Saben cómo enfermar la mente de los electores

Para la creación de campañas negras, los expertos aprovechan la cultura mexicana del chisme, el doble sentido y el melodrama, Roberto López Franco, psicólogo y catedrático en la FCPyS de la UAdeC.
Roberto López Franco, psicólogo y catedrático en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAdeC.
Roberto López Franco, psicólogo y catedrático en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAdeC. (Haide Ambriz Padilla)

Torreón, Coahuila

Roberto López Franco, psicólogo y catedrático en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAdeC, manifestó que las campañas negras son hechas por personas altamente capacitadas, que saben que México ha estado educado en el melodrama.

"Cultivar una mentira, un producto, una idea en la mente de una persona, era la seguridad de que en un futuro pudiera estar consumiendo o hablando de ello".

Por lo tanto, las estructuras mentales y el área de cognición del cerebro está habituado a recibir todo en doble sentido, en broma, chiste negro y cuando se realiza una campaña negra, el cerebro la recibe sin mayor reticencia.

"Todas las campañas negras en nuestro país llevan un rumor, un chisme orientado a descalificar al adversario, al que lleva un mayor porcentaje que se traduce en posibilidades de ganar la elección".

"Por eso se le ataca, para hacerlo enojar, engancharlo en dinámicas de enojo, molestia e irritación, al caer en el anzuelo, el público empieza a decir que si reacciona así es que algo tiene de razón esta campaña".

El psicólogo advirtió que el lema de las campañas negras es desprestigiar, las grandes audiencias nos darán la razón.

Sin embargo estas audiencias tienen una estructura psicológica poco analítica, que no cuestiona el fondo y sí la forma.

Por eso las cuentas en las Bermudas, la doble moral, la doble vida que lleve un candidato político o las preferencias sexuales, son motivo de guerra sucia o campaña negra.

Las grandes audiencias no reaccionan de manera crítica a estos eventos, porque la mayoría no tienen cultura ni formación política, además están habituados a ver telenovelas y programas de entretenimiento.

"El problema es cuando esta campaña negra es retomada por los gobernadores, alcaldes, legisladores, eso confirma que estamos en un país donde las elecciones se ganan desprestigiando al opositor, para no hablar de las propuestas con las que van a gobernar".

Las campañas negras juegan a nivel psicológico con la gente, la mayoría piensa que es algo divertido, que incluso se debe de presentar dentro de las campañas políticas, cuando se evalúa esta sed de show, los productores lo maquilan a gran escala.

Las campañas negras son como "una caja china", un día se amanece con una cosa, al otro día se cambia, convirtiendo las campañas de rumor, descalificación y chisme, siempre en el anonimato. "Los mensajes son distribuidos a nivel masivos, con fuentes secretas".

Las redes sociales son la mano derecha de los políticos, Facebook, Instagram, Twitter, hacen una labor que es muy delicada, ya que la gente hoy en día le cree de una manera fehaciente al internet, lo que hace que te llegue una y otra vez el mensaje.

La mente funciona de esa manera, asimila y cultiva ese mensaje repetitivo, al emitir el voto lo que pasa en la estructura cognitiva es deslindar quién fue el bueno y quién el malo, invariablemente el menos desprestigiado es el ganador y quien obtiene el voto.

"Cultivar una mentira, un producto, una idea en la mente de una persona, era la seguridad de que en un futuro pudiera estar consumiendo o hablando de ello".

"Todas las campañas negras en nuestro país llevan un rumor, un chisme orientado a descalificar al adversario, al que lleva un mayor porcentaje que se traduce en posibilidades de ganar la elección".

En México tenemos autoridades que entienden muy bien de producción, tiempos oficiales de medios, pero poco entienden de cómo se cultivan las mentes de los receptores, los electores.

Saben cómo enfermar las mentes de los electores, pero no saben cómo hacer para que la población tenga una mente crítica, les conviene tener una audiencia amplia, analfabeta que viva del rumor y del chisme.

Por eso a la hora de votar el ciudadano lleva en la mente quién le dio más regalos a través de programas de asistencia social, quién puede ser más atractivo a nivel de imagen, como tercer factor lleva todo lo que se dijo en los medios.

La vacuna para todo esto se llama educación, sin embargo, está atrapada por líderes sindicales y organizaciones que están ligados al grupo de poder, no hay gran escapatoria en el país, otra opción es generar una línea de pensamiento independiente.

Leer más y no lo que le ofrece el grupo en el poder, leer lo que medios alternativos ofrecen, además de lo que aparece en los medios de comunicación.