A sus 79, el IPN lucha por su refundación y autonomía

Tras el paro de casi tres meses que vivió en 2014, esta casa de estudios apuesta por su congreso nacional, instrumento que, confían, abonará a su democratización, transparencia, acabará con el ...

Ciudad de México

El Instituto Politécnico Nacional (IPN) llega a los 79 años de vida en medio de un proceso de refundación y con el análisis de una posible autonomía.

Creado en enero de 1936 con el objetivo de democratizar la enseñanza para impulsar la economía, brindar educación a los hijos de los trabajadores del país y ser un referente en generación tecnológica, celebra su día el 21 de mayo.

En esta fecha nació Lázaro Cárdenas del Río, su fundador, quien, junto con Juan de Dios Bátiz, otro de sus artífices y entonces senador, concibió al Politécnico como un motor de desarrollo a través del impulso del proceso de industrialización.

Pero la historia del instituto no está exenta de movilizaciones. La primera huelga que enfrentó inició en marzo de 1942. El movimiento demandaba la promulgación de la Ley Orgánica para dotar a la casa de estudios de certeza jurídica, así como para mejorar los servicios a estudiantes y un mayor presupuesto.

El 6 de marzo de ese mismo año, agentes policiacos atacaron a los estudiantes politécnicos durante una marcha multitudinaria, a su paso por la esquina de Palma y Madero, en el Centro Histórico.

Más, tarde, en 1956, después de numerosas protestas, el Ejército tomó las instalaciones del Politécnico en medio de acusaciones sobre que la figura de internado estudiantil era propicia para conflictos.

Asimismo, 1968 y 1971 fueron dos años claves para el protagonismo de los movimientos estudiantiles en el politécnico y la educación superior del país, pues con grandes movilizaciones exigieron la democratización de la enseñanza y la libertad de los presos políticos.

Ahora, a un paso de las ocho décadas, el IPN se recupera de un movimiento estudiantil que lo sumió, en 2014, en casi tres meses de paro. Los acuerdos signados entre las autoridades federales y los representantes de la Asamblea General Politécnica se enfocan en la realización del Congreso Nacional Politécnico, instrumento que, aseguran, buscará su democratización.

El instituto presenció cómo un movimiento local arrastró en pocos días a miles de estudiantes a las calles. Primero, los alumnos de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA) Zacatenco se inconformaron por la puesta en marcha del Plan de Estudios 2014, por lo que el 17 de septiembre cerraron el plantel y organizaron movilizaciones en los alrededores de la unidad Zacatenco.

De acuerdo con los estudiantes, el nuevo programa ya no incluía asignaturas importantes para el desarrollo de los ingenieros arquitectos, con lo que se deterioraría la calidad de su educación; además, se establecía una educación técnica en lugar de una científica.

Al final, el 24 de septiembre de 2014, las autoridades anunciaron que pospondrían la aplicación del plan de estudios hasta no revisarlo en conjunto con la comunidad.

Sin embargo, la falta y distorsión de información escalaron y la aprobación del Reglamento Interno del IPN generó mayor incertidumbre entre los estudiantes. El 26 de septiembre, la comunidad politécnica realizó una concentración, convocada a través de redes sociales, para expresar su inconformidad a estas modificaciones.

El 30 de septiembre, después de una megamarcha de más de 25 mil estudiantes, según los organizadores, que culminó en la Secretaría de Gobernación, el titular de esta dependencia, Miguel Ángel Osorio Chong, dialogó en plena calle con los inconformes.

En Bucareli, el funcionario reconoció su movimiento y les ofreció respuesta a sus demandas. Días después, Yoloxóchitl Bustamante presentó su renuncia como directora general del instituto. Los estudiantes organizados en la Asamblea General Politécnica lograron sentar en la mesa de diálogo a las autoridades federales el 4 de noviembre, encuentros que fueron transmitidos en vivo por Canal Once.

Tras 67 días de paro, el 5 de diciembre estudiantes y gobierno federal firmaron ocho acuerdos ya con el nuevo director, Enrique Fernández Fassnacht, que incluyen transparentar los procesos de elección de directivos, eliminar las remuneraciones a los ex directores, acabar con el porrismo, incrementar recursos y celebrar un congreso politécnico que le dé un nuevo rostro al instituto.

MÁS FORTALECIDO

El ex director general del IPN Enrique Villa Rivera afirma que la historia del instituto demuestra que éste es más que cualquier coyuntura y no duda que saldrá adelante con la participación de toda su comunidad.

Advierte que, con 79 años, el IPN es muy joven en comparación con la historia de grandes instituciones de educación superior del país y del mundo, por lo que aún le falta por recorrer un importante camino de transformaciones.

"El Politécnico ha sido movilizaciones, por eso cuando hablamos que está pasando por una coyuntura especial en este momento, debemos pensar que ya hemos pasado por otras coyunturas similares en el tiempo y que hemos sabido salir adelante. Hemos sabido impulsar nuevos esquemas que permiten que la institución siga evolucionando. Una institución de educación superior tiene que estar cambiando todos los días.

"Yo estoy convencido de que el IPN saldrá adelante con el concurso de la comunidad y de las autoridades actuales, que sabremos generar las mejores ideas, las mejores propuestas, a nadie le interesa que la institución no salga adelante. Es un activo nacional que tenemos que hacer que se consolide", asevera.

En entrevista con MILENIO, quien fuera director general de 2003 a 2009 convoca a la sociedad, a la comunidad politécnica y a las autoridades a saber aprovechar los periodos de crisis del instituto para replantear el camino que sigue como un actor esencial para el desarrollo económico y tecnológico del país.

Villa Rivera aclara que no se puede soslayar la capacidad del Politécnico cuando, por ejemplo, más de 85 por ciento de su matrícula está inscrita en programas educativos de calidad. Además, ha consolidado su fortaleza en investigación científica y sobre todo con una visión social, colocándose en el segundo lugar de generación de conocimiento de México.

Sobre la realización del Congreso Nacional Politécnico, el ex director asegura que la discusión sobre las modificaciones a la estructura orgánica del instituto debe ser amplia y con responsabilidad.

"(El Instituto) es mucho más que una suma de problemas, que hay que atenderlos, que hay que generar las condiciones para llegar a una normalidad adecuada; hay que atender los problemas y el asunto de que la ley orgánica de la institución ya no da para más, pues hay que trabajar con la comunidad para elaborar una nueva propuesta para ver si es fácil discutirla en nuestras comunidades y no tenerle miedo a la discusión.

"Por eso es importante tener primero estabilidad, atender las demandas de los muchachos, sin duda, pero también encaminar a la institución a que siga siendo la mejor de educación superior tecnológica del país", indica.

Villa Rivera visualiza al IPN dentro de unas décadas, incluso en su centenario, como una institución unida y consolidada en materias científica y tecnológica, y a la vez en constante crecimiento.

"Celebrar 79 años o celebrar el año que entra el marco del 80 aniversario debe significar la posibilidad de apostarle como sociedad en su conjunto, de construir una institución cada vez más pertinente, más sólida y más necesaria para el país", concluye el presidente del Colegio de Sinaloa.

Hoy el IPN comienza los festejos con el concierto 50 Aniversario de la Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico nacional, a las 20:00 horas, en el Palacio de Bellas Artes; el Día del Politécnico se celebra con la entrega de la Presea Lázaro Cárdenas, máximo reconocimiento de la comunidad a la excelencia en el estudio, el trabajo docente, administrativo y la investigación científica.