“Todo político aspira a gobernar su ciudad, su Estado”

"Quienes tenemos un padre o una figura política en la familia también tenemos derecho a participar", delegado de la Secretaría de Economía en Nuevo León, Enrique Martínez y Morales.
Enrique Martínez y Morales, delegado de la secretaría de Economía en Nuevo León.
Enrique Martínez y Morales, delegado de la secretaría de Economía en Nuevo León. (Facebook Enrique Martínez y Morales)

Torreón, Coahuila

Con una vista espectacular, aunque cargada de contaminación, hacia el Río Santa Catarina, desde un décimoquinto piso en Monterrey, el delegado federal de la Secretaría de Economía en Nuevo León, Enrique Martínez y Morales, dice que a su hija ya no le puso la "y" entre apellidos –lo que viene desde su abuelo por un error del Registro Civil- porque genera problemas con trámites oficiales.

Presume que la Delegación a su cargo despacha entre 6 y 7 mil trámites mensuales, la más alta, junto con el Distrito Federal.

¿Qué te dijo Peña Nieto ahora que te llamó?
Recientemente no he recibido ninguna llamada, ha venido varias veces a Monterrey, nos saludamos con afecto, yo lo veo con mucho respeto y mucha educación.

¿Es cierto que te ha dicho que te empieces a mover?
No. Cuando platicamos me pregunta sobre mis funciones como delegado, por cuestiones relacionadas con mi trabajo en Nuevo León y en ese sentido son nuestras conversaciones.

¿Cómo te ves en un futuro mediato? ¿Diputado federal, alcalde, gobernador?

"La competencia política es sana, entonces “los carros completos” ni son el futuro del país ni son deseables".


Los que estamos en esto por convicción, los que estamos en el servicio público por vocación, no tenemos un puesto como meta. Mi meta es participar en el servicio público y dar lo mejor de mí.

Lo estoy haciendo como delegado de Economía y para mí es un gran orgullo y una gran responsabilidad. Yo que creo que todo político bien nacido aspira a gobernar su ciudad, a gobernar su Estado, a representar los intereses de sus conciudadanos en el Congreso de la Unión.

Mentiría si digo que no lo aspiro, porque todos los que estamos en esto lo aspiramos, pero hay tiempos, hay circunstancias. En su momento lo valoraremos.

¿Humberto Moreira te hizo perder la diputación federal?
Yo diría que la principal razón del resultado electoral fue la confusión con el Partido Verde, con el que íbamos en alianza. Hubo una confusión fuerte al grado que a mí me anularon más de ocho mil votos comprobados, notariados, que eran votos para la fórmula que yo encabezaba.

Convencimos a la gente, pero al final de cuentas fue un error, algo que no previmos los priistas.

¿Descartas pues que hubo fuego amigo?
No lo descarto, pero tampoco lo señalo.

¿Ves a Humberto Moreira como una especie de Salinas de Gortari de Coahuila?
No tengo opinión a ese respecto.

¿Humberto Moreira debería estar en la cárcel?
Yo no soy juez. Ni trabajo en el poder judicial.

¿Ya descubriste que lo tuyo es la política?
Desde muy joven. Creo que desde niño, que acompañaba a mi padre a sus eventos como alcalde, yo de menos de cinco años, desde entonces me apasionaba ver cómo a él le apasionaba la política, ayudar a los demás, llevar obras de drenaje, de agua potable, buscando cómo cambiar la vida a los que más necesitan.

Eso lo llenaba a él en su realización personal y desde entonces empecé a interesarme.

¿Hijo de tigre, pintito?
Yo creo que sí. Eso se hereda, pero más que por los genes, por lo que convivimos desde esa edad. He estado inmerso en la vida de un político con altas y con bajas, pero siempre para bien.

Creo que mi padre ha hecho las cosas de manera extraordinaria, tanto en Coahuila como a nivel nacional. Vemos el reconocimiento que le ha dado el presidente Peña, de tenerlo al frente de un área tan importante como es el campo mexicano.

¿Tener un papá secretario de Estado ayuda o estorba?
Por supuesto que ayuda. Yo me siento muy orgulloso de mi padre. Es una carga en el sentido de que es gran responsabilidad. No me puedo equivocar porque no me represento yo solo.

Las acciones o lo que diga no lo estoy diciendo yo, es un grupo político que él encabeza y para mí es una gran responsabilidad. Era joven cuando él fue gobernador, todo detalle que pueda surgir repercute en él.

"Los que estamos en el servicio público por vocación, no tenemos un puesto como meta. Mi meta es participar en el servicio público y dar lo mejor de mí".

Pero pasamos esa etapa de la juventud de manera aceptable, no dimos dolores de cabeza ni mis hermanos ni yo.

¿Qué opinas del juniorismo, que se da mucho en la política?
Hay hijos de políticos que son muy responsables, conozco a muchos, amigos míos algunos, que están por méritos propios. Que se puede confundir el mérito propio con decir está ahí por ser hijo de fulano de tal.

No, hay que trabajar el doble, prepararse. Y por otro lado se da el caso de los juniors, que creo es algo que tenemos que erradicar, aunque es algo que vemos cada vez más alejado de la política en México.

Y los casos aislados que se dan vemos cómo la sociedad los castiga severamente.

¿Un junior puede ser un político serio?
Depende de cómo lo veas. Si junior es el hijo de un político importante en México claro que puede ser. Pero junior tiene una connotación despectiva y si hablamos con esa connotación peyorativa, pues debe quedar erradicado el juniorismo.

Pero claro que quienes tenemos un padre o una figura política en la familia también tenemos derecho a participar.

¿Qué enseñanza o consejo te ha dado tu padre que lleve como norma o premisa en el servicio público?
Muchos valores, que desde niño aprendí en la casa. Uno es la lealtad, otro la honestidad, otro el trabajo intenso. Contra el trabajo nadie puede me decía mi padre desde muy niño.

Creo que son los principales valores. La congruencia que siempre ha demostrado. Hijo no fumes y él no fumaba, haz deporte y él se levantaba temprano a correr muchos kilómetros.

Sé honesto y nunca le he conocido ni le conoceré, estoy seguro, un acto de deshonestidad. La gratitud es otro valor inculcado.

¿Se llevará el PRI “carro completo” en Coahuila en estas próximas elecciones?
No sólo en Coahuila si no en todo el país vivimos la democracia, estamos madurando la democracia como nación. Hablar de “carro completo” es cosa del siglo pasado.

La competencia política es sana, entonces “los carros completos” ni son el futuro del país ni son deseables.

¿Qué tanto incidirá la megadeuda del Estado en las elecciones para diputados locales?
No lo sé. Habrá que esperar. Ya ha habido elecciones después de que se publicó este tema y sí ha afectado. No sé en esta.

¿Ya sabes que la ciudad de Monterrey es líder nacional en contaminación?
Como Zona Metro probablemente.

¿Y desquitas tu sueldo como delegado?
Por supuesto. Hemos hecho una labor importante en Nuevo León, participado con los grupos empresariales, que son muy fuertes. Hemos sido vínculo entre la iniciativa privada y el Estado, vínculo que estaba roto en el gobierno anterior.

Incrementamos los recursos para Nuevo León del Programa Emprendedor, de 70 millones en 2011, a 212 millones en 2013. Y en este año ya llevamos más de 230 millones.

Esto es en apoyos directos a emprendedores, a proyectos generadores de empleos.