Buscarán que violencia “no entre” a las escuelas

Asegura el secretario de Educación Pública que el acoso escolar no es un problema exclusivo de la dependencia que encabeza.
Estuvo en la entrega de Certificados de Competencia a Promotoras Educativas y Evaluadores del Conafe.
Estuvo en la entrega de Certificados de Competencia a Promotoras Educativas y Evaluadores del Conafe. (Juan Carlos Bautista)

México

El secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, sostuvo que como parte del programa piloto que se aplicará para erradicar el acoso escolar, se llevarán a cabo acciones de educación, prevención y castigo, a fin de que la violencia no entre a las aulas, pues enfatizó que ésta no se origina en la escuela.

"Nosotros tenemos que velar porque la escuela no sea espacio de violencia y que cuando esto ocurra sea adecuadamente castigada. Entonces, (la estrategia será) prevenir y castigar y educar en la parte complementaria respecto a aquellos aprendizajes que el niño trae desde antes de llegar a la escuela".

Entrevistado al término de la ceremonia de entrega de Certificados de Competencia a Promotoras Educativas y Evaluadores del Conafe, Chuayffet sostuvo que el bullying no es un fenómeno que solamente deba resolver a la Secretaría de Educación, pues la violencia se genera en la familia y en el entorno social de los menores, a causa de múltiples factores.

"Cuando dicen que hay temor sobre los niños en la escuela no estamos comprendiendo el problema completo. El problema es la violencia y la violencia no está en la escuela, está en el hogar, en los medios, es un problema mucho más complejo y cuya respuesta no corresponde solo a la Secretaría de Educación", enfatizó.

En ese sentido, el titular de la SEP anunció que en breve convocará a las autoridades educativas para tratar el tema del acoso escolar, a fin de "hacer las recomendaciones muy pronto como lo anunció el Presidente (Enrique Peña Nieto)".

Alma Viggiano, directora del Consejo Nacional de Fomento Educativo, sostuvo que para atacar las causas que originan el acoso escolar se debe de actuar desde edades tempranas, incluso antes del ingreso a la escuela, ya que "los primeros años de vida de un ser humano impactan de manera definitiva su proyecto de vida".

Durante la ceremonia del Conafe, el secretario de Educación hizo referencia a un artículo recientemente publicado por Viggiano, en el que sostiene que la desintegración familiar contribuye a formar niños violentos.

"Las actitudes agresivas por parte de los niños son una forma de expresión de sus emociones ante entornos poco afectivos, derivado de la ausencia de los padres o del estímulo múltiple en una sociedad de ejemplos de violencia que se ven culminados con éxito en los libros, en videos, en canciones y en un sin número de elementos que van perturbando la adecuada formación del niño", expuso Chuayffet.

Castigo para maestros, no para alumnos

El Consejo Ciudadano de la Ciudad de México se manifestó contra que se castigue el niño que aplica el bullying, los especialistas aseguran que también se trata de una víctima que requiere atención. Por el contrario, quienes sí deberían recibir algún castigo es el cuerpo docente, ya que en muchos de lo casos permanecen indiferentes ante la problemática.

En conferencia de prensa, Francisco Hoyos, director de Comunicación del consejo, dio conocer que de 2010 hasta abril de 2014 recibieron 3 mil 623 denuncias confirmadas de violencia escolar a través de la Línea de Atención Infantil 55-33-55-33.

Aunque el estudio presentado se refiere a casos ocurridos en el Distrito Federal, 24 por ciento de las llamadas proviene de algún estado, el Edomex encabeza la lista.

Con 72.4 por ciento, las escuelas públicas son el lugar donde se denuncia más el bullying; sin embargo, el consejo detectó que en las privadas el porcentaje puede incrementarse ya que muchas veces el problema se resuelve al interior del plantel para no perder prestigio, y en consecuencia matrícula.

El principal desafío para erradicar el problema, aseguran los especialistas del Consejo Ciudadano, es eliminar la cultura social que acepta la violencia entre los escolares como algo normal. Liliana Sosa/México