Estadísticas oficiales no justifican cortes de agua

Organismo señala que habrá medidas restrictivas mientras no se acceda al agua del río Verde, pero las fuentes de abastecimiento están estables.
La rotación del servicio de agua permanecerá hasta el inicio del temporal, es decir, hasta junio, según el SIAPA.
La rotación del servicio de agua permanecerá hasta el inicio del temporal, es decir, hasta junio, según el SIAPA. (Milenio)

Guadalajara

El SIAPA, organismo operador de los sistemas de abastecimiento de agua y alcantarillado en la Zona Metropolitana de Guadalajara, que en los últimos quince años –pese al contexto de crisis de agua en la región- decidió no restringir la apertura de nuevos fraccionamientos en toda la mancha urbana (al otorgarles “factibilidades”), hoy somete a los ciudadanos a las consecuencias de su política de fomentar el incremento en el consumo: les corta el suministro cada quince días debido a “problemas” en las fuentes de abastecimiento.

Si la cosa se pone peor, anuncia que la frecuencia podría pasar a una vez por semana en 601 colonias y fraccionamientos que abastece, al menos hasta el 15 de junio próximo, cuando se espera que las lluvias se regularicen.

Es una medida inédita que remite a doce años antes, cuando el lago de Chapala sí estaba en niveles críticos –registró su segunda cota más baja en un siglo- y se puso en predicamento el abasto de la ciudad. Pero hoy las cosas son muy distintas.

Un somero repaso a las cifras oficiales de la Conagua arroja las primeras dudas: el lago de Chapala, que aporta alrededor de 65 por ciento de los caudales para la metrópoli, hoy no está en colapso de existencias, pues rebasa tres mil millones de metros cúbicos (m3), y de hecho, sus pérdidas en el presente ciclo son significativamente menores a las que presentaba un año atrás.

La estadística oficial revela que esta mañana, el mayor lago natural del país tiene casi el mismo volumen de agua que a la misma fecha de 2013, y si bien, sus pérdidas ya son de 80 por ciento del caudal recuperado en el temporal, el año previo habían consumido totalmente esa recuperación.

El volumen contenido por Chapala es determinante en las políticas de distribución que se hacen a nivel de la cuenca Lerma-Chapala, a la que está adscrita Guadalajara como usuario. En noviembre de 2013, cuando se repartieron las aguas de este ciclo, se optó por una política de distribución “media” porque el lago se encuentra en situación estable, es decir, entre tres mil y seis mil millones de m3.

Pero además, el uso público-urbano es prioritario en conformidad con la Ley de Aguas Nacionales. Eso significa que es el único uso que jamás ha sido restringido en la distribución del recurso. Guadalajara ha recibido en 25 años de crisis (desde 1989) la totalidad del agua que marca su título de concesión: 240 millones de m3 por año, de los que en promedio, utiliza 190 millones de m3

La situación de Chapala ha sido siempre la que ha determinado las políticas del SIAPA hacia la ciudad. Si bien, el estado de otras fuentes de abastecimiento no es tan bueno, el impacto que tienen en el volumen a repartir es menor: los pozos de agua aportan alrededor de 31 por ciento y sus niveles de abatimiento o descenso –propiciados en buena medida por la urbanización caótica de Guadalajara sobre sus zonas de recarga, también tolerada por el SIAPA, y por la sobreexplotación- promedian 31 centímetros por año, según información del Organismo de Cuenca Lerma Santiago Pacífico de la Comisión Nacional del Agua (ver edición de este diario del 24 de enero de 2011).

La otra fuente de abastecimiento es la presa Calderón, que en el mejor de los casos alcanza un décimo del aporte de agua para la ciudad. Actualmente retiene menos de 30 millones de m3, pero tiene bastante más volumen que un año atrás, cuando apenas almacenaba 17.3 millones de m3.

Así, los cortes escalonados en 601 colonias y fraccionamientos citadinos, que el SIAPA realiza desde el 1 de abril de este año, no sólo son una medida inédita desde el año 2002, sino que difícilmente encuentran justificación en las reservas de agua existente, ligeramente mayores que las de un año atrás, cuando esta misma administración no implementó tales medidas.

En 2002, la escasez llevó a los “tandeos” del recurso, pues el bajo nivel del lago generaba problemas de bombeo y de calidad, y se implementaron “trasvases” –en realidad, transferencias dentro de la misma cuenca- de urgencia para mejorar los niveles del embalse natural, que con todo eso no pudo evitar su segundo peor registro desde el año 1900. El 28 de junio de 2002, el descenso llegó a la cota 91.07, con apenas 1,138 millones de m3.

Hoy se ubica en la cota 93.31, es decir, 2.23 metros y 2,162 millones de m3 por arriba.

Para que se tenga una idea de la diferencia: si el agua del lago permaneciera estable (sin pérdidas) y sólo se destinara al abasto de Guadalajara a su promedio anual, garantiza agua corriente para 16 años. Y en 2002 apenas equivalía a poco más de cinco años de abastecimiento.

¿Cuál es la explicación del SIAPA a estas aparentes contradicciones? MILENIO JALISCO solicitó desde el pasado 21 de abril una entrevista con los responsables del programa, pero no se ha podido concretar. No obstante, recibió una explicación por escrito de los motivos del programa de cortes de agua.

“El SIAPA ha programado la secuencia de rotación del servicio de agua […] que se mantendrá  hasta el inicio del temporal. La causa radica en el incremento de la demanda de la población, el continuo crecimiento de las áreas pobladas que demandan el líquido, la carencia de nuevas fuentes de abastecimiento, que no han crecido desde 1991 y al hecho de que la capacidad instalada es superada por los requerimientos”, señala la nota.

En estos momentos “se ha llegado a la disposición de los máximos caudales disponibles, por lo que iniciaremos  la suspensión del servicio una vez cada quince días, pero no queda cancelada la posibilidad de que se incremente a un día cada semana. Los sábados y domingos no estarán incluidos en este programa. El organismo ha estado realizando las acciones de sus programas de mantenimiento, detección y corrección oportuna de fugas. Junto a ello, los planes de sectorización constituyen mecanismos técnicos de detección de las pérdidas de volúmenes dentro de espacios acotados en la superficie urbana. A la vez, sistemáticamente ha efectuado el mantenimiento a la infraestructura con el objeto de entregar el agua con los niveles de calidad exigidos por la normatividad”, añade el texto. Asegura que “sus programas de impulso a la cultura del agua han estado operando”.

La crisis de abastecimiento “muestra la imperiosa necesidad de fortalecer el uso racional del agua, de mejorar el aprovechamiento del agua en el interior de cada uno de los hogares, de las empresas, las oficinas públicas y las casas de estudios. Por su parte, el Gobierno Federal y el Gobierno Estatal han puesto en marcha las acciones necesarias para el aprovechamiento de los volúmenes del río Verde, lo que constituirá la solución al problema del desabasto en la metrópoli […] la institución pide la comprensión de la población y la invita a sumarse a los esfuerzos institucionales orientados por disponer de nuevas fuentes de abasto”.

Analistas del agua ven en esto un “chantaje” para reforzar la aceptación social de megaobras polémicas como la presa de El Zapotillo, pero el SIAPA considera que es una medida preventiva responsable para la salud de la metrópoli.

Los datos duros

El lago de Chapala tiene hoy más de 3,020 millones de m3. Ha descendido 74 centímetros desde el 19 de noviembre de 2013, que en volumen significan 730 millones de metros cúbicos menos y faltarían 23 cm más para perder todo lo recuperado en el ciclo anterior. En contraste, a la misma fecha del año anterior, el embalse ya había perdido 1.21 metros

La otra fuente de abastecimiento importante es la presa Calderón, que tenía hace un año 17.3 millones de m3 y hoy tiene diez millones de m3 más (de una capacidad total de 80 millones de m3)

Chapala puede proveer hasta 240 millones de metros cúbicos (m3) anuales a la ciudad. Esta cuota nunca la ha cubierto al tope. Una razón es que la infraestructura existente sólo puede transportar 5.5 m3 por segundo por el acueducto Chapala-Guadalajara. La otra es que un promedio de 190 millones de m3 anuales ha sido suficiente, pues los pozos y la presa Calderón han proveído el resto

En 2005 se incorporó una nueva fuente de abastecimiento: el sistema de pozos del valle de Toluquilla, gracias a una planta potabilizadora con tecnología de punta, única en América, que puede proveer arriba de mil litros por segundo

Lo que Guadalajara le extrae al lago ronda 17 centímetros de su nivel. No es la ciudad el mayor problema del embalse, sino el agua retenida en usos agrícolas en la cuenca del Lerma y las extracciones agrícolas no reguladas (MILENIO JALISCO, 4 de mayo de 2014)

El mayor proceso de pérdida en el lago mismo es la evaporación, que genera efectos benéficos sobre el clima y los hábitats contiguos. La pérdida de entre un metro y metro y medio de nivel por este motivo es el ritmo normal del lago cada año

Chapala siempre ha sido un cuerpo de agua inestable en una cuenca con lluvias erráticas, pero desde los años 50 del siglo XX, es una fuente de agua confiable para la ZMG

 

Fuente: Conagua, CEA Jalisco, SIAPA, archivo de MILENIO JALISCO