Defendió al pueblo con su vida y murió como quería morir

Ygnacio López Mendoza, alcalde asesinado de Santa Ana Maya, enfrentó al crimen organizado y protestó por mayores partidas federales para los municiíkos. Fue encontrado sin vida hace unos días, con ...
Ygnacio López Mendoza.
Ygnacio López Mendoza. (Archivo)

León, Gto.

Médico cirujano, partero, maestro, político y activista, Ygnacio López Mendoza ya forma parte de la lista de los 47 alcaldes asesinados en México a manos del crimen organizado en los últimos ocho años.

Sus ideales de lucha, democracia, justicia y paz le trajeron la muerte.

Ygnacio no era un ciudadano cualquiera, salió a la luz pública nacional cuando comenzó a luchar por la paz de Santa Ana Maya, Michoacán, municipio que él mismo gobernaba.

Nació en este pequeño municipio del vecino estado en julio de 1952.

Desde pequeño destacó de sus demás compañeros, siempre tuvo la convicción de combatir los malestares de este país. La corrupción, la injusticia y la violencia, parecían ser sus peores enemigos.

Graduado de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México en 1975, inició en las comunidades más necesitadas de su municipio labores como médico cirujano y partero. Lo que lo llevó a ser llamado “el médico del pueblo”.

Ygnacio López comenzó su carrera política en el PRD desde los inicios de este partido en Michoacán.

Fue en tres ocasiones candidato a la alcaldía de Santa Ana Maya, hasta que en 1990 logró llegar a la Presidencia de este municipio, en donde fue considerado uno de los mejores alcaldes por el apoyo incondicional que brindaba a la comunidad.

Sin embargo, el ex alcalde solía asegurar que el crimen organizado estaba quitándole la magia a su municipio.

El apoderamiento del cártel de “Los Caballeros Templarios” en todo Michoacán, estaba desatando una violencia imparable.

Por lo que después de 20 años de haber ganado la presidencia de Santa Ana Maya, Ygnacio López Mendoza volvió a competir por la alcaldía. Y ganó.

La familia de Ygnacio asegura que el ideal del ex Acalde era regresar a la Presidencia para combatir la corrupción y la presencia del crimen organizado que nadie se había atrevido a vencer.

Sin embargo, “cuando lo hizo, ahí sentenció su vida, porque hizo lo que nadie se había atrevido”, afirmó su hermano Roque.

Ygnacio fungió como alcalde desde enero del 2012 y fue el 4 de octubre de este año, que sorprendió a todo el sistema político de México al abandonar sus labores como Alcalde para exigir protección y apoyo económico para su municipio.

Comenzó con una huelga de hambre frente al Senado de la República. Armado con una tienda de campaña que adornó con cartulinas en las que se leían sus peticiones, algunas en las que anunciaba que estaba en “ayuno en defensa del municipio mexicano”.

El ex Alcalde llamó la atención de todos los medios de comunicación al asegurar que el nuevo Gobierno Federal había reducido el presupuesto de 14 millones de pesos para Santa Ana Maya, y así era imposible que no se fortaleciera el crimen organizado.

Ygnacio López declaró que la anterior administración de su municipio, la cual era priista, recibió 49 millones 500 mil pesos de recursos federales, mientras que en esta administración, se le asignaron únicamente 35 millones de pesos.

Además, Ygnacio López Mendoza señaló que también estaba en esta huelga de hambre para pedir al Gobierno Federal la protección para los ciudadanos y el combate al crimen organizado en Michoacán.

Y aseguró que varios alcaldes de ese estado debían pagar cuota al cártel de “Los Caballeros Templarios”.

De acuerdo con fuentes cercanas al ex alcalde, Ygnacio López pagaba 100 mil pesos mensuales a este cártel para que lo dejaran trabajar y no mataran a ningún miembro de su familia.

“Él decía que iba a terminar en el panteón o en la cárcel. O les dejaba de pagar o cómo le iba a hacer para aclarar a Hacienda lo que gastaba”, comentó el director ejecutivo de la Asociación de Autoridades Locales de México, de la cual Ygnacio Lópe formaba parte.

Fue hasta después de 18 días en ayuno, cuando abandonó su huelga con cinco kilos menos de peso.

Aseguró que ya había logrado llegar a un acuerdo en donde las autoridades se comprometieron a aumentar los recursos para su municipio y considerar el retiro del impuesto sobre la renta.

Sin embargo, Ygnacio López Mendoza volvió a desatar la polémica en todo el país el pasado 8 de noviembre cuando fue encontrado sin vida en el interior de su camioneta Ford Escape color azul cielo, a la entrada de la comunidad El Zapote, sobre la carretera Acámbaro–Iramuco, en el estado de Guanajuato.

Las primeras fuentes aseguraban que se había tratado de un accidente automovilístico.

Sin embargo, la secretaria del alcalde, Marilú Vega, fue la primera en denunciar que Ygnacio había sido desaparecido desde una tarde antes, por lo que sospechaba que había sido levantado por el crimen organizado.

A esta declaración se unieron políticos, ciudadanos y la familia del reciente fallecido, quienes se resistían a aceptar la primera versión de las autoridades.

Fue hasta después de una autopsia que se confirmó que el ex Alcalde había sido torturado y asesinado.

Aunque no se ha esclarecido del todo el deceso, en todo momento se ha vinculado su muerte con sus recientes denuncias y la lucha contra el crimen organizado.

Su hermano Roque aseguró recientemente que Ygnacio López no temía a su muerte, por saber que si moría sería por buscar el bien de su comunidad.

"Él quería morir como murió”, dijo.