Acusan a operadores de "La Bestia" de trata de personas

Al menos cinco empleados del Ferrocarril Chiapas Mayab fueron detenidos por asesinar a un centroamericano; luego de tres meses quedaron en libertad por falta de pruebas.
En cada recorrido unos 120 centroamericanos se suben al tren.
En cada recorrido unos 120 centroamericanos se suben al tren. (Jorge Carballo)

México

Un maquinista, el jefe de tren, dos garroteros y un oficial de transporte del Ferrocarril Chiapas Mayab, que opera en la frontera sur del país, comúnmente conocido como La Bestia, volvieron a sus lugares de trabajo luego de una gran travesía de tres meses, pero no en el tren sino en la cárcel, entre juzgados y trámites legales.

La acusación que pesó sobre ellos fue por tráfico de personas; pero tras las investigaciones de las autoridades y el desvanecimiento de pruebas fueron reinstalados recientemente en sus puestos de trabajo en la compañía, Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, organismo a cargo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que opera el Ferrocarril Chiapas Mayab desde 2007.

A decir de los directivos de la empresa, la travesía de los cinco tripulantes encarcelados comenzó cuando en un viaje del tren, otra tripulación escuchó balazos, tras ello corrieron al lugar de los hechos y descubrieron que un migrante había fallecido.

De acuerdo con versiones de la prensa local, el migrante falleció en manos de otro compañero de viaje; no obstante, cuando los centroamericanos se vieron señalados, culparon a trabajadores y los comenzaron a apedrear, por lo que esa tripulación abandonó el tren y se ocultó.

Al día siguiente, la dirección del ferrocarril envió una segunda tripulación para retomar la operación del tren y retirar los carros abandonados, pero al llegar a Tancochapa, Veracruz, esta segunda flotilla, compuesta por un maquinista, el jefe de tren, dos garroteros y un oficial de transporte, fue detenida por las autoridades y fue acusada por el delito de tráfico de migrantes.

Sin embargo, una de las principales razones por las que se desvanecieron las pruebas contra los operadores del tren es que no era la misma tripulación que laboraba cuando sucedió el homicidio del migrante, sino una diferente.

Ambas tripulaciones todavía acuden a realizar declaraciones a las instancias correspondientes para aclarar los hechos que aún investigan las autoridades.

Si bien los directivos del tren de carga señalan que no está en sus manos evitar que se suban los migrantes al tren, tampoco están autorizados por la compañía para traer migrantes y cobrar por ello.

Sin embargo, al ser cuatro o cinco personas máximo por tripulación, poco pueden hacer para evitar que se suban en promedio 120 migrantes en cada recorrido del tren.

“Son cuatro o cinco personas, que tienen funciones muy específicas, como cuidar el manejo de la locomotora, visualizar el camino, reconocer la vía y ver en qué condiciones está para saber si se puede acelerar o no”, destacaron.

Tienen que hacer los movimientos programados para dejar o tomar carros en las distintas paradas; deben atender incidencias en el tren, como puede ser que un carro se frene, porque se detuvo por el robo de una pieza o piezas, tienen labores específicas muy importantes y dentro de ellas no está la de cuidar migrantes, aseguran.

Los directivos del tren no descartan que existan operadores amenazados por bandas de delincuentes que cobran a los migrantes; sin embargo, también señalan que no están facultados para actuar.

Al considerar que los migrantes han ocupado por mucho tiempo el tren de carga para viajar en su lomo hacia Estados Unidos, se ha procurado entre la tripulación el respeto a los migrantes.

“Respetar los derechos humanos de los migrantes está en el ánimo de todos, de las autoridades y del gobierno federal”, destacaron.

Además de este caso reciente de operadores detenidos, en los últimos 10 años se han registrado por lo menos los casos de otros cuatro que, por trabajar para el ferrocarril denominado La Bestia, han tenido acusaciones por tráfico de personas.

Abundan las denuncias y las historias de casos de migrantes que viajan en un tren exclusivo para la carga, el Ferrocarril Chiapas Mayab, que conecta la frontera sur con la norte; sin embargo, poco se sabe de las historias de los operadores del ferrocarril acusados de trata de personas, de cobrar cuotas por subir al tren, de violencia y hasta del manejo de migrantes, cuando su único trabajo es operar el ferrocarril, lo que los coloca como víctimas colaterales de este problema de migración.

El gobierno federal, encabezado por la Secretaría de Gobernación, elabora un plan para evitar que los migrantes centroamericanos aborden el tren en la frontera sur, plan que consiste en operativos y la instalación de ocho filtros de contención migratoria, además de actuar contra las redes de trata y tráfico de personas a cargo de la delincuencia organizada.

Asimismo, busca una coordinación con los diferentes consulados de Honduras, Guatemala y El Salvador, y la participación del Ejército, la Marina, la Policía Federal y los gobiernos de Chiapas, Tabasco, Campeche, Veracruz y Oaxaca.