Dicta el Presidente las reglas del juego...

De chamarra roja y animado, se tomó fotos con los asistentes y agradeció el respaldo para “sortear las tormentas”.
En México, las "promesas electorales" ocultan la realidad económica del país.
(Facebook: Presidencia de la República)

México

El presidente Enrique Peña Nieto fue enfático y no dejó lugar a dudas. Ante la cúpula priista estableció las reglas del juego y advirtió que, aunque algunos se adelantan al calendario electoral de 2018, para los priistas estos son tiempos de trabajar y de cumplirle a México.

No faltaba nadie, ahí estaban todos los cuadros principales del partido, senadores, diputados, integrantes del gabinete y quienes pudieran tener una oportunidad o aspiración para convertirse en candidatos del tricolor.

En la sede nacional, el mandatario, quien recordó sus tiempos de campaña, les dijo que hoy “no hay espacios para proyectos personales, hoy es momento de un proyecto de nación”.

Escucharon el mensaje los coordinadores del tricolor en el Senado y la Cámara de Diputados, Emilio Gamboa y Manlio Fabio Beltrones, respectivamente, además de los integrantes del gabinete, como el jefe de la oficina de la Presidencia, Aurelio Nuño; los secretarios de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza; de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, y de Hacienda, Luis Videgaray.

Ante esa audiencia, reunida en el acto “Unidad para continuar la transformación de México”, estaban los gobernadores de Aguascalientes, Campeche, Colima, Chihuahua, Durango, Estado de México, Hidalgo, Jalisco, Nayarit, Quintana Roo, Querétaro, San Luis Potosí y Zacatecas.

Incluso ex presidentes nacionales del PRI, como Roberto Madrazo, Humberto Roque Villanueva, Jorge de la Vega Domínguez y Gustavo Carvajal Moreno.

Peña Nieto llegó portando una chamarra roja, como la mayoría de los asistentes. Sin embargo, al comenzar los saludos, se despojó de ella; 20 minutos después, tiempo que le tomó llegar hasta el templete, la volvió a usar.

Animado se tomó la foto con sus correligionarios y de vez en cuando, mientras avanzaba, elementos del Estado Mayor le acercaban una pequeña escalerilla de apenas dos peldaños para sobresalir entre la multitud y saludar con los pulgares arriba a los que se encontraban más atrás.

Durante su discurso, al escuchar los gritos de los priistas veracruzanos, recordó cuando era candidato a la Presidencia; aseguró que en campaña pudo faltarle voz, pero no “la entrega de corazón que el presidente de la República quiere hacer con su partido”.

Finalmente agradeció el respaldo de los correligionarios y de los mexicanos en general para “sortear las tormentas” que ha encontrado su administración.