En el Congreso, el centro del debate de leyes secundarias

Será el punto focal de la discusión, afirma el secretario de Hacienda un día después de que el cineasta Alfonso Cuarón pidiera la realización de tres foros de análisis sobre el tema.
El funcionario federal asistió a la 24 convención de aseguradoras.
El funcionario federal asistió a la 24 convención de aseguradoras. (Juan Carlos Bautista)

México

Luis Videgaray, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), aseguró ayer que el gobierno federal está dispuesto a realizar un debate sobre la reforma energética, pero señaló que actualmente el centro de la discusión es el Congreso de la Unión, donde están las iniciativas de legislación secundaria, y será el punto focal para la discusión y el debate.

Un día después de que el cineasta Alfonso Cuarón publicara un desplegado con la petición de que se realicen tres debates sobre la reforma energética, Videgaray afirmó que poner argumentos y presentar información para que la población se forme una opinión propia se trata de una obligación del Ejecutivo, para la cual siempre debe estar listo.

“La reforma energética debe promover un gran debate nacional que permita a cada mexicano acercarse a la información relevante en materia de esta transformación y tener una opinión propia”, añadió.

Entrevistado luego de inaugurar la 24 Convención de Aseguradores de México, el secretario de Hacienda expuso también que las leyes secundarias energéticas presentadas en días pasados tienen como base un sistema de absoluta transparencia, lo que garantiza que no exista ningún tipo de información reservado o secreta.

El encargado de las finanzas públicas explicó que la reforma tiene un esquema de contrapesos, donde ninguna autoridad tendrá la facultad de tomar determinaciones por sí misma que afecten al sector.

“Las leyes que se han propuesto establecen un sistema basado en la absoluta transparencia y prevén que no haya información reservada o secreta. Se establece un sistema claro de pesos y contrapesos, donde ninguna autoridad tomará decisiones por sí misma”, dijo.

Este sistema, agregó Videgaray, además de fomentar la transparencia, también mejorará el control de las instituciones, de forma que el potencial que tiene la naturaleza del país en términos de hidrocarburos se convierta en una fortaleza.

AUTONOMÍA A PEMEX Y CFE

Durante su ponencia en elcontexto del evento anual que reúne a los aseguradores del país, reiteró que es tiempo de que la Secretaría de Hacienda saque las manos de Petróleos Mexicanos y de la Comisión Federal de Electricidad.

Explicó que esto significa que por primera vez en 50 años se les dotaría de autonomía presupuestal, lo que implica que para cualquier modificación relevante de sus presupuestos y modificación de los mismos, la dependencia no tendrá injerencia, por lo que se empezará a tratar a Pemex como una empresa y no como una burocracia.

“Sí queremos que Pemex nos dé los resultados a los mexicanos. Resultados como una empresa de clase mundial, competitiva, generadora de riqueza y de empleos; la debemos de tratar como una empresa, no como una burocracia”, advirtió Videgaray.

En otro tema, el titular de la SHCP se refirió al dinamismo de la economía, y aunque organismos mundiales como la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) han bajado las previsiones de crecimiento para México, enfatizó que el gobierno no realizará ningún cambio a su previsión de 3.9 por ciento hasta que no se conozcan los resultados del primer trimestre, los cuales revelará el Inegi el próximo 22 de mayo.

En el contexto de la convención de aseguradores, Videgaray expresó que la nueva Ley de Seguros y Fianzas es una de las transformaciones más profundas para la economía del país, dado que pone a México a la vanguardia a escala internacional, además de que otorga solidez en el mediano y largo plazos al sector asegurador.

Resaltó que el sistema se seguros aún tiene un gran potencial de crecimiento, debido a que el nivel de penetración se encuentra en 2.1 por ciento, cifra inferior respecto al promedio de 3 por ciento en América Latina y a 8 por ciento de naciones de la OCDE.