Encuentran en Edomex la fuente radiactiva robada

El iridio 192 fue localizado ayer en el municipio de Ixtlahuaca, junto con la camioneta en la que era transportado y que supuestamente vendieron los presuntos responsables del robo.
La camioneta tiene signos de desmantelamiento y cambio de color en el cofre, señalaron autoridades.
La camioneta tiene signos de desmantelamiento y cambio de color en el cofre, señalaron autoridades. (Estrella Álvarez)

Querétaro y México

La Secretaría de Gobernación y la Procuraduría General de Justicia de Querétaro confirmaron que este martes fue localizada la camioneta y el material radiactivo robados en San Juan del Río el pasado 27 de febrero.

Protección Civil de la Segob informó que aproximadamente a las cinco de la tarde del martes fue localizada la fuente radiactiva en el kilómetro cinco de la carretera Acambay–Temascalcingo, en el Estado de México.

Alejandro Echeverría, procurador de Querétaro, señaló que la ubicación de la camioneta (una Chevrolet Silverado, modelo 2006, placas GH-35976) ocurrió precisamente en el municipio mexiquense de Ixtlahuaca.

Indicó que el iridio 192 estaba a un costado de la unidad, la cual presenta visibles huellas de desmantelamiento, además de modificación en la pintura del cofre.

El fin de semana pasado fueron detenidos dos presuntos responsables del hurto, quienes declararon que vendieron el automóvil a una persona en el Estado de México, pero dijeron desconocer el contenido de la caja.

Agregó que personal de esa instancia federal, así como del Estado de México y la Policía Federal se trasladaron al lugar. Esta última aseguró la fuente y estableció un perímetro de resguardo del material.

La Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias revisará el número de serie y especificaciones y se encargará del traslado del equipo. Se aclaró que la fuente radiactiva se encontró dentro de su blindaje, por lo cual no representó riesgo a la población.

BUSCAN A JOVEN

En una semana dos jóvenes vinculados con las artes escénicas desparecieron en calles de la Ciudad de México. Uno de ellos fue encontrado muerto y otro aún lo buscan su familia y las autoridades judiciales.

Los casos de Rubén y Miguel se entrelazaron en una semana cuando sus amigos emitieron alertas a través de las redes sociales para ubicarlos y fue ahí donde también lamentaron su ausencia.

La historia de Rubén Elizalde comenzó después de concluir la obra de teatro en la que participó en la calle de Peralvillo y les anunció a sus compañeros que iría a la colonia Nativitas de la delegación Benito Juárez. 

Su ausencia fue denunciada ante las autoridades judiciales y al mismo tiempo sus amigos y familia iniciaron una búsqueda. El 29 de febrero pasado, el cadáver del joven actor ingresó al Instituto de Ciencias Forenses en calidad de desconocido.

Fue hasta el 3 de marzo cuando su familia lo reconoció. El dictamen de la necropsia señala que una herida por arma punzocortante en el tórax había sido mortal. Rubén Salvador Gutiérrez Elizalde fue sepultado en medio de interrogantes y exigencias para esclarecer el crimen.

A esto se suma la desaparición de Miguel Ocejo Cruz, estudiante de la Academia de Canto de la Escuela Superior de Música del INBA e integrante de la compañía L’Arte della Perla y del Ensamble Vocal K’ay Há.

El joven de 22 años fue visto por última vez el pasado viernes en la colonia El Rosedal, de la delegación Coyoacán, cuando vestía camisa negra, pantalón blanco de gabardina y zapatos negros.

Con información de: Leticia Fernández