Encargan de "tarea" abrogar la reforma

Los profesores terminan el ciclo escolar expandiendo el alcance de su protesta

Monterrey

Antes de irse de vacaciones, los maestros de Nuevo León le dejaron una tarea al Gobierno Federal: abrogar la reforma educativa.

Esta vez, los integrantes del magisterio extienden el alcance de su movilización más allá del centro de Monterrey y proponen un nuevo paro laboral para el 22 de agosto, día de inicio del nuevo ciclo escolar.

Desde distintos puntos de la ciudad –Venustiano Carranza, Garza Sada y la Alameda– se unen para manifestar sus demandas, estrangulando las calles y avenidas del primer cuadro de la capital regiomontana.

Hay gritos, empujones, pancartas, consignas, hasta bloqueos, vallas y un centro blindado por cientos de elementos policiacos municipales y estatales, quienes tapizan a lo bronco la zona centro.

Son cerca de las 19:00 y el primer contingente de maestros del sur parten del acceso principal del campus del Tecnológico de Monterrey, para desquiciar la vialidad en Garza Sada y Constitución, y liberarlas una hora después. Le siguen los contingentes desde la avenida Venustiano Carranza y la Alameda Mariano Escobedo.

Uno a uno, se calcula el arribo de unos tres mil, quienes llegan a tirabuzón al territorio de la Macroplaza, sobre la plancha de la Explanada de los Héroes, a unos cuantos pasos de las oficinas del gobernador Jaime Rodríguez Calderón.

“¡Somos maestros, no delincuentes!”, gritan los docentes antes de enterarse de que el centro de Monterrey está prácticamente encapsulado por cientos de vallas, las cuales sólo dejan un respiro para ingresar por Juan Ignacio Ramón.

Todos gritan contra todo. Se escuchan vituperios y consignas contra el presidente Enrique Peña Nieto; para el gobernador Bronco; hacia Aurelio Nuño, secretario de Educación a nivel federal; y, por supuesto, contra la reforma educativa.

Los profesores no se salvaron del lenguaje florido de los automovilistas. Mientras algunos de estos se suman a la lucha de los docentes, otros utilizan los cláxones de sus vehículos para recordarles el 10 de mayo, sobre todo al cerrar los siete carriles de Constitución, justo a la altura de los condominios del mismo nombre.

Al final, un maestro procedente de Galeana, y otro que dice llamarse José María, ante el micrófono plantean un paro laboral en Nuevo León el día del regreso a clases, y el cierre temporal de la carretera Nacional.

La propuesta está en el aire.