CRÓNICA | POR HAIDE AMBRIZ PADILLA

De luto Gómez Palacio tras la muerte de Don Carlos Herrera 

La tarde de este miércoles se dio a conocer la triste noticia. Hoy por la mañana comenzó el viaje hacia el último adiós, que comenzó en casa de los Herrera y terminó en la explanada de la presidencia de Gómez Palacio.

Torreón, Coahuila

El pasado miércoles el vocero de la familia Herrera Araluce, Sergio Uribe informó desde el Sanatorio Español de Torreón, que Don Carlos había fallecido.

Fue a las 17:30 horas que se dio esta noticia, tras varios días de estar internado, murió a sus 80 años por una afección en las vías respiratorias.

Al Hospital fueron arribando políticos y amigos de la familia, ese mismo día por la noche se apagaron los principales monumentos de Gómez Palacio.

La oscuridad de la noche y la falta de información hicieron de Gómez Palacio, una ciudad en luto.

El puente plateado que une Torreón con esta ciudad lucía lúgubre, de igual forma la réplica de la Torre Eiffel que se encuentra a la entrada de este municipio, las legendarias palabras al estilo Hollywood y las estrellas que brillaban en el Cerro de las Calabazas, perdieron su resplandor en señal de luto por el hombre que transformó la que fuera su ciudad.

La mañana de este jueves, alrededor de la casa de los Herrera se vivía una paz descomunal, la seguridad privada de la familia vigilaba el inmueble en dirección a los cuatro puntos cardinales.

A las 9:30 de la mañana, aguardaba una ambulancia de servicios médicos privados al exterior de la casa de Carlos Herrera, sólo la familia y amigos arribaban poco a poco al lugar en lujosos automóviles.

Al filo de las diez de la mañana llegaron los primeros arreglos florales, camionetas de florerías iban y venían del lugar.

Ante el fuerte dispositivo de seguridad cercano a la casa de los Herrera, llamó la atención de los medios reunidos, el arribo de un señor que llegó en bicicleta, dio las condolencias a los familiares que estaban en el exterior y le permitieron la entrada a la casa.

Al salir nos compartió que se llamaba Cosme Reyes, vendió nieve por más de 25 años afuera de la Iglesia Sagrada Familia que se ubica frente a la casa de los Herrera y que Don Carlos era su más ferviente fan a la nieve de garrafa sabor limón.

Destacó que la familia Herrera siempre ayudaba al que menos tenía, razón por la que fue a darle el último adiós.

A 11:30 de la mañana, salió el cortejo fúnebre desde el Campestre de Gómez Palacio hacia la Iglesia de Guadalupe, recorrieron la calle Victoria hasta llegar a la calle Independencia.

Agentes de vialidad abrían paso a la carroza, a sus deudos, amigos y familiares, al realizar este recorrido no faltaron los espontáneos que gritaron ¡viva Don Carlos Herrera! o aplaudían.

Ya en la Iglesia de Guadalupe, los gomezpalatinos se dieron cita para darle el último adiós, personas de todas las clases sociales, se reunieron en este lugar.

Igual políticos, empresarios, artistas, académicos, como personas de escasos recursos rodeaban el lugar, algunos se colaban para darle el pésame a los familiares.

Las calles fueron bloqueadas, desde la Iglesia de Guadalupe hasta la presidencia municipal, los tránsitos desviaban el tráfico, ante una fuerte presencia de seguridad, militares, policias y guardias de seguridad personal resguardaban el lugar durante la misa de cuerpo presente.

Al mediodía, la misa fue oficiada por el padre Julio Carrillo, administrador de la Diócesis de Gómez Palacio, la iglesia se abarrotó, incluso personas se quedaron afuera invadiendo las calles aledañas.

El coro juvenil diocesano acompañó con sus voces angelicales el último adiós a don Carlos Herrera, por momentos los cánticos erizaban la piel y hacían que brotaran caudales de lágrimas de sus deudos.

A la misa asistió el gobernador de Durango, Jorge Herrera Caldera y su esposa Teresa Álvarez de Herrera, el presidente municipal de Gómez Palacio,Miguel Campillo y el alcalde de Lerdo, Luis de Villa Barrera, además de políticos, priístas y laguneros.

Al salir de la iglesia, el féretro se abrió paso entre la multitud, una valla humana daba paso a la familia Herrera, la gente aplaudía al paso del contingente, las porras y vivas no se hicieron esperar.

El traslado de la iglesia a la presidencia se hizo acompañando a la carroza fúnebre, la gente arrojaba claveles a su paso, los trabajadores del servicio público acompañaron a los deudos. Se escuchaban rezos, vivas y aplausos en todo el trayecto.

Ya en la presidencia municipal de Gómez Palacio, el féretro fue llevado hasta la explanada donde se le rendiría homenaje.

El líder del Revolucionario Institucional en México, Manlio Fabio Beltrones, el gobernador de Durango, Jorge Herrera Caldera y los hijos de Carlos Herrera montaron la primera guardia de honor, seguidos por los alcaldes y ex alcaldes de Gómez Palacio y Lerdo.

"A nombre de mi familia y de mi madre, doña Vilma, así como de mis hermanos, les quiero dar las gracias por este homenaje a mi padre".

Fue ahí donde Leticia Herrera pronunció unas palabras de agradecimiento a los gomezpalatinos por rendirle un homenaje a su padre.

"Quiero decirles cómo lo amamos, cómo lo amé, fue un padre excelente, un esposo grandioso, un hombre a carta cabal, que caminaba vertical, que siempre nos enseñó a trabajar y servir".

Agradeció a los gomezpalatinos por estar siempre con la familia Herrera en las buenas y en las malas, señaló que se sentía muy orgullosa de ser hija de Carlos Herrera Araluce.

Luego de esas palabras, se brindó un minuto de silencio, al término, la banda de guerra hizo retumbar el lugar con sus tambores y trompetas, seguido de un minuto de aplasusos, para concluir con el tradicional mariachi y las golondrinas, los gomezpalatinos gritaban vivas y porras a Carlos Herrera, el amigo, benefactor, político y empresario. Q.E.P.D.