Bejarano: riesgo de fractura si 'Los Chuchos' repiten

Cuauhtémoc Cárdenas es el único que puede garantizar la unidad en el partido, considera el líder de la corriente Izquierda Democrática Nacional.
El ex asambleísta afirmó que la tribu de Los Chuchos le restó soberanía e independencia al PRD.
El ex asambleísta afirmó que la tribu de Los Chuchos le restó soberanía e independencia al PRD. (Nelly Salas)

México

René Bejarano, líder de Izquierda Democrática Nacional, aseguró que una cuarta presidencia del PRD encabezada por Nueva Izquierda pondrá en riesgo de fractura al partido, e insistió en que Cuauhtémoc Cárdenas es el único, de quienes han manifestado su interés por dirigir al perredismo, que podría garantizar la unidad.

Además señaló que Carlos Navarrete —quien pertenece a Nueva Izquierda, como el actual presidente perredista, Jesús Zambrano—, no puede lograr el apoyo de toda esa corriente, por lo cual aún menos podría garantizar la unidad del partido.

 Bejarano se refirió a las declaraciones del dirigente de Nueva Izquierda, Jesús Ortega, quien dijo que impulsar la figura de un líder por encima de la militancia fue lo que inició las diferencias con Andrés Manuel López Obrador.

“El partido no tiene jefes únicos, tiene líderes fuertes. Un líder fuerte en el partido siempre ayuda, claro que hay órganos de dirección que funcionan colegiadamente y eso se debe respetar. Pero también se puede plantear que los líderes débiles facilitan la dispersión y también la injerencia del gobierno en la toma de decisiones del partido, lo cual es un grave peligro para la izquierda”, sostuvo.

—¿Qué pasa si Nueva Izquierda logra una cuarta presidencia del PRD? ¿No genera una división cuando hay otras corrientes que no quieren que esté al frente del partido?

—Sí hay un riesgo real, y no debe interpretarse como chantaje, de pérdida de identidad de una buena cantidad de militantes y de líderes con las acciones y posiciones que Nueva Izquierda ha tomado en diversos ámbitos, particularmente los legislativos, por el aval que ha significado a las políticas públicas del gobierno de (Enrique) Peña Nieto. Y sí hay el riesgo de dispersión, de abandono de la militancia y de pérdida de confianza en la dirección, incluso de fracturas. Creo que debe valorarse eso y también el aspecto de la unidad.

—Jesús Ortega dice que no es verdad que el ingeniero Cárdenas sea el único que pueda lograr la unidad del partido. ¿Usted qué piensa?

—Yo percibo que unidad total es muy difícil que alguien la consiga. La unidad es por aproximaciones. Sin embargo, con todo respeto, el candidato de Nueva Izquierda (Carlos Navarrete) ni siquiera unifica a toda su corriente, porque hay integrantes de Nueva Izquierda que se han pronunciado en favor del ingeniero Cárdenas. Y si (Navarrete) ni siquiera unifica a su corriente, pues mucho menos al partido. El ingeniero Cárdenas es un factor de unidad, más unidad que otros.

—Ortega asegura que la figura del líder único es lo que inició las diferencias con Andrés Manuel López Obrador. ¿Es así?

—El partido no tiene jefes únicos, tiene líderes fuertes. Yo diría que un líder fuerte en el partido siempre ayuda; claro que hay órganos de dirección que funcionan colegiadamente y eso se debe respetar. Pero también se puede plantear que los líderes débiles facilitan la dispersión y también la injerencia del gobierno en la toma de decisiones del partido, lo cual es un grave peligro para la izquierda.

—¿Si se mantiene Nueva Izquierda en la presidencia del PRD, IDN valoraría separarse del partido?

—Desde el 9 de agosto de 2012, cuando hizo su Congreso Nacional a sabiendas de que Andrés Manuel (López Obrador) planeaba convocar a la formación de un nuevo partido, IDN anunció que ello no era viable. Ahora no le vemos sentido a andar buscando fracturas o escisiones, sería involucionar.

—¿Cuál es el balance de las tres administraciones encabezadas por Nueva Izquierda?

 —Nosotros vemos que Nueva Izquierda tuvo la oportunidad de poner en práctica su versión socialdemócrata de la política y que, sin dejar de reconocer que tuvo algunos avances, algunos efectos positivos, por ejemplo, algunas cuestiones de su política de alianzas, en general desdibujó el perfil de la izquierda, le restó soberanía e independencia al PRD con respecto al gobierno y facilitó la imposición de  las reformas estructurales.

—¿Ven en Nueva Izquierda un deseo de permanencia o de imposición de la corriente?

—Yo los veo muy aferrados a seguir administrando al partido aun cuando haya fuerte oposición a su liderazgo; espero que reaccionen y piensen con madurez que el PRD no es  propiedad de nadie, ni de Nueva Izquierda ni de ningún otro grupo, es un esfuerzo colectivo que costó mucha gente que incluso perdió su vida por ello y que, a 25 años de formación, el PRD nació para ser alternativa de izquierda y no para andar de comparsa del gobierno del PRI”.

PIRATAS, LOS CONTRATOS FORÁNEOS CON PEMEX: AMLO

Andrés Manuel López Obrador calificó de piratas los contratos que firmaron  las empresas extranjeras con Petróleos Mexicanos (Pemex).

Después de concluir la asamblea constitutiva del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en La Paz, Baja California Sur, el tabasqueño exhortó a las empresas extranjeras a que se abstengan de firmar algún contrato de exploración o explotación, con Pemex pues, dijo, el presidente Enrique Peña Nieto no tiene representatividad para entregar o subastar el petróleo.

Señaló que los  contratos son “un acto de traición a la patria, no tienen ni tendrán firmeza y todas esas farsas las vamos a revertir porque va a triunfar nuestro proyecto; ni Peña Nieto ni los legisladores tienen representación del pueblo de México para entregar o subastar el petróleo”.

López Obrador añadió que algunas empresas extranjeras que ya firmaron contratos son Exxon, Chedron y Shell, entre otras.

El ex candidato presidencia adviritó que si los extranjeros “se embarcan” con esos contratos “lo van lamentar el día de mañana. Que conste que estamos advirtiendo que esos contratos son piratas, chuecos, es comprar algo sin factura, porque el petróleo  no es de Peña, es de los mexicanos. Ninguna empresa extranjera o nacional se quedará con la tercera parte de la reserva petrolera”.
(Margarita Rojas/La Paz, BCS)