CRÓNICA | POR LILIANA CAVAZOS

Bordaban por la paz y, de pronto, el disturbio

Por una madre activista, contado a Liliana Cavazos

Milenio Digital buscó a varios involucrados en las protestas. Esta es la crónica del 1DMX de un madre que se vio involucrada en las protestas, contada por ella misma.

Los pañuelos están bordados con los nombres de las víctimas de la violencia
Los pañuelos están bordados con los nombres de las víctimas de la violencia (Cuartoscuro)

Ciudad de México

Los activistas de "Bordados por la paz" expresaban de manera pacífica su inconformidad ante el número de muertes provocadas por la violencia generalizada en el país frente a la Alameda.

-Desde muy temprano llegamos al Centro Histórico todos los activistas de "Bordados por la paz", nos organizamos por redes sociales, había más grupos en otras ciudades del país.

-Estábamos a fuera del Museo de la Memoria y Tolerancia, hicimos un tendedero de unos 20 metros con pañuelos que bordamos con los nombres de las víctimas de la violencia. Había otro, como de 30 metros en la misma acera, colgando de un kiosco de revistas a otro.

-Ese día era importante para nosotros porque sabíamos que se iba a escribir un nuevo capítulo en la historia del país, no sabíamos que iba a pasar con la lucha contra el crimen organizado que emprendió Calderón y ese día le pasaba la estafeta a Peña Nieto.

-Había policías por toda la ciudad, pero más donde suelen registrarse las protestas: el Ángel de la Independencia, el Monumento a la Revolución, el mismo Zócalo y sobre todo, en San Lázaro.

-Frente al museo (en la Alameda), el operativo policíaco se veía normal, nosotros comenzamos a colocar nuestros pañuelos en los tendederos con pinzas. La gente se comenzó a acercar, leían los bordados en silencio, otros les tomaban fotos para el Facebook.

-Eran pañuelos de colores, rosa mexicano, verde, celeste... Decían cosas como: "Quiero un país libre donde la gente camine sin miedo a todo el territorio y vuelva a casa", porque todos estaban pensados en las víctimas de la lucha contra el crimen organizado.

-Entonces nos comenzamos a enterar por redes sociales que había enfrentamientos en San Lázaro, todo eran rumores en ese momento. Supimos que había un grupo de jóvenes que se enfrentó con la policía, que había heridos. Horas después supimos que era cierto, lo corroboraron las autoridades.

-Como a las 10:30 de la mañana vimos a unos jóvenes saliendo de las calles del Centro, también vimos a los granaderos.

-Volaban piedras, la gente corría, había mucho humo, gas lacrimógeno, rostros escondidos detrás de pañuelos y los antimotines con sus escudos y macanas. Era un caos.

-Uno de los embozados pasó corriendo y jaló los pañuelos, arrancó todo el tendedero. Vimos como más adelante lanzó piedras a los vidrios de los restaurantes y los rompió.

-Se llevaron todos nuestros pañuelos, rompieron todo. Era como un territorio en disputa. Nosotros sólo buscábamos donde escondernos, no sabíamos quiénes eran, después nos enteramos que se hacían llamar anarcos.

-Nosotros fuimos ese día a bordar por la paz.