Iglesia: democracia, en peligro por corrupción

México se encuentra gravemente herido e infectado de una bacteria que lo tiene al borde de la muerte, asegura en el semanario 'Desde la fe'; acciones desleales, causa del 'narco', dice.
Norberto Rivera, cardenal primado de México.
Norberto Rivera, cardenal primado de México. (Nelly Salas)

México

La democracia en México está en peligro ante los actos de corrupción que se han convertido en una práctica habitual, afirmó la arquidiócesis de México.

En el editorial "El Inaplazable Combate a la Corrupción" del semanario Desde la fe, la Iglesia católica afirma que el país atraviesa una severa crisis que pone en juego el sistema, "de tal suerte que, o se busca pronto la manera de erradicar la corrupción o en poco tiempo nuestra débil democracia quedará hecha añicos", señala.

"En cuanto a las causas de este mal, se pueden resumir primeramente en una falta de control de los servidores públicos que, por ser parte del sistema, se creen con derecho a infringir la ley con descarada impunidad, y por otro lado, la justicia supeditada al poder político; de ahí los escandalosos favores e indultos de los que continuamente somos testigos los mexicanos", advierte.

Agregó que México se encuentra gravemente herido e infectado de una bacteria que tiene a la democracia al borde de la muerte y es que la corrupción es "una práctica habitual que se ha convertido en algo natural, al grado de constituir una condición personal y social relacionada con la costumbre".

Para las autoridades eclesiásticas, la corrupción ha permeado todas las instituciones políticas y de gobierno, lo que ha generado un retroceso del país y al mismo tiempo adjudica estas acciones desleales como la verdadera causa del narcotráfico y del crimen organizado.

"Por ello, si verdaderamente se busca avanzar como país, el primer combate que se debe emprender es contra este flagelo, pues la corrupción es la verdadera causa del desarrollo del fenómeno del narcotráfico y el crimen organizado, de la desigualdad social, del debilitamiento de las instituciones y de la pésima procuración de justicia que favorece la impunidad y aumenta la desesperanza en los mexicanos", agrega el editorial.

La solución a este flagelo, consideró, debe pasar necesariamente por estrictos controles de corrupción, tanto precautorios como punitivos, además de otras medidas más rigurosas como la exigencia a los partidos políticos para que eliminen la corrupción al interior de sus instituciones, so pena de recibir un castigo en las urnas por parte de la sociedad.

Destaca que si hay voluntad política, la depuración de funcionarios y militantes corruptos debe comenzar cuanto antes, y ésta debe ser una labor inaplazable.

El papa Francisco ha hecho una descripción perfecta de ellos: "El corrupto no puede aceptar la crítica, descalifica a quien la hace, trata de disminuir cualquier autoridad moral que pueda ponerlo en tela de juicio, no valora a los demás y ataca con el insulto a quien piensa de modo diverso. Si las relaciones de fuerza lo permiten, persigue a quien lo contradiga". Basta querer servir a México para comenzar un verdadero cambio.

"El reto es ingente, pues como también ha señalado el santo padre, 'hay pocas cosas más difíciles que abrir una brecha en el corazón corrupto, pues el corrupto se cree un vencedor, no conoce la fraternidad o la amistad, sino la complicidad y al enemistad'".


Claves

Avaricia, el fondo

- La arquidiócesis de México resaltó que en el fondo de la corrupción está la avaricia, un pecado capital que lleva al individuo a alcanzar sus objetivos por todos los medios posibles.

- "De ahí que el dinero público que debe emplearse en proyectos para el bien común, suela terminar en manos de unos cuantos servidores de gobierno que dilapidan de la manera más inmoral los recursos.

- El pasado 6 de enero, la arquidiócesis dijo que la corrupción del poderoso alcanza niveles muy críticos, "pudriendo estructuras enteras del Gobierno".