Drástica caída de la pesca en dos estados por derrame en 2010

La Federación de Cooperativas Pesqueras informó que se reportaron bajas del 80 por ciento en la producción de camarón, ostión y tiburón.
El combustible derramado contaminó las costas.
El combustible derramado contaminó las costas. (Gerald Herbert)

Tamaulipas y Veracruz

Alrededor de 4 mil 300 pescadores tamaulipecos mantienen la denuncia contra British Petroleum tras el derrame ocurrido en abril de 2010. El hecho provocó una baja de 80 por ciento en la producción, sobre todo en camarón, ostión y tiburón, aseguró la Federación de Cooperativas Pesqueras del Norte de la entidad.

Al respecto, la Universidad Autónoma de Tamaulipas confirmó que hubo una afectación por el derrame, cuyas consecuencias fuertes, estimó, se verán en unos siete años, en tanto que José María Leal, titular de la Agencia Estatal de Energía, dijo que vigilan de cerca a la empresa, por el interés que ha mostrado de invertir en la entidad.

En tanto, en Veracruz, especies como huachinango, peto, lisa, tiburón y escamas en general se alejaron de la costa; la captura de ostión y el camarón cayó drásticamente y a cinco años del ecocidio, pescadores veracruzanos esperan aún la indemnización por los daños que han sufrido como consecuencia del derrame causado por la empresa British Petroleum en costas del Golfode México.

Crisóforo Márquez, presidente de la Federación Regional de Sociedades Cooperativas de la Industria Pesquera de Bienes y Servicios Pescadores Unidos de la Laguna Tamiahua-Tampamachoco, al norte de Veracruz, explicó que la demanda que interpusieron a través del despacho Polanco, en acuerdo con un similar de Estados Unidos, es por afectaciones a 20 mil pescadores, aunque de su organización son solo 2 mil.

A su vez, Bernardo Hernández, presidente de la Federación de Sociedades Cooperativas Pesqueras del estado, indicó que los socios de la región de Alvarado tampoco han recibido indemnización.

La federación que representa decidió no denunciar, no porque no resultaran afectados, sino porque el proceso legal les resultó costoso, sabía que pudiera prolongarse y no había garantía de que les fueran a pagar nada y "la economía de los que vivimos del mar no está para esos gastos", dijo.