EU tendría colapso financiero si hay deportaciones

También sería un desastre para México porque no está preparado para dar opciones, ni siquiera a los que viven en esta nación los cuales suman un millón 200 mil.
En Estados Unidos hay cerca de 300 "ciudades santuario".
De acuerdo con el CIEAP y la Cancillería de México, en Estados Unidos hay 12 millones de migrantes. (Especial)

Toluca

Para Estados Unidos será imposible deportar a todos losmigrantes que radican en ese país porque les provocaría un grave colapsofinanciero, aunque también sería un desastre para México porque no estápreparado para dar empleo y opciones de vida, ni si quiera a quienes viven enesta nación los cuales suman un millón 200 mil.

Jaciel Montoya, coordinador del Centro de Investigación enEstudios Avanzados de la Población (CIEAP), dijo que sin importar cuántosmigrantes regresan a la entidad, es necesario que el gobierno plantee unprograma de atención específico para este sector, tomando en cuenta desdenecesidades educativas, salud, hasta vivienda y empleo.

Año con año, apuntó, regresan miles de mexiquenses y noencuentran opciones, ni si quiera de educación porque muchas veces los menoresde edad no hablan bien español y les cuesta trabajo adaptarse a su nueva vida,sobre todo cuando son familias completas.

De acuerdo a los datos del Centro de Investigación y lo dadoa conocer por la Cancillería de México, en Estados Unidos hay 12 millones demigrantes y si a esos se suma, en algunos casos la segunda o hasta la tercerageneración, la cifra se podría ir hasta los 30 millones de personas ajenas aesa nación que, hipotéticamente, estarían regresando a su lugar de origen.

La entidad, en específico, necesita diseñar programas parala reincorporación de los mexiquenses a su entidad, tomando en cuenta que lacifra de deportaciones anuales puede aumentar de manera significativa, sinllegar a ser total en sólo unos meses.

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Sin embargo, destacó, las autoridades deben estar preparadaspara cualquier escenario, lo cual no se ha hecho en los últimos años, puesincluso se han acostumbrado a la salida de los connacionales y a recibir susremesas para mantener en pie sus comunidades, donde sigue el despoblamiento.

Subrayó que la gente no se va al otro país y deja su lugarde origen porque les guste mucho, sino porque no tienen opciones de empleo, ypara comprobarlo no hace falta más que voltear hacia el sur y ver el olvido enel cual están sumidos desde hace muchas décadas.

“Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que elgobierno del estado ha abandonado a su suerte a los mexiquenses que han migradoa los Estados Unidos. Tiene una oficina de Atención al Migrante, pero soloellos saben de qué se trata o quizá es solo para traer muertos ocasionalmente,los ayuda con el ataúd, el traslado, su oficio.

“La realidad es que el gobierno estatal no tiene unapolítica clara y específica de atención a los mexiquenses. Muchos soncampesinos y el campo mexiquense está totalmente abandonado; el gobierno no hahecho nada, tampoco para los jóvenes de las zonas urbanas, sean ingenieros omédicos no tienen empleo”.

El problema, aseveró, es que a este gobierno no le interesaporque ya se va sin cumplir las promesas para las zonas donde se registra enéxodo, en especial del sur, donde ni caminos en buen estado tienen paracomunicarse con otras localidades.

KVS

Para Estados Unidos será imposible deportar a todos los migrantes que radican en ese país porque les provocaría un grave colapso financiero, aunque también sería un desastre para México porque no está preparado para dar empleo y opciones de vida, ni si quiera a quienes viven en esta nación los cuales suman un millón 200 mil. Jaciel Montoya, coordinador del Centro de Investigación en Estudios Avanzados de la Población (CIEAP), dijo que sin importar cuántos migrantes regresan a la entidad, es necesario que el gobierno plantee un programa de atención específico para este sector, tomando en cuenta desde necesidades educativas, salud, hasta vivienda y empleo. Año con año, apuntó, regresan miles de mexiquenses y no encuentran opciones, ni si quiera de educación porque muchas veces los menores de edad no hablan bien español y les cuesta trabajo adaptarse a su nueva vida, sobre todo cuando son familias completas.