Cárceles privadas en Edomex, no: Javier Salinas

El vice coordinador del PRD señaló que las condiciones de anarquía e ingobernabilidad internas no permiten la privatización de los reclusorios.
"No parece una tarea sencilla sino más bien un ejercicio de varios años para poder evaluar su éxito o su fracaso", puntualizó.
"No parece una tarea sencilla sino más bien un ejercicio de varios años para poder evaluar su éxito o su fracaso", puntualizó. (Especial)

Toluca

Las condiciones de anarquía e ingobernabilidad internas, el poder del narcotráfico al interior de los penales y la mecánica de la corrupción interna, no permiten la aplicación de cárceles privadas.

Así lo dio a conocer el vice coordinador del PRD en la Legislatura mexiquense Javier Salinas, quien indicó que el modelo de reclusorios o centros de readaptación social privados se ha popularizado en el mundo a partir de la experiencia de los Estados Unidos.

"Empresas privadas se hacen cargo de administrar y controlar las prisiones y con ello se reducen costos para el gobierno y se pone un freno a la corrupción".

Sostuvo que aunque en el papel pareciera un buen mecanismo, porque los agentes privados buscan conservar a su cliente (en este caso el Estado), y en su intento se esfuerzan en la calidad de su servicio, dados los graves niveles de sobre población en los centros penitenciarios, las condiciones de anarquía e ingobernabilidad internas, el poder del narcotráfico al interior de los penales y la mecánica de la corrupción internas, pareciera en lo inmediato un modelo de difícil aplicación en el caso de nuestro país.

No descartó que en el futuro debiera ser ese el modelo de administración penitenciaria debido a las bondades que ha tenido en muchos lugares.

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El perredista dijo que en Estados Unidos hay un debate vigente y abierto sobre los beneficios y los costos que ha traído la privatización de las prisiones desde los años 80s.

"La traducción en los costos de manutención no ha tenido lugar y si bien es cierto que hay menos tráfico de drogas y menos violaciones a los internos, también son más elevados los índices de riñas y pleitos; un mayor número de abusos de las áreas de aislamiento y castigo y serias dudas sobre la reinserción social de los internos".

Sostuvo que en cualquier caso el modelo utilizado en Estados Unidos comenzó por las prisiones con internos de baja peligrosidad y prisiones preventivas para inmigrantes.

Es por ello que señaló que México tendría que hacer un ejercicio de reclasificación de los internos (juzgados o procesados, así como de aquellos en espera de sentencia, una clasificación más por el tipo de delitos y otra más por la peligrosidad de los internos). Indicó que todas estas consideraciones podría considerarse establecer las canceles piloto donde el modelo de prisión privada comenzaría a utilizarse.

"No parece una tarea sencilla sino más bien un ejercicio de varios años para poder evaluar su éxito o su fracaso", puntualizó.

KVS