Sin acuerdos, el mitin para pedir la recuperación del 'Che Guevara'

Un grupo de alumnos acusó que se les negó el uso de la palabra en el acto de Rectoría.
Hubo voces a favor y en contra de la liberación del auditorio de la Facultad de Filosofía y Letras.
Hubo voces a favor y en contra de la liberación del auditorio de la Facultad de Filosofía y Letras. (Omar Franco)

México

Sin un resolutivo, ni la entrega de un pliego petitorio al rector Enrique Graue, concluyó el primer mitin convocado por el Movimiento Orgullo UNAM como parte de las acciones de los alumnos para la recuperación del auditorio Justo Sierra de Ciudad Universitaria, ocupado desde 2000.

La concentración de los estudiantes en la explanada de la Rectoría de la UNAM concluyó en 45 minutos luego de que estudiantes se presentaron para acusar que fueron excluidos de la concentración al no quererles dar el uso de la palabra.

Las confrontaciones verbales vinieron justo al término del mensaje de la maestra Maritza, quien desde hace 35 años da clases en la Facultad de Filosofía y Letras, y quien describió lo que ocurre en las inmediaciones del auditorio conocido también como Che Guevara.

"Hoy es una sucesión de puestos de venta de droga embozada, sujetos dormitando arriba de basureros, la amenaza y la intimidación perfeccionada por la impunidad que dan 16 años de sometimiento y derrota de todo lo que nos hace a las humanidades un pensamiento valiente".

Mientras que "hay chicas acosadas, insultadas y manoseadas que no se atreven a denunciar", dijo al asegurar que el auditorio queda vacío por semanas sin que nadie intervenga.

Alejandro Martínez, estudiante de la Facultad de Derecho y miembro de la organización Centro de Estudiantes de Derecho, encendió un megáfono para hacer uso de la voz y al final le cedieron el micrófono.

Después habló Carlos Cario, de Estudios Latinoamericanos y miembro del Consejo Técnico de la Facultad de Filosofía y Letras, para expresar su desacuerdo en centrar el debate al "sí o no" en la desocupación del auditorio.

Ambos exigieron al rector que explique públicamente cuál es la estrategia y ruta de trabajo de las autoridades universitarias para resolver sobre el uso del auditorio.

Edwin Méndez, otro estudiante de la Faculta de Derecho, prácticamente dio por concluido el mitin después de que hablaron Martínez y Cario, al advertir con micrófono en mano que lo que siguiera en la Rectoría ya no sería responsabilidad de Orgullo UNAM.

Los gritos de ¡fuera!, ¡fuera!, ¡fuera! y ¡fósil! vinieron de la parte de Orgullo UNAM y ¡diálogo!, ¡diálogo!, ¡diálogo! y hasta acusaciones de que los organizadores eran del PRI salieron de los estudiantes que se dijeron excluidos, pero la situación no salió de control.

Edwin Méndez, de la Facultad de Derecho, al inicio de la concentración aclaró que no pertenecían a ningún partido, que no buscan generar violencia ni confrontación con otras organizaciones de estudiantes o con los ocupantes del Che Guevara.

Los miembros de Orgullo UNAM anunciarán la próxima semana las acciones que seguirán en la recuperación del espacio.