Confrontan a López Obrador en mitin de Tlapa, Guerrero

El ex perredista arremete contra los que se oponen a las elecciones de junio; asegura que eso no es la democracia.
Hasta su camioneta sufrió los estragos de la protesta.
Hasta su camioneta sufrió los estragos de la protesta. (Héctor Téllez)

En Guerrero, Andrés Manuel López Obrador no es opositor. Ayer en el municipio de Tlapa, el Movimiento Popular Guerrense le respondió por primera vez en persona al tabasqueño su propuesta de una tregua electoral: quemaron propaganda política, pintaron su camioneta, le exhibieron carteles, interrumpieron su mitin...

Pero el presidente del consejo nacional de Morena no los evadió, respondió sus críticas y al final, incluso los celebró: “Que viva la montaña de Guerrero. Que viva Tlapa, que vivan los compañeros opositores a nuestro movimiento. Que viva la libertad de expresión. Que viva México...”.

Así terminó una de las que López Obrador llama conferencias colectivas, pero que en la práctica se trata de mítines de apoyo a los candidatos de Morena adonde acude.

En su discurso, el ex perredista enfatizó que quienes se oponen al desarrollo de los comicios tendrían que realizar una consulta entre la población para decidirlo así y no imponer nada, “porque eso es contrario a la democracia”.

Y es que un grupo de aproximadamente 30 personas, identificadas como integrantes del Movimiento Popular Guerrense en La Montaña, arribaron a este municipio con una camioneta en la que colocaron un sonido y tras unos minutos comenzaron a quemar propaganda política y mostraron volantes con pronunciamientos contra las votaciones.

Algunos con el rostro cubierto, interrumpieron los discursos de los aspirantes y del propio López Obrador, de quien pintaron la camioneta Suburban en que se transporta con la sigla MPG en un costado y el número 43 al frente y en el otro lado.

López Obrador criticó a las “organizaciones sociales que se dicen de izquierda radical”, y a activistas como Javier Sicilia o al obispo Raúl Vera, por llamar a no votar o anular su sufragio.

“Si no quieren que la gente vote, que hagan primero una consulta, que vayan de comunidad en comunidad recogiendo la opinión de la gente, no que vengan aquí a imponer el derecho a votar.

“No es correcto llamar a no votar, porque si no vota el pueblo, se le hace el juego a la mafia del poder. No es correcto lo que están haciendo, respeto su punto de vista, pero hay que participar”, enfatizó.

Al tiempo que seguía su discurso el tabasqueño, los manifestantes intentaban interrumpirlo, por lo que en un par de ocasiones titubeó y se enganchó con las críticas de los que aseguraban que padres de los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa los acompañaban en esta protesta.

“No hay que confundir a los candidatos, no todos somos iguales, no nos pueden meter a todos en el mismo costal. A mí me pueden llamar Peje, pero no soy lagarto, escúchenlo bien.

“Aunque no les guste a algunos, la tercera es la vencida”, subrayó mientras señalaba la protesta del Movimiento Popular Guerrense.

EN CHILAPA

Antes López Obrador estuvo en Chilapa apoyando a un Abarca. En el zócalo fue colocada una manta frente a la presidencia municipal con el apellido Abarca y un hombre exigió justicia durante poco más de una hora para las víctimas de la inseguridad en la entidad y la presentación con vida de los estudiantes de Ayotzinapa.

Lo de ayer en Chilapa fue un mitin político de un “caudillo”, quien fue a hacer campaña electoral en un momento muy “caliente”, casi 30 grados centígrados: “Cuántas madres de familia llorando por los secuestrados, los levantados, los asesinados y los que aún no sabemos dónde y cómo están, este es el municipio que le da la bienvenida a Andrés Manuel López Obrador”, inició su discurso la candidata de Morena a esta alcaldía.

El tabasqueño se solidarizó con los víctimas, criticó al gobierno “hipócrita” que envía elementos de la Policía Federal y del Ejército a sitios como Chilapa, donde la inseguridad rebasa a la autoridad, en lugar de hacer programas sociales para abatir la pobreza y fomentar fuentes de empleo, así como la educación.

López Obrador privilegió el tema de la seguridad en su discurso de más de 45 minutos, recomendó, abrazó y levantó la mano a sus candidatos, Carlos Abarca, a una diputación local, entre ellos.