Aplauden al "Bronco" como si fuera estrella de rock

Al asistir a la VII Cumbre Mundial de Comunicación Política, en República Dominicana, el gobernador electo, Jaime Rodríguez Calderón, relató cómo venció al bipartidismo y los métodos que usó. 

Santo Domingo, República Dominicana.

A pesar de una maratónica primera sesión que se extendió hasta media tarde, más de 800 asistentes a la VII Cumbre Mundial de Comunicación Política que se inauguró este jueves en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, escucharon atentos el testimonio de Jaime Rodríguez Calderón, "El Bronco", y aplaudieron con entusiasmo sus mensajes contra el partidismo y contra la mercadotecnia política convencional. Y en cada oportunidad, sonrientes asistentes de media docena de países, desde estudiantes hasta políticos, se tomaron con él una infinidad de selfies.

Teniendo como sede el Aula Magna de la universidad más antigua del Nuevo Mundo (como la describió su rector, Iván Grullón), los trabajos se iniciaron con una sesión inaugural en la que además del rector hablaron Daniel Ivoskus, presidente del Comité Internacional del evento; Mayobanex Escoto, presidente del Comité Nacional; y Cristina Lizardo, primera mujer que ejerce la Presidencia del Senado de la República Dominicana.

En el evento, que extenderá sus actividades hasta el sábado 27 de junio, más de 160 conferenciantes participarán en 32 conferencias y 27 paneles sobre todos los temas en torno a la comunicación política, algo particularmente sensible en el país sede, porque en 2016 se disputarán en el país más de cuatro mil cargos de elección popular.

En la primera conferencia inaugural, el español Yago de Marta comparó la situación actual, en un mundo lleno de distracciones, como una auténtica guerra por la atención, en la que los héroes son personajes como el flautista de Hamelin o Bob Sinclair, para quien el mensaje de éxito combina emoción con melodía y con mensaje.

El colombiano Mauricio de Vengoechea dijo que en los últimos 15 años, los avances en comunicación transformaron de tajo el modo de hacer política, y que hoy día los ciudadanos están "tecnológicamente vigorizados". Al esquema de antaño, basado en convencer, ha sucedido el actual, basado en motivar la colaboración, atender a la conversación.

Ambos oradores usaron el caso de "El Bronco" como ejemplo de sus propuestas, y fue el socio del gobernador electo de Nuevo León, Memo Rentería, quien presentó, a través de una secuencia de videos y con su habitual estilo cinematográfico, el modo en que con presupuesto escaso, con un toque de locura y con mucho entusiasmo, un equipo desenfadado y atrevido consiguió lo que parecía imposible, llevando a la gubernatura a Rodríguez Calderón.

Este último cerró la sesión inaugural con una charla franca y sin ambages en la que insistió en los temas habituales para los nuevoleoneses, pero que resultaron una gran novedad para los asistentes a la cumbre.

Con su habitual tono pausado, sus ademanes y su vocabulario colorido, "El Bronco" se llevó la sesión con sus afirmaciones, sus anécdotas y su historia, relatada inicialmente por Rentería y complementada por Rodríguez Calderón.

La concurrencia rió sus bromas y su vocabulario, y aplaudió sus declaraciones; expertos en política, tienen muy fresco el ejemplo de la elección del 6 de junio.

Recordó que la primera vez que presentó sus ideas en lo que llama "el modelo García", no lo escucharon más que 50 personas a quienes dijo que "el marketing político hace excelentes candidatos pero pésimos gobernantes".

Reiteró en la necesidad de un gobierno sencillo, desprovisto de oropeles, que salga a la calle a resolver problemas, delgado y de atención directa al ciudadano, algo que las nuevas tecnologías permiten hacer con relativa sencillez.

"El gobernante tiene que salir a la calle, y la calle hoy se llama Facebook", dijo. Y es que, aclaró, "Twitter no sirve; es para los grillos, para los políticos".

Comentó que si durante la campaña atendió mensajes en Facebook y respondió a 68 mil mensajes en WhatsApp dedicando cada día dos horas a la tarea, como gobernante le dedicará al asunto tres horas, sustituyendo la silla de gobierno actual por una sala llena de pantallas para tener en marcha una audiencia digital.

Recalcó que desde su paso por la alcaldía de García, todos los ciudadanos del municipio tienen su teléfono, y conocen numerosos detalles de su vida familiar (gracias, por ejemplo, a las trivias y concursos organizados para multiplicar su red).

"¿Cuántos de ustedes tienen el teléfono de su presidente municipal?", preguntó a los asistentes. Todos negaron con la cabeza. Y lo mismo conocen a su esposa, a sus hijos, y hasta detalles acerca de su gallo.

"El Bronco" insistió en que su campaña es prueba de que en los nuevos contextos ya no tienen sentido las estructuras basadas en radio o televisión, y que los medios, y también los políticos, tiene que aprender a lidiar con esas condiciones.

"Para hacer las cosas", dijo, "necesitamos a la gente", y describió el modo en que un modesto equipo de campaña convocó a numerosos jóvenes voluntarios para actuar como potenciadores de sus mensajes, diseñados para que cualquiera los entienda y para convocar no tanto a la racionalidad, aunque la admitió como necesaria, sino sobre todo al sentimiento, al corazón, a las emociones, en un contexto de franqueza que convoca la buena voluntad de la gente.

Y recomendó a los encuestadores no preguntar a las personas qué piensan acerca de un candidato, sino más bien qué sienten sobre él.

Pidió "que regrese al gobierno la meritocracia, que gobiernen los que saben", y nuevamente sus palabras las interrumpió una salva de aplausos. "Los que saben, los que le entienden, los que tienen el carácter y conecten el cerebro al corazón y a lo que hay más abajito del corazón".

Tras señalar que su campaña costó nueve millones de pesos "contra mil y pico que gastó el PRI, o el PAN". Cerró su participación reiterando lo que él demostró como posible: "Sí se puede hacer una campaña con pocos recursos y sin partido político. Sí se puede ganar una elección con pocos recursos y sin partido político. Nuevo León es un ejemplo de ello y es hoy la punta de lanza de una nueva Revolución Mexicana, aunque se enojen los políticos... Vamos a vencer el bipartidismo en el país, y lo vamos a hacer en la democracia, en paz, con tranquilidad".