Activistas y padres de normalistas retienen al alcalde de Acapulco

Reclaman a Luis Walton su indiferencia por el caso Iguala y la represión de la Policía Federal.
El presidente municipal aceptó públicamente que no fue violentado.
El presidente municipal aceptó públicamente que no fue violentado. (Pedro Pardo/AFP)

Acapulco

Padres de los normalistas desaparecidos retuvieron al presidente municipal de Acapulco, Luis Walton, para reclamarle la presencia policiaca durante las manifestaciones que han realizado en el puerto y su falta de interés en el caso Iguala.

Rodeado de sus escoltas y algunos funcionarios municipales cercanos, el alcalde escuchó de frente los reclamos de los familiares, mientras que normalistas embozados e integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) formaron un cerco en torno a Walton.

“Usted es presidente de nombre, es presidente porque no sabe nada, no tiene facultad para mandar a nadie. No sirve para nada”, le reprochó uno de los padres.

Durante más de 10 minutos, Walton escuchó reproches, insultos y críticas; finalmente aseguró a los padres que mediaría para evitar que los manifestantes fueran reprimidos por la Policía Federal.

“El presidente municipal debió intervenir para exigir al gobierno federal, pero hasta la fecha no hemos escuchado, no hemos visto ni un solo desplegado, ni un pronunciamiento para que se solucione nuestro planteamiento”, alertó Melitón Ortega, otro de los padres.

Antes de retirarse, Walton aceptó públicamente que no fue violentado, a petición de los manifestantes. “Que quede claro, o dígame, ¿lo golpearon?”, le espetó una de las madres, a lo que el edil respondió: “No, de ninguna manera”. Además, le pidieron que se retirara la Policía Federal para que pudieran seguir con la protesta.

Momentos antes, aproximadamente 250 normalistas embozados, maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (Ceteg), integrantes del SME y padres de familia que viajaban en cinco autobuses bloquearon el paso a la camioneta en que viajaba Walton y lo retuvieron por casi una hora.

Era casi el mediodía cuando el munícipe se retiraba de la presentación del programa de Atención al Turista. Invierno 2014, en la explanada del Centro Internacional Acapulco (CIA).

Abordó su camioneta y en seguida fue bloqueado por dos autobuses Costa Line, de los que bajaron decenas de embozados con fotografías de los 42 normalistas desaparecidos.

De inmediato cercaron el vehículo, le desinflaron las llantas y le pintaron con aerosol las leyendas “43”, “Asesino”, “Fue el Estado”, “El Pueblo Organizado” y “Vencerá”.

Walton aguantó por media hora al interior del vehículo, en silencio y sin hacer nada, ni siquiera cuando una mujer subió al cofre y en el parabrisas inscribió “Ayotzi Vive”. Cuarenta minutos despúes le dijeron que se podía ir; abordó un Jetta blanco.

Antes de retirar el plantón y bloqueo de cuatro horas sobre la costera Miguel Alemán, normalistas, maestros y padres prendieron cohetones al interior de la camioneta y rompieron vidrios y espejos.

Agentes de la Policía Federal evitaron que la camioneta Suburban, placas HBB-8823, que abandonó el alcalde, se quemara con ayuda de dos extinguidores y tierra.

:CLAVES

TRES MUERTOS

En las últimas 24 horas, la violencia en el puerto de Acapulco, Guerrero, dejó tres muertos en dos hechos diferentes.

En la colonia Morelos, zona poniente del puerto, un taxista fue asesinado al interior de su unidad, que pertenece al Servicio Público con placas 3442-FTB y número económico 2442.

Además, dos hombres fueron localizados en la cajuela de un auto Honda gris, con un mensaje en cartulina, abandonado sobre el bulevar Lázaro Cárdenas.