En el caso Ebrard, “serie de enredos”: ex oficial mayor

Respecto a las relaciones de su ex jefe con los dueños de las constructoras, el actual diputado dice que no tiene conocimiento.
El ex funcionario capitalino acudió personalmente a la redacción de MILENIO.
El ex funcionario capitalino acudió personalmente a la redacción de MILENIO. (Martín Salas)

México

El diputado local Adrián Michel argumentó que "fue un error" de la Gaceta del entonces Departamento del Distrito Federal haber reconocido como "propiedad" del gobierno capitalino el inmueble localizado en la calle Plaza Río de Janeiro 46, colonia Roma Norte, que habita Marcelo Ebrard a cambio de una renta de 80 mil pesos mensuales.

En entrevista con MILENIO, el también ex oficial mayor del gobierno capitalino en la administración de Ebrard admitió que hubo una "serie de enredos" que llevaron al affaire inmobiliario en torno a la mencionada propiedad.

Antes, en una carta dirigida a MILENIO, el legislador insistió en que el predio en mención "nunca perteneció al patrimonio inmobiliario del entonces DDF ni del gobierno de la Ciudad de México".

MILENIO publicó el pasado lunes una nota en la que dio a conocer que el gobierno de Ebrard regresó en un millón de nuevos pesos un inmueble adquirido en 33 millones de viejos pesos, a lo que el diputado Michel fue insistente en señalar que nunca se concretó esa operación y la propiedad tuvo que ser devuelta a su dueño, pese a que solo faltaban por pagar cerca de tres mil pesos actuales.

El mismo legislador acudió a la redacción de MILENIO a explicar lo que ocurrió.

—¿Fue un error de la Gaceta haber afirmado que la propiedad era ya del GDF?

—Fue un error de la Gaceta que no establece documento legal alguno mediante el cual se acredite la propiedad del gobierno. Y fue un error porque las únicas vías para que el gobierno pueda tener, ostentar la propiedad de inmueble son dos: a través de una escritura pública que emita un notario, o si se trata de alguna donación de otro ente de gobierno, por ejemplo, el federal.

En la plática también se comentó sobre las contradicciones oficiales en el tema.

—Es mucho enredo, ¿no cree?

—Hay enredo en ese momento por muchas cosas: porque hubo una intención por parte del DDF de rescatar un inmueble que había sido dañado desde los terremotos de 1985 y que no había recursos para poder hacerlo debidamente. Por eso es que se buscó, a través de una AC, hacerse cargo de la rehabilitación de ese inmueble, porque al estar catalogada la fachada no podía ser ocupado el lugar sin la rehabilitación correspondiente.

"No tenemos constancia tampoco de que el lugar haya sido ocupado por la Academia Mexicana de Arquitectura; no tenemos a la vista alguna acta entrega que haya hecho el GDF. También se manejan nombres diferentes: Academia Mexicana y Academia de Arquitectura".

Hay también otra contradicción, continuó, "en donde el permiso para que se ocupara ese inmueble dice que no va a tener caducidad, pero que podrá ser renovado cada diez años. Entonces, hay muchas contradicciones en el texto de la Gaceta y lo más importante es que en el Considerando no se establece a través de cuál instrumento acredita la propiedad el Gobierno del Distrito Federal".

Se habló sobre la coincidencia de que Ebrard rentara esa propiedad devuelta sin que se tenga claro de qué manera ocurrió, y sus nexos con el dueño de la empresa propietaria de la casa.

Michel aseguró que su relación en el proceso de reintegración de la propiedad solo fue con el dueño Jorge Saldaña y su apoderado legal.

—Se trata de una operación que genera, por lo menos sospecha, por las relaciones que tiene Ebrard con los empresarios dueños de las constructoras, una de las cuales es la que le renta la casa de Plaza Río de Janeiro 46.

—Eso no está en el conocimiento de un servidor. No tengo información al respecto. Reitero, ya como funcionario del GDF concluye mi participación en el sentido de la recisión del contrato.

Claves

Marcelo lo negó

- El ex jefe del GDF negó todo: "La casa no ingresó al patrimonio del gobierno de la ciudad, pues nunca se finiquitó la operación en virtud de que no se pagó el valor total del precio acordado por el DDF en 1987 con Jorge Saldaña; por ello, reitero, el GDF nunca fue propietario del inmueble.

- "Además quiero comentar que mis hermanos han construido su trayectoria por muchos años dentro del sector privado, pero ninguno con las áreas del sector público a mi cargo en los últimos 30 años".