Despiden a director de TV Educativa

El viernes durante la inauguración de una exposición de la muralista Aurora Reyes, Fausto Alzati interrumpió la lectura de un poema de la pintora por considerarlo “ofensivo para el Presidente”.
Fausto Alzati Araiza
Fausto Alzati Araiza (Tomada de Twitter / @alzati_phd)

Ciudad de México

La Secretaría de Educación Pública informó que removió al director general de Televisión Educativa, Fausto Alzati Araiza.

El viernes durante la inauguración de una exposición de la obra de la muralista Aurora Reyes, el entonces titular de la Televisión Educativa interrumpió la lectura de un poema de la pintora por considerarlo “ofensivo para el Presidente”.

En un comunicado la SEP afirmó que Televisión Educativa de la Secretaría de Educación Pública, seguirá cumpliendo con la responsabilidad de proporcionar los servicios educativos que le ordena la ley, con base en los principios de justicia y de equidad.

“Asimismo, Televisión Educativa continuará con su tarea cotidiana de informar, difundir y promover la educación y la cultura, en base a los principios de libertad de expresión, pluralismo y tolerancia, que caracterizan al Estado mexicano”, señaló la secretaría.

El poema de ‘Hombre de México’, escritó por Reyes en homenaje al ex presidente Lázaro Cárdenas del Río fue leído por el actor Ernesto Godoy, nieto de la artista.

"Ya basta, no escucharé más”, dijo Alzati.

"Arriba Peña Nieto ¿sí o no?. Cierren las manos. Arriba Peña Nieto. Su poema es una mierda. Aurora mis huevos. Aurora se habrá muerto", se escucha en un audio.

Después de lo ocurrido y ante las críticas que recibió, Alzati tuiteó:
“No me prestaré a críticas a mi Presidente @EPN. Dices que lo defiendo ebrio. Imagínate sobrio” y “Poema malicioso y perverso que expresa un torpe cuestionamiento a la autoridad vigente. No en la DGTVE”.

Sin embargo, el director de Televisión Educativa negó que haya censurado el poema como se dijo en un principio.

"No censuré poema alguno. Su lectura no estaba programada. Me molestó ser sorprendido. Es todo. Inauguré la exposición y me retiré”, publicó en su cuenta @alzati_phd.

El lunes Alzati tuiteó: “Ese audio es falso. No es mi voz”.

Marco Flores, director adjunto de Planeación de la misma dependencia, dijo el lunes por la mañana que la exposición estará abierta durante un mes al público y negó que vaya haber una disculpa pública.

“No habrá disculpas oficiales, lo que pasó fue que el director se enojó porque no le pareció que ese poema fuera leído, porque no estaba programado y no le parecía el lugar indicado para ello”, afirmó.

Hombre de México, por Aurora Reyes

Algo oscuro ha pasado por el cielo de México.

Está herida la tierra

y en los labios del viento

silba el agudo filo de antigua profecía.

El horizonte ahoga un paisaje de alas

ceñido en ondulantes anillos de serpiente.

¡Águila deshojada!

Un sueño de poetas llora un sueño de héroes.

Algo ha sabido el agua de litorales libres;

la nave de la espuma

hace viajes de alarma entre azules y grises.

Inmóviles metales conspiran en la sombra.

Batallones de árboles manifiestan sus brazos.

La noche vigilante se apresta para el alba.

¿En dónde estás creciendo, silencioso gigante?

¿Qué paisaje florece distancia en tu mirada?

¿Qué sombras te transitan? ¿Qué verdades te hablan?

Nutrido de hambres públicas,

de olvidos de ceniza,

de espinas colectivas,

de muchedumbres-lágrimas.

¡Ya levántate y surge!

Ya congrega y trasciende

esta imposible angustia panorámica.

Múltiple voz eleva sus hojas verticales

clamando por el fruto maduro de tu frente.

¡Desolada bandera! Otra vez Patria suave...

Ya vienen otra vez los mercaderes.

II

Ya vienen a llevarse tu riqueza,

tus cándidos tesoros,

tu color solferino,

tu morado rabioso

y únicos en el mundo, los ojos de tus niños

Se acabarán tus pueblos de gardenia,

tus provincias de nardo,

tus novias de amapola,

tu cempasúchil de oro

y los intensos campos de tu flor madreselva.

Ya no tendrás esquinas con vueltas de cilindro,

ni jardines de mantos,

ni ventanas de celo,

ni serenata tierna.

Ni habrá más lotería de cartoncitos.

Apagarán tus júbilos de cohete y chinampina,

la deslumbrada luz de tus "castillos",

aquella verde danza de tu ancestral amiga

y tu alucinación de maguey líquido.

Se romperá el hechizo de tus sirenas,

centro de zapateado y conquián,

los irisados gallos de las peleas

y los viernes de cábala y copal.

En mecánico ritmo tornarán la armonía

del ardiente prodigio que modela tu mano,

la magia de tu lenta caricia, la alegría

de los florecimientos de tu amor artesano.

Tus veneros de azul serán cegados

en el color caliente de tu sangre.

Envolverán en dólares tus huesos

y en humo celofán tu joven aire.

III

Escucha cómo crecen las tinieblas del odio,

oye cómo caminan los desiertos del hambre,

cómo construye firmes paraísos la fiebre

y murmura cuchillos la prisión de la sangre.

Ven a ver cómo lloran las escuelas.

¡Qué cielos de amargura filtran las vecindades!

Las mujeres con alma de montaña

amasan en su rostro silencios vegetales.

Ven a cumplir tu entero destino, sombra clara;

te invocamos anónimo y auténtico,

hermano sin ayer y sin mañana.

¡Ven a morirte, Hombre de México!

Te espera la impaciencia,

los encuentros te buscan,

arden las multitudes,

se queman las palabras.

Surge ya, ¡capitán de la angustia!

Te llama la voz verde de las cañas.

IV

Por este barro en marcha que somos,

por el amor del agua,

por la muerte del árbol inocente

y su cosecha trágica.

Por tu serena dignidad de cacto

erguido en los desiertos de la sed,

tu corazón de tuna colorada,

y tu canción de miel.

Por el incomprendido desorden de tus sueños

allí, de donde parten los caminos de sal,

por la lluvia vendida,

por el pan traicionado,

por los ojos nocturnos del jacal.

Por el sol,

por la nube,

por la flor,

por la palabra "Tierra",

por la voz "Libertad",

por los dioses de elote del cañaveral.

V

México, abre los brazos, ¡crécelos!

-mar que has purificado los ríos de otras aguas-

acoge nuestra voz.

¡Recíbela! ¡Levántala!

Y coloca tu cifra de justicia

en el cielo más alto del amor.

100

Abre tu antiguo rostro golpeado de infinito,

el volcán de tu entraña,

tu potencia de abismo azul.

Alcanza los contornos morenos de la raza,

desnuda las tinieblas,

multiplica las flechas de la luz.

Crece los brazos, ¡crécelos más!

Y en un himno de cumbres liberadas que crispe el huracán,

irrumpan el espacio de la Indoamérica

las palomas de azúcar de la paz.