin importar la marca o el costo, incluyendo los medios de comunicación que suelen  utilizar este artículo como herramienta de trabajo.

Pero eso no fue todo, pues a lo largo del camino de terracería que se debía cruzar para llegar hasta el templete oficial, se colocaron nueve filtros de revisión, en cada uno, se tenían los clásicos arcos detectores de metal, la revisión con aparatos especiales y personales.

Pero además elementos del Estado Mayor revisaban a fondo bolsos, mochilas, maletines y cuanto objeto cruzaba por ellos, sin importar quien lo portaba.

Políticos, empresarios, invitadas especiales, funcionarias, funcionarios, todos, fueron requisados al momento de su ingreso y colocados en áreas específicas de acuerdo al color que portaban en el sticker.

Los alrededores del Centro Logístico Industrial de Durango, se encontraban totalmente cubiertos por elementos de seguridad de distintas corporaciones principalmente por la Policía Federal, mientras que la Estatal y policía municipal se encargaron de la vigilancia de caminos rurales y carreteras.