“Hace 10 años que no lo veo”

Entrevista con Dora Osuna, madre del dueño de Oceanografía. Sin dudarlo, mete las manos al fuego por Amado Yáñez, quien cumple un arraigo como probable responsable de defraudación contra  Banamex, ...
Señala que los bancos la dejaron sin dinero al congelarle tres cuentas.
Señala que los bancos la dejaron sin dinero al congelarle tres cuentas. (Fernando Damián)

México

Se llama Dora Osuna Román y es madre de Amado Yáñez Osuna, propietario de Oceanografía, pero se desmarca tajantemente de esa empresa y asegura que ni siquiera una lancha de la naviera contratista de Pemex lleva su nombre.

Aunque sostiene que han pasado diez años desde la última vez que vio y habló con su hijo, sin dudarlo, mete las manos al fuego por el empresario sujeto a arraigo como probable responsable de la defraudación a Banamex, al Infonavit y al IMSS: “Confío al ciento por ciento en que no hizo nada malo. (…) Ya se lo encargué a Jesucristo, que Dios lo bendiga”.

En entrevista con MILENIO en San Lázaro, donde ha recurrido a exponer su caso y solicitar asesoría de legisladores de diversos partidos, Osuna Román afirma que Amado no es amigo de Vicente Fox, Marta Sahagún ni algún otro político, como tampoco es militante de PRI, PAN o PRD.

Dorita, como le llaman sus amigos y familiares, advierte que no existe razón alguna para que las autoridades judiciales le hayan congelado tres cuentas bancarias, pues, según dijo, desde su divorcio hace 20 años renunció a sus acciones en Oceanografía y jamás ha recibido un centavo de la empresa bajo la administración de su hijo.

¿Cómo está su hijo, cuándo fue la última vez que habló con él?

Pues ya hace como diez años ni me habla, nada más le dejo recados y nada. Es fantasma, es un hijo fantasma. La última vez que lo vi fue en el sepelio de un primo y le dije: “Nada más en los sepelios te veo”, y desde entonces no lo veo. Yo lo que veía es que perdió a la esposa, se divorció porque no le dedicaba tiempo. Yo no lo veía en años, pasaban años, navidades y jamás lo veía, pues nunca fuimos compatibles, y para qué lo veo, si él no me quiere ver ni yo tampoco; pues estamos a mano, ¿verdad?

Yo no he tenido contacto ni me ha hablado ni quiero tenerlo, que Dios lo bendiga, ya lo puse en manos de Dios y hasta ahí.

A mí hijo le violaron todos los derechos humanos habidos y por haber, lo agreden como si fuera… Él jamás ha vendido un gramo de ninguna droga, jamás ha lavado dinero.

¿Confía plenamente en la inocencia de su hijo?

Pues yo confío ciento por ciento en que no hizo nada malo, que lo traicionaron sus empleados. Yo confío en que no hizo nada malo, porque nunca hizo nada malo y mientras estuvo bajo mi tutela nunca me hizo un robo de la bolsa, nunca me pidió, ni nada, siempre fue independiente. Fue socio de los sobrinos de Kuri, de Slim, este Ricardo Kuri y Leonardo Kuri eran sus amigos, lo querían, hicieron muchos negocios juntos, pero se muere de vergüenza y no les pide un favor.

Yo nunca le confío ni a mi mano izquierda la mano derecha, casi no tengo amigos, como dicen los gringos, puros intereses.

¿Eran políticos los amigos de su hijo?

¡No!, él jamás tuvo amigos políticos, nada más esos Kuri que le conocí cuando vivía conmigo, pero políticos jamás tuvo que ver. Le digo que nosotros, ni mi padre, ni mis hermanos ni mis sobrinos ni mamá, puro trabajo comunitario, que a la iglesia, que a esto, etcétera. Yo realmente tengo pavor de meterme con políticos y con párrocos, yo me meto con Dios y con la sociedad, a hacer el bien, pero nunca me he metido a un partido político.

Él es apartidista; ni es del PAN ni es del PRI ni es del PRD. Nosotros nunca pertenecimos a un partido y que mi hijo le haya prestado… a ver, ¿quién que un presidente le pide un favor se lo va a negar, así sea de PRD, PAN?… pues no le puedes decir “no”, pero él jamás ha sido amigo personal de (Vicente) Fox, ni yo los conozco.

A mí me da lástima que mi hijo  acabe en esta situación, siendo que él ha sido un muchacho de buena voluntad. A mi hijo le tenían envidias, porque su empresa era la que ganaba (los contratos de Pemex).

¿Pero usted mantiene alguna relación o recibe algún beneficio de la empresa Oceanografía?

Jamás, jamás, ni me toman en cuenta ni la lancha se llama como mi nombre, pueden espiarlo: que el Don Amado, que el Doña esta mi consuegra, que hasta a la criada le pusieron una lancha, que porque yo me llamaba Dora y se veía muy feo el nombre, y le dije: “pues a mí me hacen un favor, porque yo no quiero en ninguna lancha mi nombre”.

Ahí están los papeles. Papelitos hablan. Ahí está mi acta de divorcio de hace 20 años, yo hace 20 que ni voy ni jamás me paro allá, ¿quién me conoce ahí? Soy invisible, jamás voy, jamás.

Y, sin embargo, le congelan tres cuentas bancarias

Me dejaron sin dinero los bancos, porque, ¿qué crees?, ¿que yo me metí?, y me dijeron: “no, pues sus 3 mil pesos ya no existen, están bloqueados”, pero no quiero ni que el pobre (Amado) se asuste. Son 3 mil pesos, pues ya que se los agarren, les sirven más a ellos que a mí, ¿verdad?

¿Teme que le aseguren algún bien?

No, ellos no tienen por qué asegurarme, porque son herencia de mis padres que trabajaron como burros, 24 horas al día casi, dormían tres o cuatro, y yo todo lo que tengo me lo heredaron mis padres. Yo no tengo nada que me haya dado mi hijo. Ah, sí, bueno, me dieron algún regalo, una bolsa de colección como hace diez años, ahí la tengo, pero nunca me dio nada de Oceanografía, no tengo un quinto ni una sola acción.

Es más, yo fui hace 20 años y ni me recibió en su oficina; que no, que no me podía recibir, que porque yo era muy autoritaria y no sé qué. Y entonces que Dios lo bendiga, ya se lo encargué a Jesucristo, que Dios lo bendiga y lo ilumine, a mí jamás me hizo caso, con todo y que yo soy vidente y tengo autorización hasta de Inglaterra, ahí tengo mis papeles.

¿Cómo madre de Amado Yáñez Osuna, qué le pide al procurador Jesús Murillo Karam?

Que se acuerde que él también tiene hijos y no le vayan a meter una trampa igual que a mi hijo, porque acuérdese que todo se devuelve como un búmeran a las personas; el muchacho es inocente.

Pues yo qué les puedo… ya agarraron al muchacho… que ya no lo torturen, porque se va a morir.

Yo digo que el arraigo de mi hijo está muy mal, porque primero dicen una cosa y luego se desdicen. Pero yo, como no entiendo de derechos humanos, de eso no puedo opinar.