Habitantes piden rastrear a los 43 en fosas de Carrizalillo

En el pueblo saben que en los cerros cercanos a su comunidad hay lugares que el grupo criminal utilizó para enterrar a sus víctimas; el viernes descubrieron restos humanos.
Decenas de pistoleros de 'Guerreros Unidos' vivían en esta avenida conocida como 'La calle del terror'.
Decenas de pistoleros de 'Guerreros Unidos' vivían en esta avenida conocida como 'La calle del terror'. (Rogelio Agustín)

México

A tres días de la detención de un presunto integrante de Guerreros Unidos, habitantes de Carrizalillo, municipio de Eduardo Neri, solicitaron que se busque en sus tierras a los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos.

Al mediodía del pasado miércoles 28 de octubre, los pobladores se alertaron por la detención de su comisario ejidal, Ricardo López García, por parte de elementos de la Policía Federal (PF). Su hija, Rocío López, los increpó a la altura de la plaza central del pueblo, mientras el tumulto se generalizaba.

Superados numéricamente, los elementos de la PF no pudieron evitar la revisión de sus dos patrullas; en una de ellas los pobladores encontraron a un supuesto integrante de Guerreros Unidos, de nombre Modesto Peña Celso, a quien reconocieron por ser originario de la comunidad.

Atemorizados, los de la PF ofrecieron dejar al civil para que los pobladores "hicieran con él lo que quisieran".

El supuesto delincuente les gritó que los policías "sabían a lo que iban", por lo que no podían asumirse como inocentes; por eso, los lugareños decidieron retenerlos hasta que al lugar acudiera personal de la Marina y de la Procuraduría General de la República (PGR), únicas instituciones en las que depositaron su confianza.

Mientras estuvo retenido, Modesto Peña trató de ganar tiempo para que no lo lincharan, por lo que les habló sobre la ubicación de una fosa clandestina en la que había restos humanos, pero les sugirió que había muchas más.

Ese miércoles, los habitantes de Carrizalillo no pusieron mucha atención a lo que se les dijo, pero días después, cuando confirmaron la consignación de Modesto y los nueve federales que lo acompañaban, decidieron cerciorarse sobre la veracidad de sus palabras, por lo que acudieron al punto señalado para verificar el dato.

La fosa en Los cazahuates

Sobre la carretera que comunica hacia Tenantla, en el lado poniente de la comunidad, a escasos 20 metros de la cinta asfáltica se encuentran unos árboles de cazahuate, por los cuales a dicho paraje se le dio ese nombre.

Tras unos arbustos, un grupo de habitantes del ejido encontró una fosa de al menos tres metros de profundidad; en el fondo de ésta se observa a simple vista lo que parece una mandíbula humana.

El primer recorrido en la zona lo hicieron el viernes 30 con la presencia de un agente del Ministerio Público federal, quien observó que a ras de suelo había otro fragmento de mandíbula con cuatro piezas dentales.

Hallaron también fragmentos de vértebra, lo que puede ser un antebrazo y un fragmento de cráneo. El MP les indicó que no movieran nada y que para la mañana del sábado regresaría con peritos especializados.

Al día siguiente, los representantes de la comunidad llamaron por teléfono al MP, quien les dijo que no podría viajar desde Chilpancingo, porque la carga de trabajo derivada de la detención del presunto delincuente y de los agentes de la PF se había incrementado de manera importante.

La fosa de Los cazahuates no es la única. En el pueblo saben que en los cerros cercanos hay lugares que Guerreros Unidos utilizaban para enterrar a personas que secuestraba en Iguala, Mezcala, Taxco y otras ciudades en las que tenía un control casi absoluto.

"No hemos encontrado nada antes, porque aquí la gente ya no sale al campo; la presencia de esos hombres nos condenó a permanecer en nuestras casas y tomar solamente la ruta que va hacia la mina", indica otro vecino.

El 27 de septiembre

Los pobladores de Carrizalillo relatan: "Esa madrugada del 27 llegaron muchas camionetas con gente armada, no eran los pistoleros que ya estaban aquí en el pueblo porque ya los conocíamos; esos que llegaron estaban uniformados de negro, con chalecos antibalas, grabados en el pecho y botas tipo militar".

Esa madrugada se escuchó el movimiento de maquinaria pesada y camiones de carga; mucho revestimiento que la minera Goldcorp había llevado para repavimentar el acceso principal desapareció. Por eso, los ejidatarios solicitan que las autoridades vayan a los cerros aledaños a buscar a los estudiantes de la Normal, aunque reconocen que pueden no estar ahí, pero indican que lo acontecido esa noche y lo declarado por Modesto Peña son elementos que no se deben dejar de lado.

"Queremos decirles a los padres de los normalistas que vengan a buscar, que no tenemos ningún problema para que entren a nuestras tierras y revisen nuestras casas. En su momento nos opusimos porque los de Guerreros Unidos dijeron que los papás estaban muy enojados e iban a venir a meterse a nuestras casas y llevarse a nuestrs hijos, pero ahora estamos abiertos a que vengan y salgan de dudas. Nosotros comprendemos el infierno que han vivido desde esa noche en Iguala", indica uno de los habitantes que acompaña el recorrido hacia la fosa de Los Cazahuates.

En entrevista con Ciro Gómez Leyva, para Grupo Fórmula, un habitante del Carrizalillo, quien pidió ser identificado como "Jacinto", dijo que los pobladores están acostumbrados a vivir con la presencia del grupo criminal Guerreros Unidos, pero la madrugada del 27 de septiembre de 2014 integrantes de ese cártel hicieron movimientos inusuales.

"Arribaron un convoy de camionetas, combis, camionetas cerradas. Lo que pasó fue que había material, se iba a pavimentar la calle. Al parecer lo ocuparon. Hay la posibilidad de que hayan enterrado a los estudiantes", mencionó.

Afirmó que en las orillas del pueblo hay fosas clandestinas y hasta ahora saben que existe una con 30 cuerpos y podrían ser más.

Dijo que la información que tiene no son dichos, pues existe una posibilidad de 60 a 80 por ciento de que los normalistas hayan sido enterrados en las orillas de Carrizalillo.

Indicó que las autoridades deben poner atención en el poblado, ya que era bastión de Guerreros Unidos y "hay antecedentes de que ahí pudieran estar los estudiantes".