La noche de Iguala el Ejército supo qué pasaba, confirma expediente público de PGR

Hace 8 meses, MILENIO publicó que la noche y madrugada del 26 y 27 de septiembre de 2014 los militares estaban al tanto de las agresiones contra normalistas y que tuvieron contacto con algunos.

México

La versión pública del expediente del caso Iguala, dada a conocer por la Procuraduría General de la República (PGR) a través de solicitudes de información, confirma lo que publicó MILENIO Diario en el reportaje El Ejército en la noche de Iguala del 26 de enero de este año: que la noche y madrugada del 26 y 27 de septiembre de 2014 elementos del Ejército tuvieron conocimiento en todo momento —hora tras hora— de las agresiones contra estudiantes de Ayotzinapa perpetradas por policías municipales de Iguala y Cocula, así como miembros del cártel local Guerreros Unidos.

El parte de novedades, las bitácoras y los mensajes urgentes que se generaban aquella noche en el 27 batallón de Infantería con sede en Iguala, publicados por este diario hace más de ocho meses, también coinciden con otro aspecto asentado en la versión pública del expediente de la PGR: los militares no intervinieron mientras ocurrían las agresiones.

Tampoco participaron en enfrentamiento alguno, a pesar de que la mayor parte de los ataques contra los jóvenes ocurrieron a una distancia de dos kilómetros en línea recta del cuartel militar. Los soldados se limitaron a hacer patrullajes y acordonar varios escenarios donde sucedieron las agresiones, una vez que éstas ya habían concluido.

De igual manera, se confirma que los soldados que aquella noche patrullaban las calles sí tuvieron tres encuentros con grupos de normalistas en distintos lugares, pero no detuvieron a ninguno.

Desde las primeras acometidas contra los normalistas los soldados informaban de lo acontecido. En el mensaje 22632 del 26 de septiembre de 2014, marcado como urgente, referido como arribo de normalistas, se informaba "a la superioridad", en el inciso "G", apartado "C":

"Sobre la carretera Iguala-Chilpancingo, frente al Palacio de Justicia, (soldados o testigos, no queda claro) ubicaron otro autobús, el cual fue detenido por dos patrullas de la policía municipal, los cuales, con palabras altisonantes, les mencionaron a los estudiantes que descendieran del autobús".

Y en el apartado "D":

"Aproximadamente a las 22:30 horas, arribaron al lugar tres patrullas más, a bordo de las cuales bajaron policías vestidos de negro, encapuchados, los cuales les dijeron a los estudiantes que se bajaran, por lo que los estudiantes les mencionaron que tenían compañeros heridos, sin especificar de qué tipo. Aproximadamente a las 22:35 horas, los policías que llegaron trataron de bajar a los estudiantes del autobús".

Firma, "respetuosamente", el comandante del 27 batallón de Infantería, quien se comunicaba con la comandancia de la 35 Zona Militar con sede en Chilpancingo.

Los partes dan cuenta de lo que ocurría en las calles de Iguala y sus alrededores, conforme los mandos del 27 batallón se iban enterando de los hechos a través del C4, o debido a los desplazamientos que realizaba la tropa, movimientos de los cuales informaba a la superioridad.

Más tarde, luego de los tiroteos, fue cuando los militares tuvieron contacto con varios estudiantes en dos instalaciones de salud: el Hospital General y el nosocomio Cristina, ambos cercanos al cuartel.

En los reportes se afirma que los soldados no detuvieron ni trasladaron a ninguno de los normalistas que estaban en esos hospitales aquella noche ni en la madrugada del día siguiente. Hoy se sabe que así fue, ya que se trataba de sobrevivientes de los violentos acontecimientos.

En los despachos miliares sobre el estado de los jóvenes quedó de manifiesto la virulencia de la agresión que sufrieron:

"Mensaje 22634. Urgente. Permítome informar a esa superioridad (comandancia de la 35 Zona Militar) que se obtuvo información de que ingresaron tres personas heridas por arma de fuego al Hospital General (...), al parecer estudiantes de la Normar Rural Raúl Isidro Burgos, como a continuación se indica: A.- (Nombre tachado del estudiante) presenta una herida por proyectil de arma de fuego en el brazo derecho. B.- (Nombre tachado del estudiante) presenta una herida de proyectil de arma de fuego en una mano, habiéndosele amputado cuatro o cinco dedos. C.- Una persona del sexo masculino en calidad de desconocido, quien presenta una herida de proyectil de arma de fuego en la cabeza".

Este último estudiante era Aldo Gutiérrez Solano, en cuya cabecera de la cama hospitalaria se leía días después: Ruptura de cráneo por proyectil de arma de fuego. Sigue en coma hasta hoy, con 65 por ciento del cerebro sin actividad.

En el mensaje 22639, sellado como urgente, se detalla el tercer y último contacto de soldados con estudiantes:

"C.- (A las 03:00 horas llegaron varios de los estudiantes que habían estado en el hospital Cristina) En el lugar, el dirigente estudiantil (nombre tachado) dio una entrevista en la que mencionó que los culpables de lo sucedido fueron las autoridades, ya que no recibieron el apoyo que solicitaron".

Luego los jóvenes se fueron y los soldados se retiraron, según los partes militares y lo asentado en la versión pública dada a conocer por la PGR.

Claves
Abren expediente
* El pasado 24 de septiembre, la procuradora Arely Gómez ordenó hacer público el expediente de la investigación sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

* Ésta es la primera vez que la PGR hace pública una averiguación previa que tiene en curso y que no ha concluido, medida que se tomó ante la presión social que existe y que ha repercutido a escala internacional.

* La procuradora instruyó a la Unidad de Apertura Gubernamental de la institución para que se dé acceso a la versión pública de la averiguación previa.