Buscan acotar al auditor

Se crearían “auditorías especiales” ante las dudas sobre su trabajo y se dan atribuciones a la Unidad de Vigilancia para investigarlo ante denuncias ciudadanas.

Guadalajara

Al margen de quién esté al frente de la Auditoría Superior, se debe evitar que el control en la rendición de cuentas en el estado lo tenga una sola persona, afirmó el diputado por el Partido Acción Nacional (PAN), Alberto Esquer Gutiérrez. Por ello, en la iniciativa de reforma en materia de fiscalización en la que trabaja el llamado G9, se plantea acotar al auditor y se fijan esquemas para evaluarlo e investigarlo, en caso de señalamientos.

Entre los planteamientos más importantes, está la atribución para que la Comisión de Vigilancia, a través de la Unidad de Vigilancia y usando la figura de “auditoría especial”, puede abrir una investigación sobre auditorías en las que haya dudas, así como para que revise a la Auditoría Superior cuando haya denuncias de los ciudadanos o de los mismos diputados.

Además, la Comisión de Vigilancia deberá auditar de manera permanente y anual al órgano de fiscalización. La iniciativa prevé causales precisas para la destitución del auditor.

El borrador de la iniciativa, de la que este diario tiene una copia, plantea aumentar las atribuciones de la Comisión de Vigilancia y su órgano técnico, así como dar mayor participación a los ciudadanos. Se trata, se señala en el texto, de que la Auditoría Superior del Estado de Jalisco ejerza “sus atribuciones de manera imparcial, confiable y objetiva, manteniendo una sana distancia respecto a los poderes del estado”.

En la exposición de motivos, se recuerda que en la reforma de 2009, se dotó al órgano de fiscalización de autonomía plena. Sin embargo, agrega que, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Guadalajara y el Instituto Mexicano para la Competitividad, la legislación en Jalisco ocupa el lugar 25 a nivel nacional, con apenas 71 puntos de cien posibles.

En la iniciativa en que trabajan los seis diputados de Movimiento Ciudadano y los panistas Guillermo Martínez, Alberto Esquer y Víctor Sánchez, se señala que adicional a las fallas legales, hay “graves deficiencias que prevalecen en la falta de equilibrios, en la poca rendición de cuentas y consecuencias para los entes fiscalizables, así como la injerencia injustificada de algunos actores en el proceso de fiscalización superior, dando al traste a los principios de autonomía e independencia que deben regir en la materia”.

Los legisladores señalan que detectaron problemas básicos. El primero se refiere a la necesidad de eliminar invasiones a la autonomía de la Auditoría Superior, así como a las indefinición en torno a la injerencia de los diputados y la devolución de las cuentas al órgano fiscalizador.

El segundo es sobre la posibilidad de que el pleno del Congreso del Estado dé por aprobada una cuenta pública que llega con propuesta para su rechazo y el establecimiento de un crédito fiscal.

En cuanto a las auditorías especiales, si las observaciones que se deriven de estas no son incluidas por el órgano fiscalizador en el dictamen final, la cuenta podrá ser devuelta.

Sobre los procedimientos contra el auditor, estos se abrirán cuando haya denuncias de ciudadanos o diputados en torno a su actuación.