Carstens: las reformas, para no depender de EU

"La locomotora mundial de la economía, lenta"; medidas de la Fed "no son buenas noticias para nosotros, tampoco diría que son desastrosas. La clave es que nos volvamos productivos".

México

Si bien Estados Unidos, la locomotora mundial de la economía, avanzará más lento, México tiene las reformas estructurales para crecer, afirmó Agustín Carstens, gobernador del Banco de México. "La clave es buscar que nos volvamos más productivos y más competitivos porque es la única manera en que se puede sostener mejor bienestar, mejor ingreso y oportunidades; y una parte importe se logra a través de las reformas", aseguró.

En charla con Carlos Marín en El asalto a la razón, en MILENIO Televisión, dijo que el país tiene una plataforma sólida y buenas perspectivas hacia adelante, porque mantiene los pilares macroeconómicos que le permitieron estar de pie durante la crisis de 2008.

En vísperas de su comparecencia ante las comisiones de Energía y Hacienda en la Cámara de Diputados, para hablar sobre el fondo de petróleo mexicano para la estabilidad y el desarrollo, destacó que México es de los países del G20 que, con los cambios estructurales, cumple con el compromiso de aumentar el crecimiento mundial en los próximos cinco años. "México es de los países que va hacia adelante en ese proceso. Necesitamos concluir el proceso de reformas, implantarlas adecuadamente y sin duda, considero que se va a reflejar en mayor crecimiento económico".

Estableció que si bien la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos anunció una reducción de 10 mil millones de dólares en la compra de bonos para continuar con el retiro del estímulo monetario y recortó sus estimaciones para la economía, ya se había previsto, dado los resultados del primer trimestre.

"No son buenas noticias para nosotros. Tampoco diría que son desastrosas, porque estamos hablando de diferenciales de pocas décimas; si lo ponemos en perspectiva, significa que todavía estamos en el periodo de convalecencia de la crisis mundial" que inició en 2008, dijo.

Destacó que es un hecho que EU va mejor que otras regiones, como la zona euro y Japón. "Siguen siendo buenas cifras si las comparamos con otros países avanzados".

Señaló que la perspectiva de que la reserva posponga el ajuste de su política monetaria y que las tasas sigan bajas, ha provocado una entrada de capitales, de hecho, mencionó que ayer la reacción del tipo de cambio fue de una ligera apreciación.

"Entraron capitales", afirmó, pues pasamos de una cotización de 13.05 a 12.97 pesos por dólar, que en su opinión es una variación pequeña, pero al fin del día lo que quiere decir es que hay confianza en la moneda nacional y que la gente está dispuesta a invertir en pesos.

Eso indica que "se requieren menos pesos para comprar un dólar", eso se debe a que tenemos cimientos sólidos y buenas expectativas económicas.

Para sustentar sus afirmaciones, recordó que somos uno de los países que logró sortear el huracán de la crisis de 2008 y desde entonces hemos mantenido pilares macroeconómicos muy sólidos.

Reconoció que tenemos una relación muy estrecha con Estados Unidos, que fue el originador de la crisis; sin embargo, su situación ya se está recomponiendo, aunque llevará tiempo.

Ese factor hace indispensable que tengamos que buscar fuentes internas de crecimiento alternas, pues "esa locomotora va a estar jalando poco", advirtió.

Consideró que es importante que de manera correcta se pongan en marcha las leyes secundarias de las reformas estructurales, aunque reconoció que mejorar el nivel de vida de los mexicanos será un proceso gradual en el que las reformas serán importantes para aumentar la productividad y la competitividad, ya que será la única forma de mantener un crecimiento sostenido y mejorar el ingreso y las oportunidades.

"Una prioridad"

El tema de la educación también es otro aspecto importante que mencionó el ex secretario de Hacienda.

Consideró una prioridad preservar el poder adquisitivo del peso, porque la inflación es el impuesto más regresivo que existe, al afectar a los que menos tienen.

Recordó que el gobierno se comprometió a no subir los precios de las gasolinas a tasas superiores a la inflación esperada el próximo año. Ahora las gasolinas se revisan a una tasa de 11 por ciento. Esto ayudará a que la inflación converja hacia la meta de 3 por ciento, lo que se podrá apreciar a inicios de 2015, porque ya no se tendrá el efecto negativo de los cambios fiscales.

Carstens afirmó que ese es el mandato del banco central, fue creado para mantener la inflación baja y estable, tarea que se reforzó con su autonomía, porque hubo gobiernos en los que se desatendió la inflación. Ahora lo que hace es ir ajustando la política monetaria para converger hacia el objetivo de 3 por ciento, que si bien en estos momentos está por arriba de ese nivel, irá disminuyendo.

Carstens, quien contendió con Christine Lagarde para dirigir el Fondo Monetario Internacional, aseguró que tiene más experiencia que la actual directora gerente. Y a pesar de que perdió se lleva bien con ella y le tiene mucho aprecio.

De la utilidad de acumular reservas internacionales por más de 180 mil millones de dólares, afirmó que sirve para que el dinero que tiene la gente mantenga su valor.

En parte son para eso, un respaldo que se combina con tasas de interés adecuadas para enfrentar eventos externos adversos en un mundo globalizado y turbulento que afectan a la economía; por eso es importante que la moneda nacional mantenga su valor y a la vez tener activos en el exterior.

Dijo que se debe tomar en cuenta que en México hay una gran cantidad de recursos invertidos en el exterior y también el gobierno, empresas paraestatales tienen acceso a los mercados y traen recursos mayores a los que tenemos en reservas.

Recordó que en diciembre de 1994 no teníamos esos activos. El gobierno federal no podía prestar a más de una semana a una tasa no menor a 100 por ciento. Ahora, con 188 mil millones de dólares en reservas, el gobierno puede pedir préstamos a 30 años a tasas de poco más de 6 por ciento. "Eso ilustra lo que importa que haya confianza en el valor del peso".

Eso ya quedó superado, afirmó, aunque todavía no se han recuperado los niveles de financiamiento al sector privado no financiero que teníamos antes de la crisis, que era de 34 por ciento del producto interno bruto. Ahora representa entre 27 y 28 por ciento.