Califica la Iglesia a Ebrard de "megalómano" y delirante

El editorial titulado “El tlatoani Marcelo”, advierte que la soberbia del ex jefe de Gobierno la habrían de pagar muy caro los ciudadanos, que hoy sufren por la magnificación de su obra estrella.

México

La Arquidiócesis de México pidió “fincar responsabilidades” contra el ex jefe de Gobierno Marcelo Ebrard por el cierre temporal de 11 estaciones de la Línea 12 del Metro, debido a las “graves deficiencias”.

En el editorial del semanario católico Desde la fe, la Iglesia calificó al perredista de “megalómano y delirante”, quien por su “orgullo”, presentó a los capitalinos una “línea nacida como un aborto, de los procesos no concluidos y los conceptos no entregados en la obra civil, que pudieron haberse cobrado con las vidas de los usuarios”.

La Línea Dorada es una “obra de oropel de personalidades megalómanas y mentes delirantes”, dice y señala que el ex mandatario capitalino se convirtió en eso, en el “tlatoani”, hacedor de la línea del “fiasco”.

La Iglesia señaló que los funcionarios, sobre todo perredistas, en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal prefieren solapar las responsabilidades antes de representar al pueblo frente “a los ilícitos del desastre financiero de la emblemática línea”.

Señaló que la cínica justificación de la “estabilización” por el cierre de más de la mitad de la Línea 12 pasó a destapar la corrupción, y bastó poco más de un año para revelar las grandes deficiencias.

“La Línea Dorada se construyó sobre la mentira, cinismo, corrupción y enriquecimiento desmedido”, resaltó.

El editorial titulado “El tlatoani Marcelo”, advierte que la soberbia del ex jefe de Gobierno la habrían de pagar muy caro los ciudadanos, que hoy sufren por la magnificación de su obra estrella.

“No sólo será la parálisis de transporte, también el ejercicio de recursos millonarios para maquillar y tapar la corrupción y contubernios: 709 millones de pesos más que pudieron ser destinados a la obra pública para una ciudad caótica presumida de ser vanguardista”, expresó.

Explicó que el pasado 12 de marzo fue el día del descrédito merecido de Ebrard, y es un ejemplo de cómo “algunos se hacen obscenamente ricos comprando barato y vendiendo muy caro, y se exhibe la desaparición de recursos, los pendientes aceleradores de la muerte de esa Línea.

Afirmó que en el pasado los “grandes gobernantes trataron de perpetuar su memoria con majestuosas obras inútiles, construidas sobre el dolor y la opresión de los esclavos”.

En tanto, el cardenal Norberto Rivera pidió en su homilía por “los que nos gobiernan”, para que entiendan su poder como un servicio al bien común y que defiendan los derechos de los ciudadanos.