Denuncian robo de identidad y omisión de autoridades

A Carla e Iván les aprobaron un crédito que ellos no solicitaron y les siguieron cobrando el pago del mismo sin que las autoridades o el banco se hicieran responsables de la situación.

Monterrey

En junio del 2014, Carla obtuvo la aprobación de un crédito por parte de Santander que rondaba los 80 mil pesos, sin embargo, el problema es que ella nunca solicitó este servicio.

Ahora, dos años después perdió una parte de sus ahorros y se encuentra mal calificada en el buró de crédito.

Como Carla, hay al menos unas ocho personas que sufrieron un robo de identidad; se les aprobó un crédito que ellos no solicitaron y se siguió cobrando el pago de este sin que las autoridades correspondientes o el banco que aprobó el crédito, se hicieran responsables de la situación.

En entrevista con MILENIO Monterrey, la afectada explicó que se percató del robo de identidad cuando el banco le congeló la cuenta por movimientos extraños. Horas después, se enteró que alguien había solicitado y cobrado un crédito a su nombre, habiendo ya gastado unos 40 mil pesos sin que se hubiera detectado esta situación.

Ahora, dos años después, Carla ha encontrado a personas que sufrieron robos similares con la misma institución bancaria, aunque las cantidades varían y las respuestas que se les han dado por esto son inconsistentes.

En su proceso por dar solución a este problema, Carla se encontró con otras personas que han sufrido robos de identidad similares a los de ella, mediante créditos aprobados por Santander. Tal es el caso de Iván Martínez, quien ha logrado avanzar más en su proceso legal e incluso dio con el culpable, quien pese a firmar una declaración de culpabilidad ante la Procuraduría General de Nuevo León, se encuentra actualmente prófugo.

En su caso, pudo constatar que se trata de un grupo de trabajadores de la misma empresa bancaria quien aprobaba y cobraba créditos de clientes, para después distribuirlos en diferentes cuentas.

El problema para ambos, coincidieron tanto Iván como Carla, es que se encuentran registrados con malas puntuaciones en el Buró de Crédito, imposibilitados de obtener algún tipo de financiamiento, por un atraso en un pago que ni siquiera es culpa de ellos.

"Eso fue en el 2014, y todavía sigue toda la cuestión de llamadas interminables a la casa. Ahorita la cuenta está elevada por intereses, porque fue un crédito de alrededor de 80 mil pesos. Tuve que cambiar teléfono, celular...

"No puedo solicitar un crédito, estoy totalmente bloqueada en ese aspecto. Y Condusef te dice que no pueden hacer nada, que no hay manera, y sólo nos hacen perder el tiempo y recursos. Conforme pasa el tiempo todo se va perdiendo y esperábamos que ellos fueran la instancia que nos iba a ayudar", relató Carla.

Por su parte, Iván aseguró que lo que más urge a los afectados es solucionar la situación en el Buró de Crédito; que las autoridades correspondientes entiendan que no se trata de una falla culpa de ellos.

Porque, además, aseguró que no se respetan las disposiciones por parte de los despachos, quienes recurren a prácticas intimidatorias para cobrar el crédito que supuestamente deben los afectados.

"Hay que seguir peleando más; de entrada en el caso de todos los que hemos tenido esta dificultad es que pedimos que nos dejen de molestar (los cobradores), que se pongan a trabajar y que nos resuelvan. Y si se tiene que regresar algo, pues que se regrese el dinero. Y si no, ganancia es que por lo menos reestructuren en el Buró, que es algo que sí pueden hacer", mencionó.