México condena ensayo nuclear norcoreano

La Secretaría de Relaciones Exteriores condenó la detonación de una bomba de hidrógeno por parte de Corea del Norte y pidió a los países abstenerse de realizar pruebas nucleares.
Kim Jung Un encabezó la prueba de una bomba de hidrógeno, como parte del programa nuclear de Corea del Norte.
Kim Jung Un encabezó la prueba de una bomba de hidrógeno, como parte del programa nuclear de Corea del Norte. (Reuters)

Ciudad de México

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) reprueba categóricamente el ensayo nuclear realizado por la República Popular Democrática de Corea, el cual se llevó a cabo el pasado cinco de enero.

"Nuestro país reitera su condena enérgica a este y otros ensayos que ha realizado la República Popular Democrática de Corea en el pasado, mismos que constituyen una amenaza a la paz y la seguridad internacionales, y minan la confianza e incrementan las tensiones en la Península Coreana", señala el comunicado.

La dependencia, por medio de un comunicado, subrayó que dicho ejercicio viola las resoluciones del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas y del Tratado Para la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP).

Además hace un llamado a que ningún Estado efectúe pruebas nucleares y exhorta a aquellos que aún no se han unido al Tratado Para la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) lo hagan lo antes posible.

La SRE reiteró su condena enérgica a este y otros ensayos que ha realizado la República Popular Democrática de Corea en el pasado, los cuales constituyen una amenaza a la paz y la seguridad internacionales, minan la confianza e incrementan las tensiones en la Península Coreana.

Afirmó que México siempre ha denunciado el desarrollo y la utilización de las armas nucleares, que por su existencia misma ponen en peligro a la humanidad entera, y continuará impulsando en la Asamblea General de la ONU iniciativas para abolir completamente las armas nucleares.

Un sismo de magnitud 5 en la escala abierta de Richter sacudió a primera hora de la mañana la región nororiental de Corea del Norte e hizo presagiar lo que más tarde se confirmó como el cuarto ensayo nuclear del régimen norcoreano después de los realizados en 2006, 2009 y 2013.

A diferencia de las tres primeras pruebas, con explosivos nucleares convencionales, el régimen norcoreano afirmó que había utilizado una bomba termonuclear, capaz de multiplicar por millares la potencia de las lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945