Asistencialismo, punta de lanza del PEF

Desde que existe un presupuesto etiquetado para las mexicanas, el gobierno fomenta apoyos paternalistas y olvida rubros como el combate de la muerte materna.
La Sedesol, que es la que recibe más dinero, reparte  los montos solo por medio de padrones a mujeres afiliadas.
La Sedesol, que es la que recibe más dinero, reparte los montos solo por medio de padrones a mujeres afiliadas. (Luis M. Morales)

Mientras en los últimos ocho años la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) concentró 29 por ciento de los recursos del presupuesto para la igualdad entre mujeres y hombres, al recibir en ese periodo 36 mil 416 millones de pesos (mdp), la Secretaría de Salud (Ssa) obtuvo en ese mismo lapso poco más de 28 mil mdp, lo que representa 22 por ciento del total del llamado “presupuesto de género”.

Desde 2008, Sedesol es la secretaría federal que recibe más montos etiquetados, dinero que destina a grupos de mujeres beneficiarias de apoyos económicos, mientras que la Ss —que opera los programas de salud sexual y reproductiva, muerte materna, VIH/sida y cáncer de mama y cervicouterino— no ha logrado alcanzar los 30 mil mdp en ocho años de presupuesto etiquetado a favor de las mexicanas.

En 2007 diputadas federales, académicas y grupos civiles vieron la necesidad de aprobar recursos para promover acciones contra la desigualdad entre mujeres y hombres, y por ello impulsaron que la Cámara baja destinara montos específicos con ese fin.

Si bien la idea principal fue tener un gasto “sensible al género”, es decir, distribuir partidas para acabar con las desigualdades en todas las áreas, la falta de información y de datos desglosados por sexo, lo que se consiguió fue un “presupuesto etiquetado” dirigido a atender las necesidades de las mexicanas.

Así, en ese año, San Lázaro aprobó que en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2008 se incluyera desde entonces un anexo específico que detallara el gasto para la igualdad, y que deberían ejercer todas las dependencias de la administración pública federal.

De acuerdo con una revisión de los decretos del PEF aprobado, desde hace ocho años los recursos y programas tienen un crecimiento sostenido, pero Sedesol —que recibe más presupuesto—distribuye los montos solo por medio de padrones de mujeres afiliadas.

En 2008, la dependencia concentraba 36 por ciento del total del gasto etiquetado, recursos que repartió en ocho programas para cumplir con los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo y con las leyes generales de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y para la Igualdad entre Mujeres y Hombres.

Los montos para la igualdad se utilizaron para guarderías y estancias infantiles en apoyo a madres trabajadoras, la construcción de refugios para víctimas de violencia, un programa de crédito para vivienda y vivienda rural, y otro más para el apoyo a institutos de las mujeres en las entidades federativas.

En 2014, el programa de estancias infantiles atendió a las y los hijos de 290 mil 175 madres trabajadoras y padres solos, aunque cabe decir que para ese año había 3 millones 832 mil madres trabajadoras, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La Sedesol incorporó nuevos programas como Prospera, que busca abatir la pobreza otorgando distintos apoyos y el Seguro de Vida para Jefas de Familia, programa que entrega dinero (de 315 a mil 942 pesos al mes) a las hijas o hijos de madres de entre 12 a 68 años de edad que mueran, esto a fin de darles un incentivo para que permanezcan o ingresen a la escuela.

Este seguro, que comenzó en 2013 con 400 mdp, casi triplicó su monto en tres años, al recibir en 2015 mil 36 mdp. Sin embargo, el número de personas beneficiarias depende del número de muertes de mujeres afiliadas.

La Sedesol también destina recursos para que los institutos o secretarías de la mujer estatales ejecuten programas que impulsen una cultura institucional que difunda y promueva el cumplimiento de la ley, y garantice el acceso de las mujeres a una vida libre de violencia.

SALUD, EN SEGUNDO TÉRMINO

En 2008, la Ss tenía recursos destinados para la atención médica en los refugios, para el programa piloto de pruebas del virus del papiloma humano, para atender el VIH/sida y otras infecciones de transmisión sexual, y para los institutos nacionales de perinatología, enfermedades respiratorias, cancerología y el Hospital de la Mujer.

No obstante, en tres años (2013 a 2015) el Seguro de Vida para Jefas de Familia recibió el doble de recursos que las acciones para prevenir la muerte de mujeres durante el embarazo, parto o puerperio. Mientras el seguro obtuvo 2 mil 451 mdp, el programa de salud recibió apenas mil 541 mdp.

Los magros recursos para la reducción de la muerte materna —Objetivo de Desarrollo del Milenio— que cada año cobra la vida de 860 mexicanas, no han aumentado de manera sustancial, al contrario, en 2014 hubo un recorte: de 520 mdp aprobados pasaron a 460 mdp por los ajustes que hizo la Secretaría de Hacienda y Crédito Público durante el año fiscal.

Es de mencionar que a partir de 2014 la educación se convirtió en un tema prioritario, ya que la Secretaría de Educación Pública (SEP) fue el tercer ramo con mayor número de recursos etiquetados para mujeres al obtener 2 mil 388 mdp, los cuales fueron destinados en su mayoría al Programa Nacional de Becas, con un monto de mil 975 mdp.

En ese programa están los apoyos económicos para estudiantes, entre ellos las becas para la educación básica de madres jóvenes y jóvenes embarazadas.

Según información de Hacienda, los recursos asignados para educación los ejerce el Instituto Nacional de Bellas Artes, la Dirección General de Educación Indígena, la subsecretaría de Educación Superior y la subsecretaría de Educación Media Superior.

Por ejemplo, en el ciclo escolar 2014-2015 la subsecretaría de Educación Superior reportó que apoyó con becas a 4 mil 487 mujeres (solo el 5 por ciento) que estudian en áreas de ingeniería, tecnología y ciencias físico-matemáticas y que son madres solteras, aunque la población que debió ser beneficiada era de 87 mil 855 mujeres.

En ese contexto, para 2016 la SHCP aplicará el presupuesto “base cero”, que según la dependencia es para eliminar duplicidad en funciones y estructuras de los programas.

El proyecto de PEF 2016 propone un gasto de 25 mil 648 millones 525 mil 508 pesos para los programas integrados en el Anexo 13 “Erogaciones para la Igualdad entre Mujeres y Hombres”, los cuales algunos cambian de nombre, desaparecen o se sectorizan.

Al igual que en años anteriores, los programas de Sedesol son los que recibirán más dinero, al obtener 6 mil 590 mdp mientras que la Ss puede recibir 5 mil 57 mdp, pero aún falta el análisis y la aprobación de la Cámara de Diputados.

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