"IFE puede funcionar aun con cuatro consejeros": Valdés

A unos días de que concluya su periodo, dice estar satisfecho con el trabajo que ha desempeñado en los últimos años.
El titular del organismo electoral.
El titular del organismo electoral. (Jesús Quintanar)

México

La solidez que ha logrado el Instituto Federal Electoral (IFE) trasciende la integración de un Consejo General incompleto, aseguró el consejero presidente, Leonardo Valdés Zurita, y añadió que podrá funcionar aun con cuatro integrantes.

Esta situación se presenta cuando el Congreso discute una eventual transición al Instituto Nacional Electoral (INE), que eventualmente organizará 21 procesos en 2014.

En entrevista con MILENIO, Valdés Zurita aseguró que el IFE es mucho más que quienes conforman su órgano superior de dirección, y reiteró que continuará funcionando adecuadamente aunque solo cuente con cuatro consejeros. “El IFE no toca de oído, toca por partitura”.

Con la salida de cuatro consejeros y las pocas posibilidades de que se nombren a los sustitutos, ¿no queda vulnerable el IFE?

No, porque el IFE es mucho más que su Consejo General. Todos los trabajos están planeados y programados, de tal suerte que se sabe con certeza qué va suceder, cuándo va suceder y cómo va suceder. El personal está preparado para enfrentar esos retos y estoy seguro de que el IFE seguirá haciendo dos cosas fundamentales. Primero: los módulos de atención del Registro Federal de Electores continuarán funcionando para que los ciudadanos renueven o tramiten su credencial de elector. Segundo: se seguirá trabajando para preparar la organización del proceso electoral federal de 2015.

“Posiblemente será el primer proceso que administre el INE y será un reto importante, porque será la renovación de la Cámara de Diputados. Pero también hay 20 elecciones locales, nueve de gobernadores. Así que se va estrenar, con un muy buen reto, por eso creo que independientemente de que no esté debidamente integrado el Consejo General, a pesar de que sería lo ideal, el IFE tiene la capacidad de seguir trabajando y va dar buenos resultados a los.

¿Esto no minará la confianza ciudadana ni dará señales negativas?

Tengo la convicción de que los mexicanos tienen claro que las instituciones funcionan. Por lo menos que esta institución (IFE) funciona adecuadamente. Tengo la certeza de que la ciudadanía tendrá la madurez y la paciencia para esperar que los procesos políticos se desarrollen bien y de esta manera se pueda integrar completo este Consejo General o el Consejo General del nuevo INE.

“Lo importante es que no se pierda la cotidianidad, sería grave que se cerraran los módulos del registro. Eso no va suceder, sería gravísimo que se detuviera la preparación del próximo proceso electoral. Eso tampoco va suceder; sin embargo, hay que hacer un llamado a los diputados para que apresuren las decisiones que tienen que tomar, ya sea para la conformación del IFE o la creación del INE.”

El consejero presidente avala que los cuatro consejeros que aún no concluyen su periodo sean los que realicen el proceso de transición, no solo por considerar que tienen capacidad de dirigir el proceso, sino por la buena señal jurídica y política que se daría.

A unos días de que concluya su periodo, junto a tres consejeros más, Valdés Zurita dijo estar satisfecho con el trabajo que desempeñó durante casi seis años.

¿Cómo se va del IFE?

Muy satisfecho. Ha sido una temporada de mucho trabajo. Llegué con cuatro retos importantes y yo me impuse el quinto. El primero era cerrar (el conflicto electoral de) 2006: había 700 quejas y mi convicción era que no podíamos empezar el proceso de 2009 sin que eso estuviera totalmente saldado.

“Segundo: había que implementar una reforma electoral, la más importante que ha vivido hasta ahora nuestro país. Tercero: llevar a buen puerto la elección intermedia de 2009. Cuarto, quizá el más importante: la organización del proceso electoral de 2012, el más grande de la historia del país por los ciudadanos inscritos en el padrón electoral y los cargos que estuvieron en juego.

“Yo me puse un quinto: la modernización administrativa del IFE. Quizá es un reto que no tiene vistosidad política, pero era necesario que esta institución renovara su formación interna, porque el IFE es muy bueno para programar, desde su nacimiento, actividades para organizar las elecciones, pero no tenía planeación.”