Arquidiócesis: sus hijos, con problemas de salud

Afirma que perciben menos ingresos y son inestables con parejas. Sustenta señalamientos en investigaciones realizadas en EU.
El editorial de Desde la fe señala que el matrimonio gay “no tiene una adecuada estabilidad emocional”.
El editorial de 'Desde la fe' señala que el matrimonio gay “no tiene una adecuada estabilidad emocional”. (Omar Franco/Archivo)

México

Las parejas de homosexuales no deberían adoptar niños solo por satisfacer un “vacío”, porque éstos sufren problemas de salud física y mental, además, al ser adultos perciben menos ingresos, son más inestables con sus parejas y sufren mayores niveles de desempleo, aseguró la Arquidiócesis de México, que sustentó esos señalamientos en investigaciones realizadas en Estados Unidos.

En el semanario Desde la fe, en el artículo “¿Por qué la Iglesia se opone a la iniciativa del Presidente que promueve el “matrimonio igualitario”?”, destaca que el matrimonio gay “no tiene una adecuada estabilidad emocional” y “cuando hay dos papás o mamás, ambos compiten, consciente o inconscientemente,” por ser el favorito.

Según el artículo publicado en enero de 2015, en el British Journal of Education, Society & Behavioural Science, el sociólogo Paul Sullins concluye que “los problemas emocionales de los niños con progenitores del mismo sexo son más del doble respecto a los que tienen progenitores del sexo opuesto”.

Un estudio de Mark Regnerus, avalado por la Universidad de Texas, publicado en junio del 2012 en la revista Social Science Research, midió las diferencias en 40 indicadores sociales y personales entre tres mil estadunidenses, entre los 18 y 30 años, criados en ocho tipos diferentes de hogares, entre sus conclusiones destaca que “los adultos que fueron criados en hogares homosexuales tienen un promedio más bajo en niveles de ingresos económicos, padecen más problemas de salud de salud física y mental, así como mayor inestabilidad en sus relaciones de pareja, mayores niveles de desempleo, adicciones, necesidad de asistencia pública y participación en crímenes”.

Para la Arquidiócesis de México, “no se debe adoptar niños para satisfacer un vacío de la pareja, sino para hacerles un bien, y no les hace bien crecer en un ambiente homosexual. Dar en adopción a un niño a un matrimonio gay es cometer contra esa criatura una injusticia, al negarle intencionalmente su derecho de ser criado equilibradamente por un papá y una mamá, y ponerlo en una posición muy vulnerables”.